Fuero penal colegiado

Los procesos serán orales. Nuevo perfil de juez.

Fuero penal colegiado

Omar Palermo y Alfredo Cornejo se saludan al inicio del acto en el que se presentó el nuevo fuero penal colegiado. Foto: Prensa Gobierno de Mendoza.

Provincial

Especial Reforma Judicial

Unidiversidad

Verónica Gordillo

Publicado el 03 DE ABRIL DE 2018

La promesa fue clara: los ciudadanos acusados de cometer un delito, sus familias y la de las víctimas tendrán una resolución de la causa en forma más ágil y rápida con la implementación del Fuero Penal Colegiado, un nuevo sistema que arrancó hoy (martes 3 de abril) en el Gran Mendoza y que funciona en el resto de las jurisdicciones desde marzo.

Uno de los impulsores de este cambio fue el ministro de la Suprema Corte José Valerio. El gobernador Alfredo Cornejo tomó la idea y presentó el proyecto que se convirtió en ley (9040). Ambos fueron los oradores en la presentación del nuevo sistema, y coincidieron en la necesidad de mejorar la eficacia del trabajo judicial y acercar este poder a los ciudadanos. Aseguraron que este es el camino para lograrlo: agilidad, cercanía con el juez o la jueza y el paso del papel a la oralidad.

El cambio es otra de las modificaciones que impulsó el Ejecutivo en el ámbito judicial y que lograron la aprobación legislativa, como las modificaciones respecto de las prisiones preventivas o la puesta en marcha del nuevo Código Procesal Civil.

Cornejo, sentado al lado del supremo Omar Palermo (con quien casi no cruzó mirada luego de sus críticas a la licencia de seis meses que se tomará para capacitarse en el exterior), ratificó su decisión de mejorar las cuatro funciones sustantivas que tiene el Estado: educación, salud, seguridad y justicia. Dijo que en Mendoza hay un plan en este sentido que está en desarrollo y que eso permitió que, por ejemplo en materia de Seguridad, bajaran delitos como el homicidio o los robos agravados.

 

Los cambios

Hasta ahora, en la primera circunscripción judicial (Gran Mendoza, donde se concentra el 70 % de las causas penales) el sistema tenía cuatro jueces correccionales (delitos de menos de tres años), seis de garantías (delitos con penas mayores a tres años), seis de flagrancia (cuando sorprenden a una persona en el momento en el que comete el delito) y dos de ejecución penal (controlan que los detenidos cumplan su condena y otorgan los beneficios). Desde ahora, esos jueces ya no tendrán un juzgado a su cargo, sino que formarán dos Juzgados colegiados conformados por nueve magistrados cada uno, que recibirán las causas al inicio y durante el proceso de investigación, y que deberán resolverán sobre cualquier aspecto y no sólo los de su especialización (por ejemplo, ya no serán sólo de garantías, sino que resolverán flagrancia o aspectos correccionales).

La obsesión de Nanclares: acercarse a la comunidad

Para algunos puede ser un defecto, pero para Jorge Nanclares, la tozudez que heredó de sus abuelos vascos es el motor que lo impulsa a perseguir sus objetivos.

El cambio se concretará el 1.° de junio, cuando comiencen a funcionar los tribunales colegiados, que serán dos y estarán conformados por 12 jueces cada uno. Es decir que se dejará de lado la actual estructura, en la que los 24 jueces formar parte de las distintas cámaras del crimen. Cuando esta segunda etapa se ponga en marcha, se completará el círculo: los juzgados penales colegiales actuarán cuando se recibe la causa y en la etapa de la investigación, y en los tribunales colegiados será donde efectivamente se condene o se absuelva al acusado.

Los cambios son sustanciales. Tanto en la primera etapa de la investigación (juzgados colegiados) como en la segunda (tribunales colegiados), las audiencias serán orales, es decir que el magistrado se verá cara a cara con las partes: el acusado, sus defensores y el fiscal que investiga. Para eso, los empleados judiciales reacondicionaron nueve salas de audiencia, que servirán para ese fin y que evitarán el traslado de los detenidos por los pasillos de Tribunales.

Otro cambio sustancial es que el juez no tendrá a su cargo los temas administrativos, sino que eso será manejado por los empleados de una oficina específica, que dependerá directamente de la Corte. Además, en la segunda etapa (el juicio), quien juzgará será un magistrado y no tres, como es actualmente, y todo quedará filmado, por lo que si el magistrado puede recurrir a ese material si tiene alguna duda.

 

Un nuevo juez

El ministro de la Suprema Corte José Valerio recalcó que el nuevo modelo requiere un nuevo perfil de magistrado, más cercano al ciudadano, que esté dispuesto a escuchar a las partes, que ya no esté en un pedestal desde el cual decide el destino de una persona, sino que tenga cercanía con el ciudadano desde el primer momento.

El hasta ahora juez de Ejecución Penal Sebastián Sarmiento dijo que el nuevo sistema será un gran desafío, pero cree que su implementación será positiva, porque responde a una demanda social y al pedido de mayor compromiso por parte del sistema judicial.

Sarmiento señaló que lo importante es que esta reforma aumenta el número de decisores y no la estructura administrativa, siempre tan criticada en este poder.

En el mismo sentido, la hasta hoy jueza de Garantías Alejandra Alonso consideró positiva la modificación, ya que aseguró que se acelerarán los procesos por la cantidad de magistrados y, sobre todo, por las audiencias orales.

Respecto a las competencias diversas que deberá tener un magistrado, Alonso lo describió como un desafío, pero recalcó que más allá de las especializaciones en las que se manejaron hasta hora, todos son magistrados y podrán resolver las distintas demandas.

 

Buscan agilizar la Justicia con un nuevo fuero penal

El juez de la Suprema Corte, José Valerio, explicó que este cambio implica que habrá dos Juzgados y dos Tribunales Colegiados, con 12 jueces cada uno. "Será un beneficio para todos. Las audiencias orales permitirán que se tome la decisión ...

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