Maldonado podría haber muerto por ahogo y permanecido al menos 60 días sumergido

Son algunas de las conclusiones preliminares a las que arribaron los expertos que participaron de la autopsia; restan aún numerosos estudios complementarios.

Maldonado podría haber muerto por ahogo y permanecido al menos 60 días sumergido

Santiago Maldonado estuvo 78 días desaparecido antes de ser encontrado muerto en el río Chubut (Foto archivo La Nación)

Sociedad Unidiversidad Santiago Maldonado / por Unidiversidad / Fuente: La Nación / Publicado el 22 DE OCTUBRE 2017

Fue una autopsia larga y minuciosa que logró el consenso de todos los peritos de parte y de los más de 50 expertos que estuvieron en la sala. El resultado confirmó que Santiago Maldonado no murió como consecuencia de lesiones provocadas de forma directa por terceros, publica La Nación este domingo 22. Pero aún resta analizar muchos detalles en laboratorio para saber qué ocurrió con el joven, mientras su familia no descarta que "haya sido víctima de un accionar violento que desencadenó su muerte".

Según pudo saber ese diario al consultar a altas fuentes judiciales y cinco fuentes con acceso directo a la autopsia, en el peritaje que se llevó a cabo en el Cuerpo Médico Forense (CMF) de la Corte existió un consenso en que la causa de la muerte del joven pudo ser "asfixia por inmersión" u otra causa relacionada con el agua, como hipotermia. También varios peritos coincidieron en que el cadáver estuvo al menos 60 días en el río. Pero para precisar estas cuestiones se deberán estudiar las diatomeas en la médula ósea y hacer un examen microscópico de fragmentos de pulmón. Esto se debe a que el ahogamiento deja marcas que no se hallaron cabalmente y que pueden haber desaparecido con el paso del tiempo.

Todo deberá ponerse en el contexto de pánico en el que se encontraba el joven. El procedimiento que se llevó a cabo en el CMF tuvo varios pasos: los estudios sobre la ropa de Maldonado, la toma de placas radiológicas para descartar posibles lesiones o heridas de bala, el cotejo de huellas dactilares, la identificación de la familia y, sólo después de eso, la intervención sobre el cuerpo con peritajes y toma de muestras.

El juez Gustavo Lleral confirmó públicamente que "se pudo determinar que no hubo lesiones en el cuerpo" y que ésa fue una conclusión unánime de las partes que participaron: las cinco querellas y la defensa del subalférez Emmanuel Echazú. El magistrado comunicó esta información tras acordarlo con la familia Maldonado, luego de la firma del acta de la autopsia.

De este modo, se descartó que fuera un tercero el que le propinó de forma directa la muerte al joven tatuador. La familia, sin embargo, ayer manifestó que la falta de lesiones "no descarta que Santiago haya sido víctima de un accionar violento que desencadenó su muerte, por lo que debemos continuar esperando los resultados concluyentes de los peritos, sin presiones".

Uno de los puntos de debate fue la cantidad de días que el cuerpo permaneció sumergido en el agua. Una parte importante de los peritos coincidió en que el cadáver estuvo al menos 60 días en el río. Pero otros expertos todavía quieren hacer más estudios. Faltan análisis citopatológicos, toxicológicos, genéticos, entomológicos y geológicos, y cotejos con los materiales, como barro y agua, encontrados en el lugar del hallazgo.

 También será clave determinar si el cuerpo pudo estar sumergido, para luego emerger y hacerse visible. Para eso se estudiarán las características de distintas partes del cuerpo y "las manos de lavandera", signo del paso del tiempo en el agua.

Este punto es crucial para entender por qué el cadáver no había sido hallado antes y conocer si los mapuches pudieron haberlo visto con anterioridad, o no, en ese lugar que se ubica en el epicentro del Pu Lof.

Otro de los puntos de debate se abrió en torno a una tonfa retráctil -una suerte de palo utilizado por fuerzas de seguridad- que fue encontrada en la mano de Maldonado cuando se halló el cuerpo. Por ahora no hay conclusiones definitivas sobre este punto: podría haber sido colocada con posterioridad o tenerla el joven en su mano al momento de su muerte.