Para qué el tutor de resiliencia en los espacios institucionales

La psicóloga y docente Analía Ferreyra puntualiza acerca de la importancia de la presencia de maestros y escuelas promotoras de resiliencia.

Para qué el tutor de resiliencia en los espacios institucionales

Especiales

Analía Ferreyra

Publicado el 07 DE DICIEMBRE DE 2014

“Un niño herido no está condenado a convertirse en un adulto fracasado” 
Boris Cyrulnik (2002)

La resiliencia es un fenómeno social. Se explica a partir de la interacción entre las condiciones de adversidad que afectan a la persona y su vinculación con otro significativo o vinculación en un contexto de relaciones significativas. 

La resiliencia no es una dotación innata que torna resistente a los sujetos para así poder enfrentar. Si bien se concretiza en cada persona, resulta de lo aprendido, de lo adquirido en la dinámica vincular. Una persona afectada por estresores logra soportarlos y dar una respuesta exitosa para sí misma y el entorno cuando se ha insertado en una dinámica vincular de significación. Se trata de ser reconocido por otro y así sentirse valioso o capaz en algo, sentirse objeto de deseo. Se trata de una articulación dinámica entre el individuo y su entorno. 
De ahí la complejidad para especificar cuándo uno se vuelve resiliente o no. 

Sí es claro que, en el acontecer de la vida, entre las innumerables posibilidades hay una constante: ser validado por otro.  En un número importante de investigaciones registradas y publicadas, las personas refieren a un docente o una institución que les proveyó de esa valoración.

Es fundamental promover en la formación profesional modos de comprensión proactivos, basados en el modelo de desafío de la resiliencia.  Los docentes necesitan recursos en la formación para generar en los otros lo necesario para objetivar el conflicto, superar el trauma y desarrollar habilidades. Dice Francisca Infante (2001): “…la resiliencia permite una nueva epistemología del desarrollo humano, en tanto enfatiza el potencial humano, es específica de cada cultura y hace un llamado a la responsabilidad colectiva. Un enfoque en resiliencia permite que la promoción de la calidad de vida sea una labor colectiva y multidisciplinaria…”. 

Todas las personas poseen fortalezas en algún grado, más destacado o no tanto, que constituyen los componentes resilientes humanos. Conocerlas, revisarlas, evaluarlas y elaborar estrategias para desarrollarlas mejor posibilita salud mental para sí mismos y para otros.

Las escuelas pueden aportar condiciones que promuevan resiliencia. Abordajes que simplemente se orienten a considerar lo que el niño o ese grupo de alumnos pueden, en vez de lo que no puede, significan promover resiliencia. Eventos cotidianos como el de personalizar la relación, intentar conocer a la otra persona, proveer de una persona en quien confiar, estar disponible, tener expectativas elevadas del otro y, en consecuencia, darle oportunidades de participación significativa, brindar opciones o alternativas, contar con redes de apoyo, fomentar la comunicación con otras personas, son algunas de las tantas intervenciones que contienen a la otra persona y la potencian.

En palabras de Boris Cyrulnik: “…sabemos que un niño maltratado puede sobrevivir sin traumas si no se le culpabiliza y se le presta apoyo". La historia explica el presente pero nunca cierra el futuro”. Este autor señala con absoluta franqueza que, en el proceso de resiliencia, el discurso social juega un papel fundamental. Las personas que no están heridas pueden desarrollar en la persona herida un sentimiento de vergüenza o de orgullo: pueden decir: 'Lo que le pasó a usted es repugnante. Usted no es más que una pobre víctima' o pueden decir con respecto al mismo trauma: 'Usted es un héroe. Lo admiro por haberlo superado'".

En otras palabras, la presencia de adversidad es posible; la presencia de intención de fortalecimiento del otro debe ser certeza. 


Autora: Magister Analía Ferreyra. Especialista en Violencia Intrafamiliar. Especialista en Docencia Universitaria. Profesora adjunta Psicología del desarrollo FEEyE. Prof. Psicología educacional Escuela Superior de Lenguas Extranjeras-Universidad Del Aconcagua-.

Referencias:
Cyrulnik, B. (2002) Los patitos feos. La resiliencia: una infancia infeliz no determina la vida. Barcelona. Editorial Gedisa.
Infante, F. (2001) “La resiliencia como proceso” en Melillo y Suárez: Resiliencia. Buenos Aires. Paidós.
Melillo, A. (2005) Perspectivas sistémicas Nº 5: el pensamiento de B. Cyrulnik.

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