Muerte de cóndores: se entregó el puestero que estaba prófugo

Ramón Rojas está acusado de ser uno de los responsables del envenenamiento de aves en Malargüe. Era buscado desde el martes pasado.

Muerte de cóndores: se entregó el puestero que estaba prófugo

Foto: Secretaría de Ambiente de Mendoza.

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Publicado el 29 DE ENERO DE 2018

Ramón Navarro Rojas, de 67 años, se presentó este lunes ante la justicia acompañado de su abogada, fue notificado de la acusación y se abstuvo de declarar. Además pidió que le otorgaran el beneficio de prisión domiciliaria ya que sufre de ataques de pánico. Mañana será sometido a estudios para confirmar si presenta esta patología.

Rojas es el segundo detenido en la investigación por la muerte de 34 cóndores en Malargüe. Nivaldo Baigorria, de 65 años, es otro de los imputados, quien negó tener algo que ver con el hecho y se encuentra en prisión domiciliaria por problemas de salud.

La detención de los puesteros se ordenó el martes pasado luego de que efectivos de la Unidad Investigativa de Malargüe realizaran allanamientos en las localidades de “Los Molles” y “El Sosneado”. En ambos lugares secuestraron una sustancia sospechada de ser veneno fosforado.

En “Los Molles” detuvieron a Baigorria, a quien además le decomisaron un rifle calibre 22 con mira telescópica, mientras que Rojas no fue encontrado en ese momento por lo que se libró un pedido de captura contra él.

 

Novedades en la investigación

Además de la detención, se espera que mañana se proceda a la extracción de la información contenida en dos teléfonos celulares secuestrados. Por otro lado, las pesquisas de la Unidad Investigativa de San Rafael lograron ubicar un local de expendio de agroquímicos donde se habría vendido carbofurano a una persona de Malargüe que había sostenido que sería utilizado para tratar una plantación de ajos. Se hará una muestra de tierras en el puesto de Rojas, en El Sosneado, para verificar si presenta restos de sustancias peligrosas.

 

El caso

El día 16 de enero, unos andinistas encontraron cerca de 40 animales muertos en Malargüe. Los cuerpos correspondían a 34 cóndores, un puma, corderos y una oveja, y estaban amontonados en tres grupos distintos en el paraje Los Molles. El análisis de los cadáveres determinó que las aves habían muerto a raíz de un poderoso pesticida, usado en la matanza clandestina de animales, llamado carbofurano.

Aparentemente, esta situación es resultado de una práctica común entre los puesteros. Cuando un depredador mata a alguno de sus animales, los criadores envenenan los restos que quedan; cuando el puma o el zorro vuelven para terminarse al animal, mueren. Por el aspecto “chamuscado” de los restos se maneja la hipótesis de que los ganaderos habrían puesto a los animales en grupos y que habrían comenzado a quemarlos para hacer desaparecer la evidencia. 

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