En Argentina no se fabrican juguetes bélicos

Así lo afirmó Matías Furió, el representante del sector a nivel nacional. Todos los juguetes de armas que circulan son importados. Además, por la situación económica, la venta de juguetes es cada vez menor.

En Argentina no se fabrican juguetes bélicos

Sociedad Unidiversidad por Unidiversidad / Mariano Rivas / Publicado el 09 DE FEBRERO 2018

A lo largo del tiempo, ha existido una preocupación por parte de los adultos por los mensajes que reciben los niños en sus ratos de ocio. Las formas de criar a los hijos han mutado de múltiples maneras y, en este aspecto, los juguetes han sido objeto de replanteos. Así lo demuestra el análisis de la situación de la fabricación y venta de armas de juguete.

 “Juguetes bélicos en Argentina no se hacen. Ni réplicas de armas, ni nada por el estilo. Todo lo que hay de eso es importado. Y en algunas provincias o municipios están prohibidos”, destacó el presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), Matías Furió. Uno de esos municipios es la capital de Tucumán donde, por una ordenanza, desde 2004 no se permite la venta de juguetes de armas. En Mendoza esa restricción no existe.

La no fabricación a nivel nacional tiene que ver con una bajada de línea de la cámara, que le pide a sus socios que no produzcan más ese tipo de juguetes, según manifestó su presidente a Unidiversidad. En ese sentido, ya han pasado “15, 20 años” desde que cesó la fabricación de ese tipo de juguetes en Argentina.

Sin dar números, el presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), Matías Furió, afirmó que la venta de juguetes bélicos —aquellos que constituyen réplicas o imitaciones de armas— todavía existe pero es, en comparación a décadas anteriores, más baja.

 

“Sí (bajó), porque también hay menos oferta. Digamos que ha cambiado un poco el concepto de los juguetes de armas de fuego. Se vende menos. Pero se vende”, apuntó Furió.

 

La intención de la CAIJ, que nuclea a los fabricantes e importadores de juguetes, es que “los juguetes instruyan y estimulen conocimiento y el aprendizaje de los niños, y las armas no cumplen ninguno de esos requisitos que tenemos”.

 

 

El sector crece cada vez menos

Con respecto al 2016, en el 2017 las ventas aumentaron un 1 %. Sin embargo, el balance del año anterior había dado una suba del 4 %. Incluso, según puntualizó Furió, cuatro años antes el crecimiento anual del sector juguetero rondaba el 12 %.

“Si sigue esa tendencia, este año vamos a ir a la baja seguro”, concluyó el referente de CAIJ, que achacó la tendencia a la situación económica que atraviesa el país.