Que el malhumor no nos cambie de fila

Que el malhumor no nos cambie de fila

Foto: Web

Sociedad Unidiversidad / Publicado el 05 DE JULIO 2011

"Si el actual frío polar no afloja" el lunes 18 de julio el recorte de suministro de gas natural que hoy afecta a quince empresas con actividad en Mendoza, llegará a las estaciones de GNC. Así lo confirmó a Cicunc Contenidos una fuente segura del gobierno provincial. Los cortes del 30 al 50% hoy alcanzan a firmas de presencia internacional: la cementera Minetti de Las Heras (en manos suizas); la empresa de ferroaleaciones Metalglobe de Luján de Cuyo (una multinacional con sede en Polonia); la cristalería Rayén Curá de Guaymallén (de los franceses de Saint Gobain); la Petroquímica de Cuyo de Luján (de los brasileños de Petrobras) y grandes mosteras como Viñas Argentina de Lavalle (por donde pasaron los japoneses de Marubeni) y como la conocida multinacional italiana Gancia en Rivadavia. Ahora la tijera amenaza trasladarse -frío mediante- a las estaciones de YPF, Shell, Esso, Aspro y Petrobras.

El malhumor de los automovilistas nafteros parece que contagiará a los del GNC. En pocos días más, nuevas colas junto a las mangueras del GNC se podrán sumar a las ya existentes frente a las de las naftas. Y todas ellas se agregarán a las que se vienen reiterando en los depósitos de garrafas, desde donde se intenta abastecer a 100 mil hogares mendocinos. Son los que -a diferencia de los restantes 400 mil- carecen de gas natural en sus viviendas.

Mendoza se autobastece de gas oil (y "exporta" al resto del país el 60% que produce en la Refinería de Luján de Cuyo); pero debe "importar" de Santa Fe y Buenos Aires un 20% de naftas ya que consume más de lo que está refinando YPF en Luján). También debe "traer de afuera" (de Neuquén) el 90% del gas natural que necesita.

Nuestra provincia forma parte de un país que hoy debe comprar gas natural a Bolivia, electricidad a Brasil y a Paraguay y hasta gas licuado a Quatar, ubicado del otro lado del planeta.




Tanto en Mendoza como en el resto del país el ritmo de crecimiento de la actividad económica y el del consumo han superado largamente los del abastecimiento de energía y de combustibles. No está de más decir que la aparición de cuellos de botella en los suministros, no es hoy fruto de una crisis por depresión (de las que hemos pasado varias), sino –vaya paradoja-de una crisis por crecimiento..., aunque esto no sirva de consuelo a un humor social igualmente afectado por una o por otra vía. Frente a esta situación, la "salida" que ofrecen las posturas ortodoxas es la de disminuir el consumo subiendo las tarifas y los precios hasta que se equilibren la demanda con la oferta. Pero una medida de este tipo reiterará los vicios de las políticas de ajuste y provocará los conocidos efectos recesivos de una economía "enfriada" con las exclusiones de consumo de otras épocas.

La posición "heterodoxa" propone sostener el consumo y no enfriar la economía, apostando a hacer crecer la oferta hasta que se equilibre con la demanda aunque -para ello- haya que aguantar los actuales cuellos de botella. Ofrece como salida -a mediano plazo- sostener la inversión pública (orientada) y privada (controlada), en la búsqueda de nuevas reservas y en la generación y el transporte de mayores volúmenes de energías y de combustibles. La primer "salida" acortaría de inmediato las colas actuales en las estaciones de servicio, ya que reduciría el número de consumidores a aquéllos que pudieran pagar los nuevos precios y tarifas. Pero los excluidos pasarían a engrosar otra cola más agraviante: la de quienes esperan por participar de los consumos.

La segunda alternativa no ofrece una respuesta inmediata a quienes hoy forman fila por suministros básicos, pero los mantiene en una cola de un consumo intermitente, mientras busca el abastecimiento suficiente. El malhumor en las filas de las estaciones de servicio -que durará lo que el frío- merece una atención. Pero no debe hacer olvidar que -mientras se resuelve el problema de fondo- la prioridad seguirá siendo que no crezca la cola de los que aún esperan por su ingreso en el consumo, haga o no haga frío.

 

Fuente: Marcelo Sivera - msivera@uncu.edu.ar