Juventud y política: no hay rechazo, pero tampoco es una relación intensa

El observatorio Pulsar.UBA hizo un sondeo en la población de 16 a 19 años de la Argentina para saber qué piensan sobre la política, qué conversaciones al respecto tienen y cuánto valoran vivir en democracia.

Juventud y política: no hay rechazo, pero tampoco es una relación intensa

La mayoría de la juventud manifiesa querer votar, pero no todo creen que pueden cambiar algo con su voto. Foto: Prensa Gobierno de Mendoza

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Publicado el 16 DE MARZO DE 2026

Cómo se vinculan la juventud y la política ha sido una de las grandes variables a analizar en los últimos 20 años en Argentina. Con desinterés, con compromiso; hacia la izquierda o hacia la derecha. Desde el observatorio Pulsar.UBA, indagaron sobre este segmento clave de la población y realizaron un sondeo nacional para saber qué piensan sobre la política y el país, qué conversaciones al respecto tienen, cómo se relacionan con las personas que piensan distinto y cuánto valoran vivir en democracia, entre otras preguntas.

El relevamiento se realizó entre septiembre y octubre de 2025, se basó en una encuesta nacional a 2494 estudiantes de entre 16 y 19 años, diseñada para representar la estructura de ese universo adolescente en la Argentina. Pulsar difundió el material en dos informes. De la primera entrega, publicada en febrero de este año, el dato que generó mayor impacto mediático fue que la política no ocupa un lugar central en la vida cotidiana de los jóvenes argentinos, que se percibe un vínculo de "baja intensidad". Esto quiere decir que no la rechazan de plano, pero “la viven con un compromiso emocional débil y alejada de los rituales tradicionales”.

Principales datos

Interés acotado. El 69 % de la juventud manifiesta estar poco o nada interesada en la política.

No es un filtro moral. A diferencia de los adultos, los jóvenes no ven la política como una frontera identitaria o un motivo de conflicto personal. El 64 % tiene amigos con ideas opuestas y el 61 % afirma que podría estar en pareja con alguien que piense distinto.

Simbiosis familiar. Existe una alta coincidencia política en el hogar; el 80 % comparte opiniones con sus padres, especialmente en sectores con mayor capital cultural.

¿Cuánto valoran la democracia?

Luego, en marzo de 2026, Pulsar (que trabajó junto a la Asociación Conciencia) difundió la segunda parte de su informe, en el que buscó focalizar en los ejes “valores, política y democracia”, con el objetivo de responder una pregunta general: ¿qué visiones tienen los jóvenes en la actualidad sobre la democracia? Los datos revelan una juventud que sostiene valores democráticos firmes, pero vuelve a surgir que el vínculo con la política parte de una lógica de "baja intensidad" y selectividad.

Veamos algunos datos. Las y los jóvenes consideran que vivir en democracia es muy importante, otorgándole un promedio de 8,25 sobre 10. Ahora bien, a la hora de calificar qué tan democrática es la Argentina hoy, el puntaje desciende a 6,83.

Hay una mayoría, que alcanza el 54 %, que prefiere la democracia frente a cualquier otra forma de gobierno. Sin embargo, el 15 % admite que un gobierno autoritario podría ser preferible en ciertas circunstancias, mientras que el 10 % manifiesta indiferencia ante el tipo de régimen. Al indagar un poco más, resulta que la adhesión democrática es más sólida a mayor nivel educativo de los padres y mayor presencia de libros en el hogar.

En cuanto a la participación y compromiso, el resultado es que el nivel de implicación es bajo y se manifiesta de forma intermitente. Solo el 9 % asistió a una marcha o manifestación en el último año. En el plano digital, el 28 % sigue a algún candidato o partido, pero solo el 11 % comparte posteos políticos.

Ahora bien, al momento de votar (el llamado “voto joven”, de 16 a 18 años, está habilitado en Argentina desde 2013, aunque no es obligatorio), la acción de sufragar es percibida como un compromiso ciudadano relevante, aunque existe escepticismo sobre su eficacia real. Hay una amplia intención de ir a votar, ya que el 73 % planea votar en las próximas elecciones. Este compromiso aumenta con la edad y alcanza el 85 % a los 18 años.

Tres datos más sobre el voto joven

  • Obligatoriedad: el 63 % cree que el voto debe seguir siendo obligatorio, valor que es más alto en hogares de mayores ingresos.
  • Eficacia percibida: el 72 % sostiene que el voto es importante pero insuficiente para decidir lo que realmente pasa en el país.
  • Socialización del ritual: el 75 % ha acompañado a sus padres o familiares a votar, una experiencia que refuerza la predisposición a involucrarse en el futuro.

Algunas conclusiones generales

Desde Pulsar.UBA, indicaron que los resultados dibujan el perfil de una juventud que no rechaza la política, pero tampoco la abraza de manera intensa. Esto quiere decir que “miran el país con cautela, confían más en su futuro personal que en el colectivo, diversifican los canales de información elegidos y sostienen vínculos sociales relativamente impermeables a la disputa política cotidiana”.

Así, lejos de la apatía o del desencanto absoluto con el que suele describirse a este segmento de la población, “lo que emerge es un colectivo más pragmático que ideológico, más tolerante que confrontativo y selectivo en varias aristas de la vida pública”.

Una foto regional, una percepción similar

Hace un par de años, la Fundación Friedrich Ebert (FES por sus siglas en inglés) realizó en América Latina y el Caribe un amplio sondeo que incluyó a la Argentina. El objetivo fue poner en discusión información sobre la participación y las actitudes políticas de las juventudes en la región. Compartimos algunos datos que dejan una percepción similar de las personas jóvenes respecto de la política.

En cuanto a la satisfacción con la democracia como forma de gobierno, el aval parece generalizado, la gran mayoría responde “de acuerdo” o “muy de acuerdo”, pero, el informe indicó: “Los datos demuestran apoyo hacia la democracia como forma de gobierno, aunque se ha ido reduciendo en los últimos años frente a una clara insatisfacción con su rendimiento. Dicha paradoja, ‘Valoramos la democracia, pero no nos satisface’ enmarca un escenario poco alentador”.

FES agregó: “Las juventudes latinoamericanas sostienen en gran medida posiciones progresistas en temas clave, como la igualdad de género, el ambientalismo o los derechos humanos, pero no siempre se sienten representadas por los partidos ni por las instituciones políticas tradicionales. Como plantea la socióloga argentina e investigadora del Conicet Melina Vázquez, este desajuste no implica despolitización, sino una reconfiguración del vínculo con lo político. Las juventudes no abandonan la participación; la desplazan hacia colectivos, espacios territoriales, redes digitales y causas específicas. Esta distancia con la representación formal convive con altos niveles de politización, aunque de maneras más horizontales, afectivas y vinculadas a la experiencia cotidiana. Reconocer estas nuevas formas de agencia y subjetivación política resulta clave para repensar los marcos de intermediación, revitalizar las democracias y construir proyectos que realmente dialoguen con las búsquedas y expectativas de las nuevas generaciones”.

Por último, compartimos un sondeo más reciente, de fines de 2025, con foco en Argentina, realizado por la consultora Zubán-Córdoba, realizado en conjunto con la Universidad Nacional de Villa María. En este caso, ahondaron en un segmento más amplio, personas de 16 a 30 años, y los resultados fueron que las y los jóvenes valoran la democracia, pero desconfían de su funcionamiento. A la vez, defienden derechos, pero muestran ambivalencias. También se destaca que descreen de las instituciones, pero no del ideal democrático.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida por Zuban Córdoba & Asociados (@zuban_cordoba)

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