Médico mendocino explicó por qué la vacuna no será suficiente para superar la crisis

El neurocirujano Fabián Cremaschi indicó que la vacuna no va a prevenir la infección ni matará el virus, sino que reforzará las defensas naturales del organismo.

Médico mendocino explicó por qué la vacuna no será suficiente para superar la crisis

Cremaschi, frente al edificio de la Facultad de Ciencias Médicas, de la UNCUYO, donde es docente. Foto: Facebook

Sociedad Unidiversidad Nuevo coronavirus / por Undiversidad / Publicado el 07 DE OCTUBRE 2020

La vacuna contra la COVID-19 no será suficiente para superar la crisis causada por la pandemia de COVID-19 simplemente porque no previene la infección ni mata el virus sino que refuerza las defensas naturales del organismo. Así lo explicó el neurocirujano y profesor de la UNCUYO Fabián Cremaschi, que destacó que esa "ayuda" no será suficiente para quienes tengan un sistema inmunológico débil de base, por lo que recomendó potenciarlo con alimentación sana, ejercicio físico y mental –para reducir el estrés crónico– y no fumar ni beber alcohol en exceso.

El docente del Área del Neurología Clínica y Quirúrgica de la Facultad de Ciencias Médica de la UNCUYO  posteó en su Facebook una especie de clase en la que explicó por qué la vacuna no será la panacea ni hará que todo vuelva a la normalidad que conocíamos antes del inicio de la pandemia.

La OMS aseguró que la vacuna contra el Covid-19 será limitada

El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó que cuando se tenga una vacuna eficaz contra el coronavirus habrá que tener en cuenta que "inicialmente" la "oferta será limitada", por lo que se deberá "dar prioridad a la vacunación de los trabajadores esenciales y de los más expuestos".

El neurocirujano explicó a Unidiversidad que la vacuna actúa, en el mejor de los casos, como una ayuda para el sistema inmunológico, induciéndolo a responder como si se hubiera producido una verdadera infección, por lo que genera anticuerpos específicos para el virus. Entonces –sigue el profesional–, cuando esa persona realmente contrae la enfermedad, el organismo la rechaza, como soldaditos que atacan un enemigo.

El neurocirujano explicó que, si bien la vacuna potencia las defensas naturales, no actuará igual en todos los organismos y dijo que esto se debe a que existen personas cuyo sistema inmunológico es fuerte, mientras que en otras es débil de base. En este último caso, expresó, la “ayuda” de la vacuna al sistema puede no ser suficiente para defenderse y, aun con ella, una persona puede cursar la enfermedad con inconvenientes.

Coronavirus: Oxford reanuda sus ensayos y Rusia distribuyó el primer lote de su vacuna

La Universidad de Oxford y el laboratorio AstraZeneca retomarán los ensayos clínicos de su vacuna contra el Covid-19. Así lo anunció la farmacéutica sueca a través de un comunicado, luego de que el martes se resolviera una pausa en las pruebas debido a que uno de sus participantes sufriera "una enfermedad potencialmente inexplicable".

Cremaschi no se quedó en plantear el problema, sino que aportó la solución: tener un buen sistema inmunológico de base. Explicó entonces cómo mejorarlo: ejercicio físico y metal, controlar el estrés, tener una nutrición adecuada con muchas frutas y verduras, poco alcohol y evitar el cigarrillo.

 

Dos posibilidades

El profesional dijo que el final de la pandemia lo decreta la Organización Mundial de la Salud (OMS) y explicó que las razones pueden ser causas médicas, es decir que desaparece el virus, como sucedió con la viruela, o porque la humanidad se adaptó y convive con la enfermedad, como con el virus del VIH.

La experiencia de un argentino que recibió la vacuna contra el COVID-19

Pablo Berra es residente en Sudáfrica desde hace doce años y fue uno de los pacientes que se aplicó la vacuna de Oxford. "La mitad de las personas recibió un placebo, y la otra, la vacuna de verdad", narró en el aire de Radio U.

El médico se explayó en el ejemplo del SIDA por considerarlo como el mejor para graficar la situación. Dijo que el virus del HIV se conoció a principio de la década del 80, que hay una epidemia global porque no ha desaparecido, no se ha erradicado y probablemente no se erradique nunca, aunque existen medidas preventivas que conoce la población. Expresó que tal vez, en este caso, suceda algo similar.

“Probablemente, no lo sabemos aún, con el coronavirus pase lo mismo: tal vez no desaparezca del planeta tierra, así que vamos a tener que seguir con medidas adaptadas en el tiempo para prevenir. Entonces, el efecto de la mortalidad va a ir disminuyendo y nos iremos adaptando a convivir con el virus. Esta es una posibilidad que están diciendo muchos estudios científicos, que tengamos que vivir con el coronavirus”, fueron sus palabras.