La mujer y su rol obsoleto en el mundo de la publicidad

Por Paula Mandraccio, periodista, fundadora y directora general creativa de la agencia publicitaria BRA Agency.

La mujer y su rol obsoleto en el mundo de la publicidad

Sociedad Columnas por Paula Mandraccio para Télam / Publicado el 13 DE AGOSTO 2019

Discutir el rol que tenemos las mujeres hoy, en la economía, en la gestión privada y pública, ya es obsoleto desde mi punto de vista. Sin embargo, parecería que aún en la publicidad queda camino por recorrer.

Creo que esto sucede porque es una industria que ayuda a profundizar o agitar ciertos seteos de pensamientos que están tan arraigados que a veces no lo notamos a simple vista. Decir cosas incorrectas no siempre es algo que el cliente perciba como buen negocio. Y ahí está nuestro desafío: explicar eso que quizás mucha gente, por ideología o por generación, no puede incorporar al negocio.

No creo bajo ningún punto de vista que haya intencionalidad alguna de minimizar a las mujeres en un brief, en un spot, etcétera. Sí creo que lo que hay que combatir es ese micromachismo que se hace presente en lo chiquito y es como la gota que horada la piedra.

Por eso, es clave que las mujeres estemos juntas, charlemos, nos escuchemos. Yo celebro el encuentro con mis colegas. Sentarse a pensar con gente que uno valida es grandioso. Te hace humilde y grande a la vez.

Creo también que es nuestro rol el de la revolución. Y ¿qué es la revolución hoy? Hacer visible lo que antes no tenía agenda, no tenía luz, mostrar las diferencias que siempre estuvieron, pero que hoy ya son explícitas. Cosas chicas: un copy, una devolución de cliente, un argumento que ayude a una colega a sostener un insight. Co-laburar. Para mí, ese es el verdadero lenguaje: estar juntas.

Estoy convencida de que esta es una industria de gente buena, de ideas, y que las ideas caen en mejor lugar si conectan con los valores de época. Eso fue y es lo que está cambiando. Nos reímos de cosas distintas, nos incomodamos con tabúes nuevos y es eso lo que nos obliga a repensarnos. No el lenguaje, sino el mundo. Y hoy el mundo tiene 9 de cada 10 dólares en una billetera de mujer, comprando y decidiendo.

La publicidad tiene gente muy comprometida. Yo me siento honrada por colegas mujeres llenas de convicciones, que creen en las ideas y en nuestra herramienta para cambiar la realidad.

En este sentido, entiendo que de a poco y con la ayuda amorosa de todas nosotras, estamos acá para hacernos ver y para hacer ver lo que las que no tienen voz así lo necesitan y merecen. De este modo, vamos a poder establecer pautas en la industria que se instalen como obvias, casi como que nunca fue de otra manera.

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