Fumadores que contraen COVID-19, con 50% de posibilidades de agravar su cuadro

Desde el Ministerio de Salud recomiendan, además de abandonar el hábito de fumar, no hacerlo en contacto social o en ambientes cerrados. Las razones.

Fumadores que contraen COVID-19, con 50% de posibilidades de agravar su cuadro

Fuente: Seminario de Universidad

Sociedad Unidiversidad Nuevo coronavirus / por Fuente: Telam / Publicado el 03 DE JULIO 2020

Desde la Dirección Nacional de Abordaje Integral de las enfermedades no transmisibles comunicaron que los fumadores afectados con coronavirus tienen un 50% más de peligro de agravar su cuadro durante la enfermedad e incluso corren mayor riesgo de muerte. Esta información también la difundió el Ministerio de Sanidad de España, quienes advierten sobre los riesgos que genera fumar o vapear (Cigarrillo Electrónico), donde afirman que al momento de realizar una pitada existen un alta probabilidad de transmitir Covid-19, mediante la expulsión de gotitas  que pueden contener carga viral y ser altamente contagiosas.

Cos respecto a este anuncio, el asesor del Ministerio de Salud de la Nación, Mario Virgolini, comentó: “El fumador se tiene que sacar el barbijo y al exhalar el humo del tabaco también provoca una nube de pequeñísimas partículas de saliva que, si está infectada, contiene una alta carga viral. De ahí que se recomiende al fumador no hacerlo cerca de otras personas o en ambientes cerrados”, señaló.

También precisó que “ya de por sí un cigarrillo despide unas siete mil sustancias tóxicas y ahora se agrega el peligro del coronavirus porque al ingresar al pulmón del fumador disminuye la función inmune del pulmón y, al mismo tiempo, se generan daños en las vías respiratorias superiores haciéndolo más susceptible a la gravedad de los daños que puede causar la Covid-19”.

Oscar Torres, presidente de la Asociación Argentina de Hemoterapia e Inmunohematología, opinó que en las medidas difundidas por la cartera de sanidad española se utiliza el potencial “podría” para señalar “la posibilidad de que los fumadores infectados de Covid-19 puedan expandir las partículas de saliva, las microgotas de flúor que llevan el virus a otras personas”.

“Son medidas higiénicas que ya estaban de antemano dispuestas para evitar la transmisión del virus, tales como el uso del tapabocas, la distancia social, evitar lugares cerrados. Algunas con basamento científico y otras con sentido común, ambas con la intención de extremar al máximo las medidas para extirpar el virus”, explicó Torres.

Respecto a la relación entre tabaquismo y coronavirus, el presidente de la Asociación de Hemoterapia coincidió con que “el fumador tiene una mayor predisposición a las formas graves de la enfermedad”. Asimismo, advirtió: “Fumar cualquier tipo de tabaco reduce la capacidad pulmonar, conlleva un mayor riesgo de sufrir afecciones pulmonares graves y puede aumentar la gravedad de enfermedades respiratorias. La Covid-19 es una enfermedad infecciosa que ataca principalmente a los pulmones. El tabaquismo deteriora la función pulmonar y dificulta que el cuerpo luche contra los coronavirus y otras afecciones respiratorias”.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) también presentó un informe técnico en el que se analizaron 34 estudios realizados hasta la fecha sobre el consumo de tabaco y el nuevo coronavirus.

Con la evidencia actual disponible, la OMS informó que fumar está asociado a una mayor gravedad de la enfermedad que provoca el nuevo coronavirus, así como de muerte, en pacientes hospitalizados. Al respecto, la Organización Mundial de la Salud consideró que es necesario realizar más estudios para certificar si efectivamente se corre este tipo de riesgo.

Finalmente, y dados los daños que provoca el consumo de tabaco y el tabaquismo pasivo, el organismo recomendó dejar de fumar.

“Abandonar este hábito ayudará a sus pulmones y corazón a funcionar mejor desde el momento que deje de consumir estos productos. A los 20 minutos de dejar de fumar se reducen la tensión arterial y la frecuencia cardíaca elevadas. A las 12 horas, el nivel de monóxido de carbono en el torrente sanguíneo vuelve a la normalidad. Entre las 2-12 semanas, mejoran la circulación y la función pulmonar. A los 1-9 meses se reducen la tos y la disnea”, advirtieron desde la OMS.