La importancia de la soberanía alimentaria

La autora integra la cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la UNCUYO junto a Julieta Lavarello, Natalia Catania, Azucena Pereyra y María Teresa Cañas.

La importancia de la soberanía alimentaria

Sociedad Columnas por Noelia de la Reta / Publicado el 16 DE OCTUBRE 2018

La soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos a alimentos nutritivos y culturalmente adecuados, accesibles, producidos de forma sostenible y ecológica, y su derecho a decidir su propio sistema alimentario y productivo.

La alimentación entra a jugar en el centro de la política ya no sólo local, sino mundial. Se hace necesario analizar la alimentación, no desde lo profesional específico, sino desde todos los ángulos, pero en especial desde lo central: desde el sentirse ciudadanos que han conquistado en este devenir el derecho a la alimentación sana, segura y soberana para garantizar la vida plena, el “buen vivir” físico, psíquico y social. La alimentación es un tema transversal que nos compete a todos y todas, no tiene por qué ser específico de algunas profesiones que estudian de manera fragmentada lo que nos atraviesa cotidianamente.

De hecho, la UNCUYO tiene una cátedra libre sobre este tema en su Facultad de Educación, que está compuesta por una abogada, una médica, una bromatóloga, una nutricionista y una trabajadora social. Es de manera integral e interdisciplinaria como se deben entender los procesos alimentarios.

En 2003, un importante grupo de profesionales creó la primera Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria en la Universidad Nacional de La Plata (libre, por la ley universitaria, se refiere a temas que no existen en los programas de las carreras). No fue este un hecho casual, sino “un escalón más en la lucha”, que supo señalar el proceso de sojización que se iniciaba en nuestro país y luego en la región. Luego se sumaron a la cátedra profesionales y actores sociales de diversos ámbitos que coincidían en la mirada global.

Mientras se desarrollaba una crisis atroz que hizo que en un país que lideraba la producción de alimentos se sintieran los efectos del hambre, los sectores más vulnerables desplegaron grandes luchas, ganaron la calle y dieron lugar a lo que dimos en llamar “estrategias de sobrevivencia”, precisamente para sobrellevar estos duros momentos que afectaron al 70 % de los niños de nuestro país.

En esta Argentina neoliberal de la década del 90, que nos llevó a la crisis del 2001-2003, se multiplicaron los debates, las acciones, los encuentros, los foros, y fuimos encontrando el ámbito propicio en el marco de estas cátedras libres. Logramos en el trabajo inter y transdisciplinario una integración y validación, un diálogo de saberes que trasciende lo profesional para articular con la sociedad, en estas reflexiones con estudiantes, profesionales diversos, amas de casa, docentes, productores y artesanos. En esta puesta en común con los saberes ancestrales que se multiplican en cada comunidad, en cada pueblo, en cada región, fuimos profundizando nuestros y vuestros conocimientos y son la razón de ser de la construcción de esta Red.

Así, luego de un recorrido extenso de cátedras por toda Argentina, surgió en Mendoza la posibilidad de generar una cátedra similar cuando invitamos a Myrian Gorban a disertar sobre políticas alimentarias. Desde aquel momento, supimos que no podíamos dejar pasar un tema tan importante para la universidad, para que, desde lo académico, comenzáramos a cuestionarnos y a generar conocimientos que ya venían trabajándose con organizaciones sociales y que no habían tenido hasta este entonces la vinculación académica de ese saber. Un ejemplo es nuestra relación con la Bioferia que se lleva adelante en los jardines de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales los miércoles y sábados por la mañana.