Escenas de una nueva marcha contra el olvido

La mítica marcha contra el olvido y el perdón convocó este año en Mendoza a más de 10 mil ciudadanos dispuestos a reclamar el "Nunca Más", de la mano de las Madres y los organismos de derechos humanos que mantienen vigente la Memoria, así como los reclamos por Verdad y Justicia, desde hace casi cuatro décadas. 

Escenas de una nueva marcha contra el olvido

El rostro de Alicia Cora Raboy en una de las pancartas que evocan la presencia de cada desaparecido. Fotos: Axel Lloret y Guadalupe Pregal

Sociedad

Unidiversidad

Edición UNCUYO

Publicado el 25 DE MARZO DE 2014


En la soleada tarde del 24 de marzo –y a 38 años de iniciada la página más oscura de la historia argentina–, diversas organizaciones sociales, agrupaciones políticas y ciudadanos autoconvocados se encolumnaron tras las banderas de Madres de Plaza de Mayo Mendoza y de Familiares de Detenidos-Desaparecidos por Razones Políticas, para recorrer las calles céntricas en una nueva edición de la acompasada marcha en la que cada año reviven los doscientos desaparecidos que costó el genocidio en la provincia, y los 30 mil que fueron a nivel nacional.



"Como a Romano les va a pasar / a donde vayan los iremos a buscar", corearon a cada paso los miembros de H.I.J.O.S  en la nueva edición de la marcha por la Memoria. Este año la convocatoria se caracterizó por la reivindicación de los vientos de justicia que comenzaron a soplar en la provincia desde 2010, con la llegada del primer juicio local contra genocidas. Cuatro años después, Mendoza transita el cuarto proceso judicial de lesa humanidad. 

El mismo se ha convertido en ícono contra la impunidad a nivel nacional, por juzgar de manera inédita a exfuncionarios judiciales que fueron serviles al terrorismo de Estado. La megacausa también sienta en el banquillo a expolicías y expenitenciarios. "Alerta que camina / Justicia que se siente / por las calles mendocinas", fue otro de los cánticos que simbolizaron la manifestación que recorrió las calles céntricas desde San Martín y Peatonal hasta Tribunales.





Las Madres guiaron los reclamos de "Ni olvido ni perdón" por los hechos del pasado y los pedidos de respuestas por las deudas pendientes en democracia en materia de derechos humanos hasta las escalinatas de Tribunales provinciales. Allí se montó el acto donde se dio lectura al documento anual, en el cual los organismos de derechos humanos exponen su postura sobre el devenir político y social de la actualidad, de cara a la construcción de una sociedad más libre, justa e igualitaria.

El comunicado

"Una vez más estamos aquí, por la Memoria, la Verdad y la Justicia, porque el fruto que los golpes militares intentaron destruir, renace y dice presente: a 38 años años del golpe militar, seguimos luchando…

Porque alzamos la voz en plena dictadura.


Porque sostuvimos las banderas contra la impunidad.


Porque transformamos el dolor en lucha.


Porque abrimos el camino de la Justicia.


Porque defendemos la estabilidad democrática.


Celebramos los 30 años de esta democracia, y seguimos nuestra lucha.


Exigimos los juicios que aún restan para llevar a todos los civiles y militares que fueron parte del terrorismo de Estado ante la justicia.


Porque los genocidas no han revelado el destino de los compañerxs desaparecixs ni el destino de los niños apropiados, queremos saber dónde están nuestros seres queridos. Reclamamos que la justicia venza las trabas que facilitan la “impunidad cronológica” en la que cobardemente los asesinos de ayer, falsamente se trasvisten en “ancianos seniles, incapacitados y desmemoriados” para evitar su juzgamiento.


Pedimos encontrar todos los archivos ocultos de la dictadura.


Para completar nuestro banco de datos genéticos con las muestras de sangre de los familiares de desaparecidos.


Solicitamos la señalización de todos los sitios que formaron parte del terrorismo de Estado, y que la recuperación del D2 sea la materialización del postergado Archivo Provincial de la Memoria.
Porque así como fuimos víctimas del Plan Cóndor, hoy defendemos los gobiernos democráticos surgidos de la voluntad popular en nuestra Latinoamérica, que son objeto de intentos desestabilizadores a través de golpes inflacionarios, corridas cambiarias y acoso mediático. En particular, denunciamos el asedio al que es sometido el gobierno democrático de la República Bolivariana de Venezuela y sostenemos las políticas de Estado de Memoria, Verdad y Justicia, inauguradas en 2003. Llamamos a todos a mantener un estado de alerta y a estar vigilantes contra las maniobras destituyentes.


Para militar hoy las transformaciones por las que soñaron nuestros compañeros y compañeras. 

Porque es necesario avanzar contra las prácticas de violencia institucional que aún persisten en las policías y los servicios penitenciarios, y que son la perdurable herencia de la dictadura militar. Celebramos la existencia del movimiento de Justicia Legítima, que viene a democratizar un poder que fue colonizado por los cómplices de los crímenes de lesa humanidad, y los acompañaremos en las transformaciones que sean necesarias para terminar con la impunidad.
Porque nos preocupa la gran cantidad de prófugos por crímenes de lesa humanidad que hay en nuestra provincia. Esto evidencia la red de protección y complicidades que utilizan los represores para eludir la justicia. Reclamamos que se redoblen los esfuerzos para conseguir su captura y evitar nuevas fugas.


Rechazamos las prácticas cimentadas en estructuras del pasado que suelen resugir en la criminalización de la pobreza y la judicialización de las protestas sociales presentes en algunos puntos del país.


Hoy, como hace 38 años, luchamos contra la impunidad, por la plena vigencia de todos los derechos humanos, por una Argentina libre, justa, solidaria y democrática, y celebramos que en estos momentos nos encontramos en el debate de la Megacausa que tiene imputados policías, militares y penitenciarios, y que por primera vez pone el banquillo de los acusados a la pata civil, con los exmagistrados procesados en lo que constituye un hecho histórico en el país.


Celebramos que los derechos humanos se hayan convertido en políticas de Estado en todos los ámbitos institucionales, en el plano nacional, provincial, municipal y educacional en todos sus niveles, desde la enseñanza primaria hasta la Universidad.


Resaltamos la importancia del señalamiento de los sitios de Memoria, así como la reivindicación de la historia de nuestros compañeros, recuperando los lugares por los que ellos transitaron defendiendo sus ideales.


Los juicios encarados en todo el país contra los responsables del genocidio, han logrado no solo condenas, sino que además han concentrado documentos que prueban lo ocurrido, que evitan discusiones estériles planteadas por los represores.


Como dice nuestro Sub Comandante Marcos ‘... Nuestros más antiguos nos enseñaron que la celebración de la memoria es también una celebración del mañana. Ellos nos dijeron que la memoria no es un voltear la cara y el corazón al pasado, no es un recuerdo estéril que habla risas o lágrimas. La memoria, nos dijeron, es una de las siete guías que el corazón humano tiene para andar sus pasos. Las otras seis son la verdad, la vergüenza, la consecuencia, la honestidad, el respeto a uno mismo y al otro, y el amor.


Por eso, dicen, la memoria apunta siempre al mañana y esa paradoja es la que permite que en ese mañana no se repitan las pesadillas, y que las alegrías, que también las hay en el inventario de la memoria colectiva, sean nuevas.´


Decimos Nunca Más. Ni un paso atrás. Compañeros y compañeras detenidos y detenidas desaparecidos, presentes ahora y siempre.”


Marcha Día de la Memoria

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