Primera semana de clases: protocolos, horarios cruzados y buen ánimo para volver al aula

Tanto docentes como estudiantes remarcaron la alegría y necesidad de volver a las escuelas. En tanto, padres y madres buscan resolver cómo enfrentarán la semana en la que sus hijos e hijas estudien en casa. La mayor dificultad es la distancia social.

Primera semana de clases: protocolos, horarios cruzados y buen ánimo para volver al aula

Foto: Escuela Carmen Vera Arenas

Sociedad Unidiversidad Educación / por Unidiversidad / Ángeles Balderrama / Publicado el 05 DE MARZO 2021

A una semana del inicio de clases presenciales en Mendoza, los equipos docentes y estudiantes afirmaron que “se vive un clima de felicidad” dentro de las escuelas. En este sentido, destacaron que en general los protocolos se están respetando pero todavía hay dificultad para mantener la distancia social. Unidiversidad dialogó con integrantes de la comunidad educativa para conocer cómo vivieron este comienzo de ciclo lectivo y cuáles fueron algunas de las problemáticas.

“Hicimos una encuesta en la escuela y lo que más se extrañaba eran los amigos y a las seños. Desde la parte docente, el personal de apoyo y directivos se trabajó mucho para delinear un protocolo que fuera válido, y los estudiantes lo han podido llevar a cabo muy bien. En general se respeta el protocolo, usan barbijo incluso los más chiquitos, se lavan las manos y llevan los elementos de higiene. Lo que en algunos momentos se dispara un poco es el tema de la distancia social, especialmente en los chicos porque prima lo afectivo”, remarcó Laura Sáez, psicóloga e integrante del Servicio de Orientación de la Escuela Carmen Vera Arenas. 

Con el correr de los días los ingresos a los establecimientos se han agilizado y las familias poco a poco se organizan para cumplir con los horarios que los estudiantes tienen asignados. Para Sáez, las madres y padres se encuentran con mucha expectativa y ansias de poder integrar y resolver especialmente lo laboral.

“En mi caso, el grupo de mi hija tenía que ir miércoles y jueves, porque el otro grupo iba lunes y martes. Los viernes todos tienen clases online porque la docente es parte del grupo de riesgo. La próxima semana a mi hija le toca clases virtuales y recién volvería dentro de dos semanas. Es complicado organizarse pero estamos intentándolo”, indicó Judith, madre de una alumna del Instituto Nadino.

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Para los equipos docentes, la vuelta a la presencialidad era necesaria pero es todo un desafío. Si bien se trabaja en aulas burbujas, con el 50 % de los estudiantes, la incertidumbre juega un papel fundamental.

“Durante 2020 capitalizamos experiencias que no creíamos tener y tuvimos que desplegar una gran cantidad de estrategias para llegar a los estudiantes. Este 2021 es todo un desafío por la incertidumbre de cuánto tiempo estaremos con presencialidad”, destacaron desde la Escuela Carmen Vera Arenas.

En tanto, desde la Escuela Danilo Berdasco, ubicada en La Favorita, explicaron que su inicio de clases era fundamental pero vino con algunos factores extra. “La virtualidad durante 2020 fue muy complicada, algunos alumnos no tenían ni siquiera un celular para hacer las actividades, por eso era necesaria la vuelta a la escuela”.

“Días antes de empezar muchas mamás se acercaban para preguntar si íbamos a dar clases porque en la zona llevaban varios días sin agua. En relación al protocolo se cumplió bastante bien, pero algunos de los docentes encontraron ciertas dificultades en el dictado de clases porque los chicos no los escuchaban bien al usar barbijo, o en el caso de primer grado, que la maestra tenía que gesticular las palabras y sonidos, y los niños no podían verla”, detallaron.

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Aunque es muy pronto para conocer de qué manera las mascarillas podrían afectar en el proceso de aprendizaje, especialmente en los primeros años de escolarización, para la psicóloga Laura Sáez, este tipo de situación “debe tratarse de un caso aislado”, ya que hasta el momento ninguna docente planteó alguna dificultad en relación a los barbijos y la enseñanza.

“Es todo un proceso de adaptación que vamos a ir transitando y descubriendo. Este año especialmente hicimos más hincapié en la contención y lo afectivo con los más chiquitos, conocer cómo se sienten ellos, qué pueden decir de los compañeritos, cómo se sienten con los docentes. Luego habrá cosas que seguir manejando y se presentarán con el día a día”, concluyó la psicóloga Laura Sáez. 

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