Amor y desamor en tiempos de pandemia: cómo les fue a las parejas mendocinas

Para algunas personas, el confinamiento fue la gota que rebasó el vaso, y esa relación que se mantenía a flote finalizó en un divorcio. Sin embargo, para otras fue el momento exacto para dar el siguiente paso. Analizamos los números oficiales en la provincia.

Amor y desamor en tiempos de pandemia: cómo les fue a las parejas mendocinas

Foto: hablemosdesexo.com

Sociedad Unidiversidad Confinamiento / por Unidiversidad / Ángeles Balderrama / Publicado el 11 DE JUNIO 2021

Seguramente conocés a alguien que durante la pandemia se separó, o, al contrario, te enteraste a través de Facebook o Instagram que alguien decidió empezar a convivir con su pareja y hasta se casó, aunque sin festejo. Este fue uno de los efectos de la pandemia que desde 2020 se apoderó de nuestras vidas. En este contexto, ¿fue el amor o el desamor el que ganó las cifras en Mendoza? ¿Cuáles fueron las dificultades y ventajas que inclinaron la balanza hacia un lado? Desde Unidiversidad, buscamos los números duros del Registro Civil, pero abrimos su análisis con especialistas.

“La demanda es impresionante y es notoria la diferencia frente a otros años. Muchas parejas que tenían el proyecto de irse a vivir juntos han apurado la situación y se mudaron para acompañarse durante el confinamiento, pero no han estado totalmente preparadas, porque convivieron dos o tres meses y se separaron. Por otro lado, las parejas que eran estables, pero tenían algunos problemas, perdieron el contacto social que les permitía eliminar las tensiones y, por lo tanto, se incrementó el roce en la casa. A eso se sumó que algunos tenían chicos en casa y tuvieron que repartir tareas y cumplir nuevos roles, como el de docente. Esto aceleró más las separaciones”, expresó Sonia Fernández, psicóloga especialista en parejas, a este portal.

Este fue el caso de Luis (54), que durante la pandemia decidió que su matrimonio no podía continuar. “Ya veníamos con dificultades, pero la pandemia nos afectó muchísimo. Tenemos dos hijos de 17 y 14 años y por ellos tratamos de esperar, pero el encierro en la casa desgastó la relación de 21 años y decidimos divorciarnos. En noviembre de 2020, empezamos el proceso con los abogados, pero desde agosto ya no vivíamos en la misma casa. Creo que la pandemia acrecentó las crisis en las parejas y las familias”.

En este sentido, aunque pareciera que todas las personas conocemos a alguien que durante la pandemia se divorció, las cifras del Registro Civil de Mendoza destacan que el casamiento se sigue manteniendo por encima de los divorcios. “Si tomamos las estadísticas a grandes rasgos en Mendoza, en general son más los matrimonios que los divorcios”, expresó Pablo Morales, inspector del Registro Civil de Mendoza, a Unidiversidad.

Si bien el número de matrimonios se puede dar fehacientemente, Morales destacó que las estadísticas de divorcios son más complejas para analizar. “El número que damos son los (divorcios) que han sido presentados y procesados por el Registro Civil. Esto no significa que en el año 2019 se divorciaron 4102 parejas, sino que (esos son los que) se procesaron. El divorcio es un trámite judicial que puede demorar años. Nosotros tomamos conocimiento de ese divorcio cuando se presenta en el Registro Civil, entonces puede pasar que de esos 4102 que se procesaron en 2019, no necesariamente todos sean de ese mismo año”.

En tanto, durante 2021 se formalizaron 1989 matrimonios en el territorio provincial, y el de Melisa Sosa y Franco Sánchez fue uno de ellos. A pesar de que no pudieron realizar un gran festejo porque los protocolos por COVID-19 no lo permitían, se casaron a través del Registro Civil y la iglesia. Si bien esperaban celebrar su unión el 24 de mayo, días antes del evento tuvieron que adelantar la fecha porque el 22 de mayo se iniciaba una nueva cuarentena estricta en todo el país.

“Finalmente, terminamos casándonos el 21 de mayo, llegamos justo antes de que se cerrara todo. Con Franco teníamos ganas de unirnos en matrimonio desde 2020, pero estábamos esperando que pasara la pandemia. Cuando vimos que esto no se terminaba, decidimos que ya no podíamos seguir atrasando nuestros proyectos en conjunto y que teníamos que buscar fecha. Toda la organización fue muy rápida, tuve pocas pruebas de vestido porque, con las salidas por DNI, se hacía más difícil, y unos días antes del casamiento, Franco fue a buscar las alianzas. En medio de toda la organización, nos agarró COVID-19, estuvimos tres semanas en cuarentena y no podíamos hacer nada. Fue terrible planificar en medio de la adversidad, pero por suerte pudimos llevar a cabo nuestro cometido”, relató Melisa a este portal.

Volviendo al análisis de Sonia Fernández, lo más complejo para las parejas ha sido no poder compartir ese momento con mucha gente. “El que estaba con la intención de casarse y ha podido seguir con el proyecto, independientemente de la pandemia, no tuvo grandes dificultades. La frustración ha venido por el lado de no poder compartir de la misma manera que lo hubiese hecho antes de la pandemia, pero en general, lo realizan porque esta situación puede durar mucho tiempo”, sostuvo.

 

Coronavirus y romance digital: las apps de "citas"

“Busco a alguien para el aislamiento” o “Me alquilo para pasar la pandemia” son frases con las que algunos usuarios de redes sociales buscaron conseguir pareja para el confinamiento. Algo es claro: las redes sociales y las aplicaciones de citas han permitido que las personas puedan continuar buscando el amor o algo similar.

Aunque se afirma que las aplicaciones de citas solo generan encuentros casuales, un estudio de la Universidad de Ginebra, Suiza, ha demostrado que las personas que se reunieron con sus parejas a través de aplicaciones tienen objetivos de relación a largo plazo más sólidos que aquellos que no se conocen en un entorno digital. “Internet está transformando profundamente la dinámica de cómo se encuentran las personas”, confirma Gina Potarca, investigadora del Instituto de Demografía y Socioeconomía de la Facultad de Ciencias Sociales de la Unige.

En tanto, algunas apps de citas, como Happn, destacaron que, si bien el 66 % de las personas solteras declara que la pandemia tuvo repercusiones negativas en su vida sentimental, 9 de cada 10 creen que encontrará el amor en 2021.

“Antes del inicio de la pandemia, estábamos investigando con mis alumnas cómo influían las redes sociales en las relaciones, y los resultados fueron positivos porque era una forma de conocerse de otra manera, que estimulaba mucho la erotización, la comunicación, y la fisicalidad se convertía en algo secundario. Pero ahora, si bien la virtualidad se ha naturalizado, está la imposibilidad de verse. Antes se podía decir: ‘Me tomo el avión o el colectivo y voy’, pero ahora, como no se puede, las parejas han empezado a diluirse porque se desarticulan. Los seres humanos necesitamos el contacto y, cuando no lo tenemos cerca, lo empezamos a buscar en otros”, concluyó Fernández.