“Seguimos siendo libres, porque las ideas son libres”

“Esto del 12 de octubre es como el mojón que nos indica un pasado y un presente”, arrancaba diciendo Pablo Melipil, cacique Pehuenche. 

"Seguimos siendo libres, porque las ideas son libres"

Foto: Web

Sociedad Unidiversidad por Analía Martín / Publicado el 12 DE OCTUBRE 2011

Desde siempre, las comunidades originarias, nuestras raíces han sido molestas para los distintos poderes tanto a nivel mundial como a nivel nacional. “Hoy hay gente que dice que el pasado es de libertad y nosotros decimos como pueblo originarios que nuestra libertad no se ha terminado. Cuando estaban todos estos procesos militares en toda América, los pueblos originarios eran los que más sufrieron, éramos los primeros que mataban, éramos perseguidos, porque era la fuente de la ideología que decía basta a la dictadura y peleaba por la libertad. Todos los que hoy se dicen revolucionarios se han basado en las culturas indígenas, hemos sido su fuente. Las Montoneras eran aquellas indígenas que se revelaban contra el poder de Buenos Aires, que andaban a caballo por las pampas, y que por el hecho de andar a caballo le llamaban “Montoneras”. Entonces después surgió el grupo revolucionario montonero. Fidel Castro y el Che, viendo la opresión que sufrían los pueblos originarios, hacen su revolución. La revolución parte de los pueblos originarios, entonces seguimos siendo libres, porque las ideas son libres. Con o sin gobiernos democráticos”.

La doble conquista. “Esta conmemoración del 12 de octubre, donde muchos pueblos fueron sometidos  por España y Portugal, también es el día en que hubieron pueblos que resistieron y dijeron que todos somos pueblo; que los españoles no era divinidades. Hubo pueblos originarios que pactaron con España tratados de paz y fueron reconocidos por España como pueblos indígenas. Esto está en los tratados internacionales. Y como esta en estos tratados quiere decir que hay pueblos indígenas que son independientes, desde antes de la independencia de los estados nacionales. Cuando se conformaron los Estados Nacionales, ya había pueblos independientes que pasaron a ser sometidos por estos Estados Nacionales. En América tenemos dos conquistas: una europea y otra de los Estados Nacionales”, decía el Cacique Pehuenche.

El día de la raza vs el día de la diversidad cultural. “Cuando hablamos que el 12 de octubre ya no se festeja como el día de la raza y es el día de interculturalidad e interrelación, es todo folclórico; en la realidad se vive otra cosa. A los pueblos originarios les han quitado sus tierras por medio de de no tener la escritura, porque no conocían la escritura y los europeos sí. La escritura, el don de escribir, ha sido peor que las armas, porque con un pedazo de papel que dice que España toma posesión de esta tierra origina que surja una escritura, que es lo que determina la posesión de la tierra, ser dueño de esas tierras. Los pueblos originarios nunca tuvieron esa escritura pero siempre vivieron ahí entonces como no tenemos escritura hay que desalojarlo”, decía Melipil. Y tristemente, este “don de la escritura” que les fue negado exterminó no sólo aquellos indígenas de la América del 1492, sino que terminó con las posibilidades de existencia de los que podrían venir; ya que sin tierra no hay vida posible.

“Cuando la presidencia dice que el 12 de octubre es el día de interrelación de cultura esta refiriéndose como un acto de perdonar a España. Esta diciendo que un Estado español y uno indígena intercambien cultura en paz. Entonces el Estado Nacional queda como 3ro, como mediador, y no es así, el Estado tiene que ser protagonista. Acá hay una trilogía, no hay una dualidad entre España y pueblos originarios. De esta manera el Estado se corre del problema porque en vez de decir: ustedes Europa con los pueblos originarios tiene que hacer las paces, y tiene que ser amigos, tiene que hacerse cargo que los Estados Nacionales fueron los que rompieron esos tratados internacionales que nos hacían Estados independientes. No fue ni España ni los pueblos originarios sino el Estado argentino.

Esto paso, como experiencia muy reciente, en la presidencia de Menen y con la intendencia de Jaque en Malargüe, cuando se vendió tierra a los malayos. En esa venta no se tuvo en cuenta que en ese lugar había 44 familias que siempre estuvieron ahí. Lo mismo que pasa en el caso de los hermanos Qom, ellos llevan siglos en el bosque pero el Estado empieza a vender tierras fiscales a multinacionales, empiezan los desmontes, originando destrozos de medio ambiente, de familias porque hay familias que viven del bosque, desnutrición de niños y enfermedades de grandes; entonces los hospitales pasan a ser lugares donde van a morir. Y no es una casualidad que esto ocurra. El Estado Nacional, en la época de las conquista del Chaco y del desierto, tuvo gran intervención. En la conquista se pretendía ‘limpiar y rastrillar la zona central de la Argentina’ (como decían ene se momento). Pero los pueblos originarios fueron muy inteligentes, sabían que iba a eliminar dos pueblos que eran los pueblos Ranquel de La Pampa y el pueblo Pehuenche de Mendoza, que estaban emparentados, eran un mismo tronco familiar. Entonces los pueblos ranqueles y pehuenches, sabiendo que el futuro se hace no con los mayores sino con los niños, decidieron proteger a los niños y los mayores se quedaban a resistir porque si morían no importaba porque consideraban que ya cumplieron y esos eran la carne de caño. Los niños y jóvenes fueron evaluados, llevados al sur, en Neuquén, Rio Negro, Santa Cruz o al lado chileno. Una vez que pasó la conquista del desierto estos niños volvieron pero ya jóvenes, grandes. Pero tuvieron que volver escondidos como puesteros, como criollos, como gauchos, ocultando su identidad”.

