¿Por qué las servilletas de los bares y las pizzerías no limpian bien?

Tan reconocibles como odiadas, muchas de ellas nunca cumplen con su objetivo pero aún así son increíblemente populares. Qué hay detrás de este difícil ícono gastronómico.

¿Por qué las servilletas de los bares y las pizzerías no limpian bien?

Las servilletas de bares y pizzerías son un calvario: trasladan la grasa de un lado a otro y no limpian (Foto: Victoria Gaitán)

Sociedad Unidiversidad por Unidiversidad / Fuente: La Nación / Publicado el 15 DE DICIEMBRE 2017

Todos lo hemos sufrido alguna vez, ya sea en una pizzería, en el bar de un club social o en un puesto de comida al paso: a la hora de limpiarnos, nos encontramos con unas servilletas delgadas y de papel brilloso, que parecen trasladar la suciedad de un lado al otro en vez de limpiarla. ¿Por qué se siguen utilizando y son tan populares? Fabricantes, gastronómicos y críticos culinarios ensayan varias respuestas, desde su costo hasta su estatus de ícono nacional.

"Esas servilletas que se ven frecuentemente en pizzerías y bares se fabrican con papel seda y son las que se colocan en los clásicos servilleteros de metal. La gente las conoce como 'las que no secan' y su adopción se debe a su precio. La caja de cinco mil unidades ronda entre los 60 y 70 pesos", le explicó a La Nación Pedro Schioppetto, director y socio de la firma Daniel A. Chozas, líder en el segmento de las servilletas en el país.

La penuria de utilizarlas es tal que es común leer en redes sociales numerosas quejas al respecto:

Y el enojo que generan es internacional. La crítica culinaria estadounidense Allie Lazar, por ejemplo, escribió en su blog una "carta abierta" a estas servilletas, en la que no se ahorró calificativos. "¡No puedo entender que la Argentina tenga servilletas tan malas! La situación es tan ridícula que una vez estaba en Guerrín comiendo pizza y me dieron hojas de una libreta para que me limpie. ¡casi me corto la boca al usarlas", recordó en la entrevista con el diario porteño.

 

"Cuando escribí esa carta, me encontré con que existen quienes defienden esas servilletas. Ellos dicen que su función no es limpiar sino 'proteger' y que debe usarse para agarrar la porción de pizza o cualquier tipo de comida que enchastre. Así que intenté el método pero sin éxito. ¡No puedo entender que no limpien! Sólo trasladan la grasa y la suciedad de un lado a otro. Además, uno necesita al menos una decena para tener algún resultado. Supongo que su popularidad se debe a que son baratas y fáciles de compactar en los servilleteros", advierte.

Si bien coincide con que el principal motivo de su popularidad es su costo, el empresario gastronómico Jorge Ferrari, quien tiene una amplia trayectoria de casi tres décadas de trabajo en el rubro, cree que la presencia de este tipo de servilletas excede su mera funcionalidad. "Forma parte de una identidad, que antes la completaba la platina para el triolet, el apoyavasos de cartón corrugado y el cenicero de aluminio provisto por alguna marca de cerveza o aperitivo", explicó.

"A pesar de que se podría decir que son prácticamente impermeables al agua -y no corren mejor suerte con la grasa- no creo que haya que reemplazarlas, pero sí tener una opción de un papel como el tissue. Me encanta mantener ciertas idiosincrasias que forman parte de un imaginario colectivo y poder explicarlo también, es como cuando explicás la milanesa a la napolitana, algo que ni los tanos entienden y adoran esas historias", aseguró Ferrari, quien también rescató otro valor de las servilletas de seda, que son fáciles de reciclar y de estibar.

 

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