Un argentino llegó a la cima mundial del Just Dance

Franco Vitali ganó la competencia internacional en Kazajistán. Es licenciado en Biotecnología, realiza un doctorado y llegó a lo más alto tras años de practicar el popular videojuego de baile.

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Radio U

Publicado el 11 DE AGOSTO DE 2026

¿Qué tienen en común la biotecnología, el Conicet y el Just Dance? La respuesta es Franco Vitali, el argentino que acaba de consagrarse campeón mundial de este popular videojuego de baile. El joven científico viajó hasta Kazajistán para participar de la competencia internacional y regresó al país con el título, después de años de entrenamiento y participación en torneos.

“Ahora, recuperándome, luego de la vuelta al país. Buenos días con jet lag, así como cuando llegué acá con jet lag, ahora con jet lag también”, contó, entre risas, Vitali durante una entrevista con Podría ser Peor, de Radio U.

De un videojuego a una competencia mundial

Just Dance nació en 2009 de la mano de Ubisoft y comenzó como un juego para Nintendo Wii. La propuesta consiste en seguir los movimientos de un bailarín que aparece en pantalla para conseguir la mayor cantidad de puntos posible.

En torno a lo que parece un simple videojuego, existe una comunidad internacional de jugadores que compiten en torneos y campeonatos. “El Just Dance es un juego que nació en 2009 por parte de la compañía Ubisoft. Empezó en la consola Nintendo Wii, donde uno debía copiar los pasos de un coach, una persona de verdad”, explicó Vitali.

Con el correr de los años, el juego se transformó en una disciplina competitiva. La primera Copa Mundial se realizó en 2014 y, desde entonces, jugadores de distintos países participan de clasificatorias para llegar a la instancia internacional.

Vitali practica desde los comienzos del videojuego y comenzó a buscar un lugar en las competencias en 2014. En Argentina, participa desde 2017 en distintos torneos presenciales, tanto amateurs como oficiales.

Durante años estuvo cerca de conseguir la clasificación mundial. En una de las instancias previas terminó segundo, y posteriormente logró posicionarse en el ranking que definía los participantes del campeonato internacional.

Un mes para preparar 13 canciones

La competencia exigió una preparación específica. Los participantes recibieron una lista de 13 canciones aproximadamente un mes antes del torneo. El objetivo no era solamente aprender las coreografías, sino conseguir un puntaje elevado y poder repetirlo de manera consistente.

“Yo tardé más o menos, desde que me dieron la lista hasta que saqué casi el puntaje máximo en 10 de las 13 canciones. No lo pude sacar en todas porque hay algunas que son difíciles para todos”, relató. La preparación incluyó horas de práctica y repetición. Para Vitali, una de las claves estuvo en conseguir regularidad: “Una cosa es sacarlas una vez, pero otra cosa es sacarlas siempre”.

Incluso durante la competencia, Franco siguió incorporando técnicas y trucos para mejorar sus resultados. Es que en Just Dance no siempre alcanza con copiar exactamente lo que hace el bailarín de la pantalla. Existen determinados movimientos y técnicas que los jugadores aprenden con la práctica y que pueden marcar la diferencia a la hora de conseguir un puntaje superior. “El mejor bailarín del mundo puede no ser el mejor jugador de Just Dance”, aclaró.

Vitali explicó que su experiencia se concentra específicamente en esta disciplina y que su formación como bailarín es diferente a la de un profesional de la danza. “Yo sé que como just dancer soy alguien profesional, pero, como bailarín, soy alguien mayor del promedio, no llego 'ni en pepe' al nivel de un bailarín profesional”, explicó. Y resumió la particularidad de la disciplina: “El mejor bailarín del mundo puede no ser el mejor just dancer, y el mejor just dancer puede no ser el mejor bailarín”.

La final en Kazajistán fue especialmente exigente. Vitali se enfrentó a una competidora francesa que, según contó, había comenzado a prepararse poco tiempo antes del torneo. “La final no fue algo fácil, fue algo muy reñido”, recordó.

Ciencia y videojuegos, dos mundos diferentes

La historia de Vitali también llamó la atención por su otra faceta. Además de ser campeón mundial de Just Dance, es licenciado en Biotecnología y realiza un doctorado en Ciencias Biológicas. Su investigación se desarrolla en el Instituto de Genética del INTA Castelar y cursa su doctorado en la Universidad de Buenos Aires.

El propio Vitali encuentra un paralelismo entre sus dos actividades. “Como biotecnólogo, muchas veces me pasa que digo: 'Sobre cáncer, sé más que el promedio; sobre bioquímica, sé más que el promedio, pero no soy ni experto en cáncer ni bioquímico. Son cosas que aprendí'”, explicó. La misma lógica, según contó, se aplica a su relación con el Just Dance: desarrolló una especialización muy concreta a partir de años de práctica.

Una experiencia inolvidable en Kazajistán

El campeonato se realizó en Kazajistán, un destino que sorprendió al argentino. El viaje de regreso le demandó alrededor de 28 horas, mientras que la ida había significado unas 21 horas de vuelo.

Más allá del cansancio, destacó especialmente su experiencia en Astana, la capital del país. “Como país, es un país relindo, nada que ver con lo que uno pudiera pensar en su cabeza, en especial Astana, porque Astana es una ciudad futurista, muy moderna”, contó.

También destacó la amabilidad de los habitantes y de los voluntarios que acompañaron a los competidores durante el torneo. Incluso llevó golosinas argentinas para compartir.

Cómo empezar a jugar y competir

Para quienes quieran iniciarse en esta disciplina, Vitali recomienda aprender primero las bases del juego y, luego, animarse a participar en torneos organizados por las comunidades de jugadores. “Deberían empezar a ir a torneos apenas sepan las bases del juego, si es que les gusta, si es que saben puntuar”, aconsejó.

Estos encuentros suelen organizarse dentro de eventos vinculados con videojuegos, animé y cultura geek. Para Vitali, participar es una buena manera de ganar experiencia y descubrir hasta dónde puede llegar cada jugador.

Incluso quienes creen que todavía no tienen el nivel suficiente deberían intentarlo. “Hay gente que muchas veces dice que no es suficiente para participar y termina llegando muy lejos”, afirmó.

Entre sus canciones favoritas, mencionó “Firework”, de Katy Perry, y “Titanium”, de David Guetta y Sia. Son dos temas conocidos que también pueden servir como puerta de entrada para quienes quieran probar en casa de qué se trata el fenómeno que llevó a un científico argentino a convertirse en campeón mundial de Just Dance.

 

Escuchá la entrevista completa a continuación.

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