Arañar fin de año cargados de estrés: no solo te pasa a vos

En esta época, las consultas terapéuticas crecen un 30 %. La clave para no tener problemas de salud: eludir todas las situaciones agobiantes que puedan ser evitadas.

Arañar fin de año cargados de estrés: no solo te pasa a vos

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Mariano Rivas

Publicado el 19 DE DICIEMBRE DE 2019

Hacer balances y proyecciones, organizar juntadas, comprar regalos, esperar las vacaciones, llevar el cansancio acumulado del año… la época de las fiestas tiene sus complejidades. De acuerdo a datos de la Sociedad Argentina de Medicina del Estrés (Sames), existe algo llamado “síndrome de diciembre” que aumenta las consultas médicas por estrés y ansiedad en un 30 %. La solución para llegar a fin de año y no morir en el intento puede ser hacerle caso a las señales.

En este mes se superponen las varios tipos de estrés. Hay cuestiones que son inevitables. La acumulación de las situaciones vividas en los 12 meses, la muerte de algún ser querido, cuyo recuerdo llega con fuerza en el momento del último brindis del año, el balance que cada persona hace de lo que pudo hacer en el tiempo que se va, y todos los imprevistos que hayamos tenido que enfrentar.

Infografía: Télam.

¿Qué es el estrés? “Es una reacción fisiológica en la que aumenta la frecuencia cardiaca, aumenta el tono de los músculos, y eso biológicamente es para determinadas situaciones que aparecen y que nos preparan para la huida y para la lucha”, explicó Andrés Barboza, jefe de Neurología Clínica del Hospital Central.

Sabiendo eso, suceden dos cosas: en diciembre los estímulos estresantes se incrementan hasta el límite, y los seres humanos estamos entrenados social y culturalmente para no reaccionar ante el estrés. En otras palabras, la reacción fisiológica —transpirar, sentir temblores, tener insomnio, sufrir dolores de cabeza— se produce, pero no nos inmutamos, porque reaccionar está mal visto: hay que aparentar fortaleza.

“Por ejemplo —señaló Barboza—, estás en el trabajo y recibís una amenaza o una agresión, pero te tenés que quedar sentado y escucharla. Genera una respuesta biológica en tu cuerpo y vos no hacés nada al respecto”. 

¿Existe la fórmula de la felicidad?

¿Qué es la felicidad? Quien logre responder a esta pregunta quizás dé con lo más cercano a una respuesta para el enigma del sentido que puede tener la existencia o al menos del propósito que nos gustaría que la vida tuviera. Lo primero que el psicólogo Mauricio Girolamo hace es aceptar que este concepto es difícil de definir.

En la época de fiestas, las situaciones potencialmente estresantes se multiplican, y algunas pueden ser evitadas.

“Que la gente aprenda a decir que no. Nos cuesta mucho eso. Si hacer algo nos trae mucho estrés, es preferible evitarlo a quedar bien con el grupo”, sostuvo la psicóloga Alejandrina Román, que se especializa en pareja y sexualidad, pero que también este año y en este mes tuvo consultas por estrés. “Ha habido una sobreconsulta. También he tenido mucha gente joven”, contó la profesional, y agregó que cada vez se ve más la somatización de los trastornos psíquicos.

Sobre esos peligros advirtió su colega Roberto Bataller: “Hay estudios de cómo el estrés constante predispone al organismo a múltiples enfermedades. De efecto contagiosas, tumorales, cancerígenas, cardiacas, respiratorias. Porque esto lo que hace es afectar a todo el sistema inmunológico y al metabolismo general de un sujeto”.

Infografía: Télam.

Decir que no, implica dejar de ir a la cena familiar de Navidad o Año Nuevo si tuvimos malas experiencias previas, faltar a la cena de fin de año laboral si es lo que sentimos, tomarnos un tiempo extra para rendir ese final que tanto estresa, y también no trazarnos objetivos incumplibles por más que se trate del primer día del año que llega. “Todavía no hay transplantes de cabeza”, ilustró con sarcasmo Román.

“Estamos viviendo en una sociedad en la que los compromisos están por encima de la identidad. Realmente uno no la pasa bien, pero al menos en algunos elementos puede decidir ser el dueño de su propia realidad. (…) Esto tiene que ver con la identidad personal, con la identidad profesional y con la identidad afectiva”, manifestó Bataller.

Coaching: soluciones rápidas para un mundo complejo

Es un método relativamente nuevo. Muchas de las personas que se dedican a él provienen de disciplinas diferentes: desde la psicología hasta la administración de empresas. Con algunas críticas a cuestas, el coaching se cuela en organizaciones de diversos tipos, en equipos, en la política, y también trabaja con dinámicas persona-a-persona similares a la del psicólogo-paciente, aunque algunos coaches (entrenadores, en español) prefieren hablar de "clientes".

 

 

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