Huertas urbanas: una tendencia en alza que apunta al ahorro y al consumo consciente

El cultivo de frutas y verduras en terrazas, patios y balcones se potenció con la cuarentena y que aún perdura en Mendoza. Especialistas afirmaron a Unidiversidad que un huerto de 6 metros cuadrados puede reducir gastos de hasta $ 3000 al mes.

Huertas urbanas: una tendencia en alza que apunta al ahorro y al consumo consciente

Foto: Publicada por Infobae

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Efecto pandemia

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Unidiversidad / Ernesto Gutiérrez

Publicado el 28 DE FEBRERO DE 2021

Las huertas urbanas ganan espacio en la provincia. La tendencia por el autosustento comenzó hace unos años, pero la pandemia, el efecto de la extensa cuarentena y aún más la crisis económica hizo que cada vez sean más quienes deciden conectar con lo natural y cosechar sus propios alimentos en patios, terrazas y  balcones.

Si bien sus inicios se remontan a la Segunda Guerra Mundial, cuando la escasez de alimentos obligó a las familias a sembrar en sus casas para dotarse de verduras y vegetales, hoy esta práctica se presenta en muchas formas: en macetas, cajones, hidropónicos (cultivar en agua), verticales y de suelo.

En Mendoza, esta práctica por el autoabastecimiento no para de crecer. Luciana del vivero “Del Parque” en Ciudad,  aseguró a Unidiversidad que desde el inicio de la cuarentena aumentaron las consultas de personas interesadas en hacer huertas en sus casas para el autoconsumo. “La cuarentena aumentó el interés de la gente por esta práctica y  puedo decirte que actualmente ese interés continúa. Es tal así que la demanda de semillas, abono, tierra y fertilizantes creció considerablemente. Se trata de una tendencia que ya venía advirtiéndose en los años anteriores pero no con esta magnitud”, aseguró.

A su entender, afirma que la inflación también es otro factor que mantiene el interés y la demanda de los mendocinos y mendocinas por esta práctica. “La crisis económica llevo a muchos a economizar. Es una locura lo que piden en las verdulerías por la fruta y verdura, creo que fue un detonante a la demanda que hoy tenemos”, argumentó la dueña del vivero y sumó que la huerta de suelo y cajón son las consultadas.

 

Para Andrés, un horticultor con más de 35 años dedicado a su vivero “El abuelo”, de Maipú, la cuarentena impactó sobre el sector hortícola pero más allá de los casos domésticos. “Esta nueva enfermedad y su cuarentena influyó en la cosecha de frutas y verduras en fincas y su conservación en frigoríficos. Esta medida generó inconvenientes en la logística, el no haber mano de obra por la cuarentena llevó a una demanda generalizada y a una oferta dispar de las mercaderías que, en parte, explicaría el aumento del precio de algunos productos en las verdulerías. Por eso la gente se volcó a realizar su huerta en casa”.

Según Andrés, estos proyectos suelen surgir con cada crisis que afronta el país. Él afirma que con cada crisis que se atraviesa: 2001, 2008 y ante la presente pandemia, siempre se observa un crecimiento en el número de huertas familiares. “Durante las crisis socioeconómicas, muchas personas comienzan a armar huertas en sus casas con la idea de autoabastecerse, luego cuando todo mejora, la gente se olvida”, manifestó.

Este horticultor, amante de su profesión, sostiene que tener una huerta no sólo sirve como una sostenible forma de alimentación sino también como una manera de aliviar el estrés que generó la cuarentena. “Es una actividad maravillosa. Es impresionante lo que pueden hacer la tierra,  las semillas y un par de manos. La huerta es una excelente forma de realizar actividad física, combatir el sedentarismo y el estrés. Además, la actividad en la huerta ayuda al desarrollo y a la educación de todos los integrantes de la familia”, expresó Andrés a este portal.

Por otro lado, Hernán, del vivero “Vistalba”, en Lujan de Cuyo,  asegura que los enormes tropiezos en la cadena de abastecimiento generados por la COVID-19 puso en evidencia el problema de la dependencia de alimentos. “Muchas personas se dieron cuenta que es posible tener tu propio alimento en casa, sin conservantes, algo más natural. Se está viendo un consumidor pospandemia más responsable con el medio ambiente y el consumo. Un ejemplo de ello son los jóvenes que, en los últimos tiempos, se han acercado para interiorizarse por esta práctica. No solo vienen por semillas y tierra preparada, muchos se acercan  también por asesoramiento, preguntan por el cuidado que debe tener la huerta, cómo sembrar en cada caso según la estación del año, expresan su preocupación por los hongos y otros agentes externos que enferman su huerta, qué productos usar para combatirlos. En fin, mociona ver gente joven que se interese por la horticultura”, concluyó Hernán.

