¿Qué le pasa a nuestra mente cuando no llega el 'me gusta' que esperamos?

Vivir pendientes de las reacciones en nuestras redes sociales genera distintos estados de ánimo en nuestra mente. En particular, afecta a los y las adolescentes.

¿Qué le pasa a nuestra mente cuando no llega el "me gusta" que esperamos?

Foto: pixabay.com

Sociedad

Redes sociales

Unidiversidad

Cristian Ruchaj (pasante)

Publicado el 02 DE MAYO DE 2022

Las redes sociales son parte de nuestra vida cotidiana, vivimos con el celu en la mano, nos encontramos pendientes de cada like, subimos la foto que más nos gusta y la que pensamos que a otros y otras va a gustarle. Pero, ¿qué pasa en nuestra mente cuando ese “me gusta” no llega?.

Desde que las redes sociales se crearon, allá por 1995, no se pensó que se convirtirían en un portfolio, tienda o espacio de debate. Su creador, Randy Conrads, creó classmates.com como una plataforma de contacto para ex compañeros y compañeras de colegio.

En la actualidad, las redes tienen gran influencia en nuestro estado de ánimo, en nuestra adaptación a grupos sociales, en nuestra toma de decisiones, en cómo percibimos y nos percibe el mundo, etc.

Redes sociales y estímulos del cerebro

Al momento de recibir un me gusta, un like o corazón en redes sociales la zona del cerebro conocida cómo área tegmental ventral (ATV) entra en juego, ya que los likes conducen a la activación de neurotransmisores como la adrenalina, dopamina, serotonina, oxitocina y endorfina (hormonas que influyen en la felicidad).

Ahora bien, para ahondar un poco más sobre este fenómeno, desde Unidiversidad charlamos con la psicóloga Florencia Poder, quien explicó que en la mayoría de los casos, recibir valoraciones positivas en redes sociales, reafirma el autoestima y la imagen que damos de nosotros y nosotras mismas al mundo.

Además, la profesional comentó que las personas buscan ese “like” porque el propio algoritmo premia a quien más interacciones genera con el público. “Un me gusta nos hace ser conocidos, alcanzar más gente y tener mayores seguidores”, agregó la psicóloga.

Asimismo, en estos espacios podemos encontrarnos frente a comentarios negativos, los cuáles nos afectarán de diferentes formas. Ante ello, Florencia Poder dijo: “Recibir ataques hacia nuestra persona en redes sociales puede llegar a causar consecuencias terribles como el suicidio o puede ser aceptado o ignorado por parte del usuario, sin causar efecto alguno”. 

Las redes sociales en los y las jóvenes a temprana edad

En muchos casos, el uso excesivo de redes sociales baja notablemente los niveles de concentración y enfoque en las tareas. Además, estimula la dispersión, empobrece el lenguaje (al utilizar abreviaturas y emoticones), genera miedo o temor a los encuentros cara a cara, entre otros.

La sobreestimulación (recepción o exposición excesiva a estímulos) es uno de los factores que más aqueja a niños y niñas como en las y los adolescentes, generando tanto dependencia como sedentarismo.

“Lo ideal es que haya un uso controlado y medido de las redes, ¿cómo conseguimos esto? logrando que las maternidades y paternidades se involucren en el tema”, concluyó Florencia Poder.

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