Perú: se define el futuro del presidente Kuczynski

El Congreso vota este jueves su inhabilitación. La oposición ya cuenta con votos suficientes y su destitución está al caer. El mandatario tendrá una hora para defenderse.

Perú: se define el futuro del presidente Kuczynski

Sociedad Unidiversidad por Unidiversidad / EFE / Publicado el 20 DE DICIEMBRE 2017

El proceso de destitución exprés iniciado por el Congreso de Perú al presidente Pedro Pablo Kuczynski tendrá este jueves su día de definición cuando el Parlamento --a manos de la oposición fujimorista-- defina la suerte del mandatario acusado de la abstracta y amplia figura de "incapacidad moral permanente", sin casi opción para defenderse.

El partido fujimorista Fuerza Popular, que domina el Congreso peruano con mayoría absoluta, da por hecho la destitución y ya avisó que apoyará al primer vicepresidente Martín Vizcarra para que asuma la Presidencia del país.

"Estoy seguro de que esta y las demás bancadas respetaremos el orden sucesorio que manda la Constitución y respaldaremos al primer vicepresidente de la República para que asuma el mando de la Nación", declaró anoche el congresista Daniel Salaverry, portavoz legislativo de Fuerza Popular.

La oposición, en especial el fujimorismo, parece decidida a prescindir de la presunción de inocencia y a tomar la excepcional medida de inhabilitar al mandatario por supuestamente ocultar unos contratos de la brasileña Odebrecht con una empresa suya, que esta semana salieron a la luz.

Desde la difusión de los documentos (consultorías de Westfield Capital para Odebrecht por unos 782.000 dólares entre 2004 y 2007, cuando Kuczynski era ministro en el Gobierno peruano) hasta la eventual destitución del presidente, no habrán pasado más de ocho días.

Se daría el caso de que el Congreso inhabilite al presidente este jueves, un día antes de la citación que le hizo la Fiscalía para que dé sus explicaciones en esta investigación.

Una hora

De acuerdo con lo previsto, es probable que Kuczynski apenas disponga de una hora frente al pleno del Parlamento para intentar persuadir a sus miembros de que le permitan continuar en el cargo.

Pero todo indica que sus palabras no servirán de mucho, porque su destitución necesita un mínimo de 86 votos a favor de los 130 congresistas y la moción que planteó la medida extraordinaria fue admitida el viernes con el apoyo de 93 legisladores.

La posición de los congresistas del partido fujimorista Fuerza Popular, que ocupa 71 escaños, parece inamovible, pues su portavoz Héctor Becerril ya anunció que tienen la decisión tomada, dando a entender que el descargo de Kuczynski será un mero trámite.

Los fujimoristas, que en año y medio de mandato ya han censurado a dos ministros y obligado a renunciar a otros dos, apuntan ahora al presidente, al que de inmediato amenazaron con destituir si no renunciaba tras conocerse sus presuntos vínculos con Odebrecht.

Para cumplir ese objetivo han contado con el respaldo del izquierdista Frente Amplio, que incluso fue el que presentó la moción de destitución, apoyada además por parlamentarios de otras bancadas como el Partido Aprista Peruano (PAP).

Sin debido proceso

El acelerado procedimiento ha levantado la atención y las suspicacias de juristas como la directora ejecutiva del Instituto de Democracia y Derechos Humanos de la Pontificia Universidad Católica del Perú (IDEHPUCP), Elizabeth Salmón, quien aseguró a la agencia EFE que no se está respetando el debido proceso ni la presunción de inocencia.

La abogada recordó que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ya precisó que el debido proceso no es obligatorio solo para juicios, sino que es transversal a cualquier norma sancionadora.

Salmón consideró que hay prisa, arrebato y poco criterio en este proceso parlamentario, donde "parece que no hay normas, todo es político y el fin justifica los medios".

Según la especialista, la celeridad del procedimiento no solo es peligrosa en términos políticos, porque genera zozobra e incertidumbre, sino también es inadecuada en términos jurídicos.

"Incapacidad moral permanente"

Sobre la figura de la "incapacidad moral permanente", Salmón comentó que es muy abstracta y maleable, además de tratarse de una medida excepcional que no debería aplicarse en este caso hasta agotar todas las instancias de investigación.

Se trata de un supuesto para inhabilitar al jefe de Estado por hechos extraordinarios que no necesariamente incurran en delitos, como cuando el expresidente Alberto Fujimori envió su renuncia al cargo por fax desde Japón en el año 2000.

Los contratos entre la empresa de Kuczynski y Odebrecht fueron difundidos por la comisión parlamentaria que investiga el caso Lava Jato, y ese documento se ha establecido como la principal prueba contra el presidente sin que ni siquiera el grupo parlamentario termine su investigación.

Tanto Kuczynski como Odebrecht sostienen que los contratos son legales y fueron gestionados exclusivamente con el empresario chileno Gerardo Sepúlveda, que administraba Westfield Capital mientras el actual mandatario era ministro en el Gobierno del ex presidente Alejandro Toledo (2001-2006).