Más de 5 siglos después. “La política de derechos humanos, del actual gobierno, nos toca de revote al juzgar a los genocidas de la dictadura, porque también sufrimos las dictaduras. Pero el tema de indígena  en derechos humanos no existe; todo lo que es derechos humanos va desde el 75’ – 76’, para atrás no se toca. Pero aún así hay algo que nos sirve, y es que el fallecido presidente Néstor Kirchner, expresó unas palabras que nos sirve de enganche y que es que todos los crímenes de lesa humanidad no prescriben, entonces estamos diciendo que lo que se hizo con nosotros son también crímenes de lesa humanidad y que tampoco prescriben. Y, de alguna manera, lo hemos instalado pero no fluidamente sino como un apartado dentro de los derechos humanos, no tenemos la apertura y la libertad que tiene otros de hablar en términos de derechos humanos. El tema de derechos humanos de este gobierno, para los pueblos originarios es muy tibio, no es caliente, no es una lucha del Estado”.

Lo más inexplicable de la situación que contaba Pablo Melipil, es que actualmente la legislación argentina cuenta con una ley que ampara a las comunidades indígenas. “Existe la ley 26.160 que dice que en el lapso del 2006 al 2010, se tenían que solucionar el tema de las tierras de las comunidades, y pasaron los 4 años y no pasó nada. Habían $30.000, que era muy poco para este emprendimiento, ese dinero se le entregaba al INAI (Instituto Nacional de Asuntos Indígenas) para que hiciera todo el trabajo de mediciones de tierra, pago de abogados; se lo gastaron en reuniones que nunca llevaron a nada, en pasajes a Buenos Aires. Yo era parte de ese equipo de trabajo y renuncie porque no me gusta eso de sentarnos a charlar y no solucionar nada. A mí me gusta ver, actuar. Ahora el argumento del Estado es que no hay plata, y la plata se la gastaron y nadie sabe nada”. Y luego agrega Pablo, “es muy fácil si ya tenemos una ley, apliquémosla. Todas las tierras que están adjudicadas a empresarios argentinos, no tienen títulos de propiedad, aún no tiene el título privado, dice textualmente ‘titulo público en comodato’. Es decir que el gobierno tiene todas las herramientas para devolvernos las tierras sin pagar un peso a los que hoy las tienen, que no han hecho nada con esa tierra. Entonces nosotros le estamos diciendo al Estado que la paz con España ya no nos importa, ya fue, ya terminó el tema de la emancipación americana con el Gral. San Martin; ya tenemos 200 años, ya para nosotros un español es un hermano porque tiene su descendencia y vive con nosotros con las mismas problemáticas, acá el bastón de mando lo tiene el estado”.

No agonizan, se organizan. “Llegó un momento que dije basta, no quiero que manejen mi vida y no solucionar problemas, renuncié y me dediqué a trabajar desde Mendoza a nivel nacional. Empecé a prepara nuevos dirigentes, para no ser sólo yo, delegué responsabilidades. Empezamos a trabajar creando en cada distrito de Malargüe comunidades indígenas. Formamos 13 comunidades Pehuenches, una por cada distrito. Presentamos todos los papeles al Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) y le pedimos la inscripción como comunidad, que esta figura legal en la legislación provincial no existe. Desde el Estado trataron de desarticular la petición y las 13 comunidades enviando matones, punteros políticos de Bs. As., apretando a los dirigentes. Nos obligaban a hacernos mapuches, y nosotros tenemos choques con algunos del pueblo mapuche, con estos dirigentes mapuches que han colaborado en Bs. As. Son como 7 mapuches que han copado el INAI. El Estado ha buscado estos dirigentes mapuches, y los ha llevado como un funcionario más y lo instaló dentro del INAI. Entonces el INAI ha dictaminado que solamente un representante indígena se puede tener por provincia, y en la mayoría de las provincias hay representantes mapuches y ellos son los que disponen. Nosotros tenemos en contra a este grupo de hermanos mapuches y no es casualidad. Cuando rosas, para poder someter a los ranqueles de La Pampa a va a buscar a los mapuches de chile, que en ese momento le llamaban los Araukanos. Ante esto tuvimos que recurrir a un abogado para peticionar ante Tribunales Federales, donde están ahora los de derechos humanos, e ir contra el estado pidiendo que nos den curso a esta personería jurídica, que si bien como ‘Comunidad Indígena’ no se puede, al menos que nos habiliten como ‘Asociación Civil sin fines de lucro’. Sólo con el abogado de por medio, antes de una semana nos entregaron la personería. No podemos andar así pidiendo ante tribunales. Hoy tenemos personería de las 13 comunidades, estamos inscriptos dentro del RENACI (Registro Nacional de Comunidades Indígenas) y como organización estamos presentando los papeles necesarios para tener las tierras que, de hecho, son nuestras desde épocas ancestrales. Nosotros somos Pehuenches, pero para el Estado somos una Sociedad Civil sin fines de lucro que quiere unas tierras".