Aumentó el consumo de psicofármacos durante la cuarentena

Así lo aseguró el Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos. Prevén que este año se vendan 4 millones más de unidades que en 2019.

Aumentó el consumo de psicofármacos durante la cuarentena

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Unidiversidad / Fuente: Ámbito

Publicado el 27 DE MARZO DE 2020

El aislamiento social puede llegar a ser una exitosa medida para frenar el coronavirus. Sin embargo, alertan que el encierro y la falta de sociabilidad en un tiempo prolongado puede generar consecuencias tales como fobias, ataques de pánico o depresión. Las estadísticas muestran que aumentó exponencialmente el consumo de antidepresivos y ansiolíticos durante los primeros días de cuarentena.

“Se disparó fuerte el consumo de psicofármacos, sobre todo de clonazepam y antidepresivos. Son datos diarios que informan los directores técnicos de las droguerías”, aseguró a Ámbito Financiero Marcelo Peretta, secretario general del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos (Safyb).

La restricción de la circulación, el aislamiento, la enfermedad pandémica y la crisis económica son situaciones que pueden generar mucho estrés. Los psicofármacos son medicamentos que ayudan a moderar ese sufrimiento, pero siempre deben ser recetados. En medio de la cuarentena, las recetas están siendo enviadas de forma digital por los médicos, aunque no todas las farmacias las aceptan.

Según el Safyb, en 2019 se vendieron 132 millones de unidades a $ 330 en promedio. “Se prevé que este año, como mínimo, se vendan 4 millones más de unidades anuales. Esto es una proyección, pero como esta situación de cuarentena recién se está disparando, el número puede llegar a aumentar”, dijo Peretta. Entre enero y marzo de 2020, ya se comercializaron 36 millones de pastillas a un precio promedio de $ 439.

Entre los medicamentos más demandados, están los tranquilizantes y ansiolíticos, es decir, aquellos que son usualmente utilizados para calmar los nervios o para poder dormir. También hay una gran demanda de antidepresivos. “El problema se concentra más en las grandes ciudades que en el interior”, sostuvo Peretta. En general, la radiografía del mercado muestra históricamente un mayor consumo en las urbes y, en este caso, la situación acompaña.

La línea de tiempo de Argentina evidencia un momento clave en el cual la curva de consumo de estos medicamentos tocó su techo: la crisis del 2001. En ese momento, las ventas de antidepresivos se dispararon, supuestamente, para moderar el sufrimiento.

Curioso es lo que sucede en otras partes del mundo. Según informó el New York Times, la demanda de cannabis en las ciudades norteamericanas donde su consumo es legal creció el 150 % desde que comenzaron las restricciones por el coronavirus, aunque Estados Unidos no decretó la cuarentena total. Las imágenes divulgadas muestran largas filas para poder comprar marihuana.

Una situación parecida se observa en Canadá, donde algunos estados, a pesar de haberse decretado la cuarentena, mantienen abiertas las licorerías para el expendio de alcohol. De hecho, se determinó que son negocios esenciales. En ambos casos, las autoridades sostienen que a corto plazo, y con consumo moderado, tanto el alcohol como el cannabis pueden generar efectos tranquilizantes en situaciones de estrés como las actuales.

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