Mendoza crece en sus desigualdades

Los integrantes de la Red de Observatorios de Cuyo presentaron el informe socio-económico y ambiental de Mendoza, que abarca el período 2003-2013. Disminuyó la cantidad de habitantes con necesidades básicas insatisfechas, pero aumentó la brecha entre los departamentos que se ubican en los extremos. Los pobladores de zonas rurales tienen más del doble de probabilidad de experimentar alguna carencia básica. Los desafíos.

Mendoza crece en sus desigualdades

Agua Escondida en Malargüe.

Sociedad Unidiversidad por Verónica Gordillo / Publicado el 25 DE ABRIL 2014

Mendoza tuvo en la última década un crecimiento económico promedio anual del 6 por ciento. Sin embargo, esa mejora se distribuyó de tal modo que profundiza las desigualdades, especialmente entre los departamentos cuya población tiene las mejores condiciones de vida, como Capital, y los que están en el extremo opuesto, como Lavalle. A esto se suma que las mayores necesidades las padecen los habitantes de las zonas rurales, que tienen más del doble de probabilidades de experimentar alguna carencia básica que quienes viven en las ciudades.

Esta es una de las conclusiones del Informe socio-económico y ambiental de Mendoza, serie Diagnóstico y Perspectivas Regionales, que elaboró la Red de Observatorios de Cuyo, y que fue presentado en el Centro de Información y Comunicación de la Universidad Nacional de Cuyo (Cicunc).

Esta red se constituyó en 2009 por iniciativa de la UNCUYO y pretende ser una herramienta de apoyo en el proceso de toma de decisiones, tanto de los actores públicos como privados. Además de la casa de estudios, está conformada por la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas, la Fundación Instituto de Desarrollo Rural, el Instituto Nacional de Vitivinicultura, la Fundación ProMendoza, y los observatorios de Salud de la Universidad Juan Agustín Maza, el de la Sociedad Rural del Valle de Uco, el Mendocino del Paisaje, el Vitivinícola y el del Turismo Sostenible.

La presentación de las conclusiones del cuarto documento elaborado por el Observatorio estuvo a cargo de su coordinadora académica, Elizabeth Pasteris, quien destacó la importancia de transferir la información con el objetivo de que sea útil para la toma de decisiones y para el direccionamiento de políticas públicas.

Crecer en forma desigual

El documento elaborado por los integrantes del observatorio consta de siete capítulos en los que se analizan la evolución de las condiciones socio-económicas de la última década, las exportaciones, la actividad frutihortícola, la vitivinícola, el turismo receptivo, la salud y las condiciones socio-ambientales y paisajísticas de la provincia.

Una de las conclusiones más destacadas es que Mendoza experimentó un importante crecimiento económico en la última década, aunque se distribuyó de tal forma que profundizó las desigualdades existentes.

En el trabajo de la Red de Observatorios de Cuyo se destaca la importancia que tuvieron las inversiones en las última década, especialmente en los sectores agropecuario e industrial, que determinaron procesos de modernización que aumentaron la productividad y permitieron innovaciones en los productos y los procesos. El punto negativo de este avance es que estas nuevas tecnologías ahorran mano de obra, con el impacto social que esto significa.

En cuanto a la matriz productiva provincial, el documento destaca que existe un nivel creciente de especialización en servicios, siendo el vitivinícola el único sector que puede compararse con la dinámica del primero.

El mismo patrón, es decir el crecimiento en servicios, es el que se mantiene hacia el interior, siendo los departamentos de Capital y Godoy Cruz los que lograron mayor dinamización de su economía. En cambio, las comunas con mayor especialización agrícola (Lavalle, Tunuyán, Santa Rosa y La Paz) crecieron por debajo de la media provincial, siendo la única excepción Tupungato.

El estudio también analiza cuál es el sector que más empleo demanda. En el primer puesto están los servicios personales y le sigue el comercio. En este punto, los investigadores hicieron una advertencia, ya que los índices muestran que el Estado es el mayor empleador de la provincia, seguido por un conjunto de empleadores privados (comerciantes, restaurantes y hoteles).

El informe también muestra lo que pasa hacia el interior de las regiones. El sector agropecuario es el mayor demandante de empleo en el Este y el Valle de Uco; en cambio, en zona Centro Norte y en el Sur los servicios personales ocupan el primer puesto.

El documento analiza la cantidad de habitantes con necesidades básicas insatisfechas (INB), a partir de la base de las estadísticas oficiales. Así, la región Centro-Norte tiene el menor porcentaje de población carenciada, seguida por el Este y el Sur y, en último término, el Valle de Uco.

Pese al mejoramiento general de los índices, los territorios que están en los extremos mantuvieron su posición a lo largo de la década e incluso se profundizan las desigualdades. En esos extremos están Capital, que tuvo una disminución de su población con NBI de 64 por ciento, y Lavalle, que logró una mejora de solo el 12 por ciento. Junín es el departamento que está en la peor situación,  ya que la población con NBI se incrementó el 7 por ciento.

Otro dato a destacar es que las mayores necesidades las padecen los habitantes de zonas rurales: mientras el total de la población urbana con NBI es el 7,2 por ciento, en las rurales la cifra asciende al 18,3 por ciento. Esta situación empeora en las comunas con tradición agropecuaria, como Lavalle, donde la cifra supera el 25 por ciento; General Alvear, con el 22,8 por ciento, y Tunuyán, con el 21,8 por ciento. Sin dudas, la situación más preocupante es la de los habitantes de las zonas rurales de Las Heras, donde el índice llega al 27,4 por ciento.

La lupa sobre la salud

Los profesionales que integran el Observatorio de Salud de la Universidad Juan Agustín Maza elaboraron el informe sobre este derecho básico, con estadísticas nacionales y provinciales. Concluyeron que hubo un aumento de la población con cobertura de salud, aunque hay zonas que persisten en la cantidad de personas sin esa cobertura: la región del Valle de Uco (45 por ciento), la región Este, con La Paz al tope y la Centro Norte, donde Lavalle es la comuna con mayor cantidad de población sin cobertura, el 53 por ciento.

En el estudio se destaca la problemática de la cobertura de salud de las niñas y niños de 1 a 4 años, ya que el 46 por ciento no tiene acceso a este derecho básico. Los departamentos que están en peor situación son Tupungato (67,7 por ciento), San Carlos (53,7 por ciento) y San Martín (50,6 por ciento).

El informe concluye que se observa una tendencia de polarización de las oportunidades de acceso a la salud y define dos grupos. El primero está conformado por poblaciones jóvenes, rurales, con bajo nivel de aseguramiento sanitario, condiciones de vida de menor calidad, con una mayor exposición a factores de riesgo medio-ambientales, con menos nivel educativo. En este grupo están incluidos los departamentos de Lavalle, La Paz, Luján de Cuyo (región centro norte), Valle de Uco, Santa Rosa, San Martín y Malargüe.

El segundo grupo está formado por poblaciones envejecidas, con alto nivel de cobertura de salud, mejores condiciones materiales de vida, con mayor nivel de ingreso y de educación, aunque con mayor vulnerabilidad a accidentes, factores conductuales y de estilo de vida. En esta grupo están todos los departamentos de la región Centro-Norte, salvo los ya nombrados (Lavalle y una zona de Luján de Cuyo).

La presentación del informe concluyó con una serie de recomendaciones que dieron los profesionales con la intención de colaborar con quienes deben tomar decisiones, tanto en el sector público como privado, objetivo principal de la Red de Observatorios de Cuyo.



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