Rugbiers golpearon brutalmente a un joven en un country de Córdoba

La víctima celebraba su egreso del secundario. Uno de los acusados afirma que se defendió de un ataque. El verano pasado, una patota que practica ese deporte mató a golpes a Fernando Báez Sosa, en Villa Gesell.

Rugbiers golpearon brutalmente a un joven en un country de Córdoba

Sociedad Unidiversidad por Clarín/ Télam / Publicado el 08 DE DICIEMBRE 2020

Una vez más el rugby quedó en el centro de la escena por sucesos que poco tienen que ver con lo que pasa dentro de una cancha. A casi un año del ataque que terminó con la muerte de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell, un joven denunció que dos rugbiers le dieron una brutal golpiza en un country de Córdoba. 

El episodio ocurrió en la madrugada del domingo -cerca de las 3.30- en un domicilio del barrio Lomas de La Carolina, cuando Lautaro Insúa (de 18 años), celebraba el egreso del secundario del colegio Mark Twain junto con familiares y amigos. Por las restricciones impuestas por la pandemia de coronavirus, y como medida de prevención, la idea era controlar la cantidad de invitados. Según trascendió, había cerca de 30 personas.

Lautaro contó a Todo Noticias que en medio de la fiestas los cuatro jóvenes -de 17 y 18 años- irrumpieron en el domicilio sin invitación previa con la intención de participar de la fiesta. Sin embargo, cuando se les pidió que se retiraran, dijo que dos de ellos reaccionaron violentamente. "Son Mateo Soler y Tadeo Torasso", del Tala Rugby Club de Córdoba, detalló.

"Se les intentó decir que se fueran porque no estaban invitados y ahí empujaron al dueño de la casa y lo tiraron al piso. Yo me acerqué, les dije que se vayan y uno de los chicos se dio vuelta y me golpeó en el tabique y me fracturó la nariz. Me voy contra un alambrado y ese mismo chico me sigue golpeando la cara, me rompe los dos orbitales. Y el segundo agresor me empieza a pegar patadas en el piso", relató a los medios locales, con la cara desfigurada producto de los golpes.

El joven agregó que luego los jóvenes se retiraron y "se fueron a otra fiesta". Según contó su mamá, en la mañana del domingo -horas después del ataque- fueron vistos comiendo choripanes en la avenida Rafael Núñez.