Una huerta en seis metros cuadrados

Según los especialistas consultados, en una simple maceta se pueden cultivar desde frutas hasta vegetales. Pero si se dispone de un pequeño terreno, patio o terraza se puede planear crear un huerto mucho más productivo y con mayor variedad de hortalizas de las que se pueden mantener en un pequeño balcón.

“Las principales ventajas de sembrar en el suelo son que el huerto produce mucho más. Atenderlo resulta muy sencillo, ya que las raíces pueden extenderse libremente en busca de agua y nutrientes; por eso requieren menos riegos y cuidados”, expresó Luciana.

“Si queremos un huerto capaz de producir todas las hortalizas que consume una familia, incluyendo papas, que necesitan mucho espacio y tener excedentes con los que hacer conservas para el invierno, necesitamos un terreno de entre 20 a 40 metros cuadrados, algo que no está al alcance de la mayoría, ni por espacio ni por dedicación”, afirmó Hernán.

Sin embargo, y según Andrés, con solo 6 metros cuadrados y buena predisposición se puede sembrar un huerto bastante completo del cual obtener, al menos durante la primavera y el verano, la mitad o más de las verduras que consume una familia media y que no requerirá más que un par de horas semanales de atención.

"Para lograr buenos resultados, convendrá abonar durante el invierno, esparciendo una capa de compostaje (restos de poda, hojas, frutas y verduras) sobre la tierra para mantener su fertilidad año tras año. Pero aparte de eso, solo requerirá unos cuidados sencillos, pues bastará con sembrar, regar moderadamente y a menudo, quitar las malas hierbas y recolectar las verduras conforme vayan madurando” explicó el horticultor de Maipú.

Y completó: “Podes plantar lo que te guste, teniendo en cuenta la zona donde vives y las posibilidades del terreno, patio o terraza. Pero en un buen huerto de 6 m cuadrados o 5 cajones de 1x2 metros se puede obtener las siguientes plantas: 2 a 3 calabacines, 3 de pimientos, 3 berenjenas, 6 acelgas, 6 de cebollitas de verdeo, 6 tomateras, 12 lechugas, 45 cebollas. Y aún quedarán huecos para zanahorias, camote, apio  y alguna otra hortaliza de menor tamaño”.

¿Cuánto ahorramos con una huerta por mes?

“Es una pregunta muy relativa pero te la voy a contestar. Un huerto de balcón, casi nada. Pero, si tomamos una huerta de 6 metros cuadrados o una terraza con 5 cajones de 1x2 metros, bien manejada y cultivada en su totalidad, tiene un rinde bastante estable, te diría que hablamos de unos 3 a 4 kilos de hortalizas por metro cuadrado dependiendo lo sembrado. Esto representa, en costos de verdulería, un promedio de 2500 a 3500 pesos por mes”, detalló Andrés.

Consejos de siembra

  • Determinar el espacio disponible para realizar la huerta: puede ser desde un terreno grande en el jardín hasta una maceta en el balcón. Lo importante es que al menos le dé el sol durante 5 horas.

  • Si se tiene un espacio chico, y se opta por macetas, tarros o cajones, éstos deben tener una profundidad mínima de 40 centímetros para permitir el desarrollo de las raíces. Además, se debe asegurar que tengan un buen drenaje agujereando el fondo y colocando los recipientes sobre ladrillos.

  • Realizar siembras escalonadas. A modo de ejemplo, Andrés propone lo siguiente: “hoy pongo un poco de lechuga, a los 15 ó 20 días hago otra siembra, y así repito varias más. De esta manera, tendré plantines para trasplantar, mientras voy consumiendo los productos a lo largo de la temporada”.

¿Qué sembrar según la estación del año?

Para el horticultor y dueño del vivero “el abuelo”, al momento de planificar una huerta en casa, se debe tener en cuenta que cada hortaliza tiene su época de desarrollo.

“Ahora que está por arrancar el otoño y se viene en unos meses el invierno, es un buen momento para sembrar: ajo, arveja, brócoli, cebolla, coliflor, espinaca, escarola, radicheta, ajo puerro y repollo. Para la primera/verano conviene sembrar especies como: albahaca, pepino, batata, berenjena, calabaza, papa, tomate, zapallo y zapallito. Ahora, para cualquier época del año, en tanto, podemos optar por: acelga, apio, lechuga, perejil, rabanito, remolacha y zanahoria”.

“Por último, a la hora de regar, lo mejor es hacerlo por la mañana, ya que se así se minimiza la evaporación. En primavera y verano se necesitará una mayor cantidad de agua”,  concluyó Andrés.

 

 

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