La realidad de las mujeres trans: sin trabajo, violentadas e ignoradas

La expectativa de vida de estas personas sigue siendo de 35 años. Además, aumentaron los crímenes de odio y transfemicidios.

La realidad de las mujeres trans: sin trabajo, violentadas e ignoradas

Foto publicada en rojoynegro.info

Identidad y Género Unidiversidad por Unidiversidad / Florencia Martínez del Rio / Publicado el 06 DE DICIEMBRE 2019

Pese a los avances normativos en la última década, como la sanción de la Ley de Identidad de Género, la vida de las mujeres trans está marcada por la falta de oportunidades. No tienen acceso al mercado laboral y son pocas las que se pueden insertar en la educación formal. Esto hace que la expectativa de vida de estas personas siga siendo de 35 años y que el único modo de subsistencia que tengan sea ejercer la prostitución. Además, aumentaron los crímenes de odio y transfemicidios. 

La inclusión de las personas travestis y trans sigue estando relegada. El derecho básico a un empleo de calidad es un reclamo que vienen realizando desde hace años, al igual que la implementación del cupo laboral y el cese de la violencia hacia ellas, pedidos que son parte de la novena Marcha del Orgullo LGBTTTIQ+ de este viernes en Mendoza, que este año lleva los colores de la bandera trans como estandarte.

“No hay dificultades para acceder al trabajo: no hay acceso al trabajo, directamente. A pesar de los avances en materia de derechos y de que en algunas provincias o comunas se ha podido avanzar con la inclusión laboral, la sociedad, el mercado y los empleadores privados no contratan a personas travestis y trans para trabajar. Esto, sumado a la falta de empleo actual, nos pone al final de la lista”, expresó a Unidiversidad Julieta Antúnez Ríos, referente política de esta población. 

“Es verdad que desde 2010 empezamos a tener avances en materias de reconocimiento y conquistas de derechos, como la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario y de Identidad de Género, pero desde 2016 hasta la fecha, hay un claro retroceso”, remarcó la integrante de la Liga LGBTTTIQ+ de las provincias.

Julieta pudo estudiar, es enfermera, tiene trabajo y obra social. Sin embargo, esta realidad no es la de todas las mujeres trans en Mendoza. De hecho, son muy pocas las que tienen posibilidad de ejercer estos derechos, como también de educarse. Al respecto, Antúnez Ríos comentó que hace cuatro años funciona una experiencia educativa muy buena. Es un aula satélite inclusiva en Ciudad que surgió desde las organizaciones, no del Estado, como una política de inclusión.

“El acceso a la salud y a la vivienda es muy limitado. No vemos personas trans insertas en la educación formal. El acceso a la educacion se ve vedado. El promedio de vida es de entre 35 y 37 años. Esto es lamentable y terrible, no es nada para festejar. Se debe a que el ejercicio de la prostitución es la única alternativa de subsistencia por la falta real de acceso al mercado laboral formal. Esto nos llama a reflexionar sobre la falta de voluntad política, de mirar para otro lado, y no hace más que reflejar a una sociedad que es indiferente al sufrimiento ajeno, que se muestra indolente a que una persona viva solo 35 años y tenga que someterse al clientelismo prostibulario, tratada como objeto de consumo”, afirmó Antúnez Ríos.

A su vez, en las zonas prostibularias son violentadas por las fuerzas de seguridad. La militante agregó: “El Estado no facilita el acceso al mercado laboral y violenta en esos lugares. No sé como pretenden que sigan sobreviviendo”.

Legislaciones que incluyan

Desde la Liga LGBTIQ+, espacio que aglutina a organizaciones estudiantiles, políticas, sociales y sindicales de diversidad del interior del país, presentaron en el Congreso de la Nación un proyecto de ley de cupo que establece que el 1 % equivalente a los empleados que tengan los municipios y gobiernos provinciales y nacionales sea reservado para personas travestis-trans que cumplan con las condiciones de idoneidad para los cargos vacantes. 

“Esperamos que este proyecto tenga tratamiento pronto y dictamen favorable a fin de que el Estado, con una política pública concreta, pueda asegurar el acceso al mercado laboral. También se presentó en Mendoza en 2015 y en 2018, pero no hemos tenido respuestas al respecto. Se presentó en el municipio de Maipú también, pero tampoco tuvo acompañamiento de parte del sector político. Esto se debe a un claro desinterés y falta de voluntad política”, contó la referente. Esta ley, explicó, “aseguraría el acceso en pie de igualdad que hoy no tenemos. Esto es independiente del color político y partido al que cada una pertenezca, porque la falta de voluntad la vemos en todos los gobiernos”.

Solo el 12 % de las personas trans lo expresa antes de los 13 años

El 70 % de las personas trans adultas se autopercibieron como tales antes de los 12 años, pero solo una sexta parte de ellas pudo expresarlo socialmente "en tiempo real" y más de la mitad tuvo que esperar más allá de los 13 años para hacerlo.

Datos que alarman

El último informe realizado por el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT de la Federación Argentina LGBT indicó que del total de las personas de la llamada disidencia sexual víctimas de crímenes de odio registradas, el 56 % de los casos corresponden a mujeres trans (travestis, transexuales y transgéneros). En lo que va de 2019, 30 son los fallecimientos: una muerte cada 96 horas. Las defunciones registradas fueron por causa de asesinatos, suicidios y travesticidios o transfemicidios sociales, siendo estos últimos los más numerosos.

En cuanto a los autores de los crímenes, de los casos relevados, el 63,23 % son cometidos por personas privadas; el 36,77 % son llevados a cabo por el Estado y, dentro de este porcentaje el 17,65 % es perpetrado específicamente por personal de las fuerzas de seguridad en ejercicio de su función estatal. Todos ellos configuran casos de violencia institucional.

Sobre estas cifras, Antúnez expresó: “Esto es muy lamentable, los crímenes de odio se han incrementado en los últimos cuatro años. Mendoza no está exenta de la violencia y el abuso. Las fuerzas de seguridad permanentemente están violentando a las compañeras que ejercen la prostitución para poder sobrevivir. Esto es lamentable porque están para cuidarnos, no para castigarnos”.

 

Toda expresión pública es política

Hay sectores o personas que eligen no participar de ciertas marchas ya que sostienen que se “politizan”. Al respecto, Antúnez Ríos sostuvo: “Toda expresión pública o ciudadana que hagamos es una expresión política y desde ella conquistamos derechos. Por eso, políticamente en la calle defendemos lo conseguido hasta ahora y seguimos reclamando lo que falta, denunciando el desinterés de la sociedad y la política que son indiferentes ante nuestras necesidades”.

Así como con el paso del tiempo se suman reclamos para restituir derechos, también a la lucha se agregan nuevas personas. “Hay una camada de compañeres jóvenes muy interesantes, con nuevas propuestas y visiones interesantes. Es importante que se pongan al frente y nosotras acompañemos, aconsejemos y sostengamos estas batallas, pero siendo solidarias con la participación de los y las más jóvenes que entienden que es la única forma de reclamar y defender lo nuestro”.

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