Cómo influye la figura de Salvador Allende en los reclamos sociales de Chile

A 50 años de su asunción, el escritor Jorge Baradit destacó en Radio U la relevancia de la imagen del expresidente en los movimientos de 2019 y en el reclamo de una nueva Constitución.

Cómo influye la figura de Salvador Allende en los reclamos sociales de Chile

Foto: elmegafono.net

Internacionales Radio U Bang Bang / por Fuentes: Radio U / Télam / Publicado el 02 DE NOVIEMBRE 2020

El 4 de noviembre se cumplen 50 años de la asunción Salvador Allende como presidente de Chile en 1970. El escritor Jorge Baradit destacó en Radio U la relevancia de la figura de Allende en la actualidad, ligada a los reclamos sociales de 2019 y al reclamo del pueblo chileno por una nueva Constitución.

“El año pasado sucedió un estallido social que no se había visto nunca, sobre todo por su transversalidad. Inicialmente se reclamó por las malas condiciones de salud y educación, y, al final, por el cambio en la Constitución, herencia de la tiranía de Pinochet. Este plebiscito del 25 de octubre es la primera vez que se le pregunta a una sociedad si quiere cambiar su Constitución y cómo quiere hacerlo. Es un momento histórico sin dudas”, explicó Baradit.

“Desde el comienzo del siglo XX, las constituciones y las instituciones chilenas no fueron capaces de incorporar a la gran masa de trabajadores al Estado. (Paralelamente) a partir de esos años, se produjo un proceso de acumulación de fuerzas sindicales, de trabajadores, de partidos políticos, hasta llegar a 1970, cuando se produjo la posibilidad de acceder a la Moneda con Allende”, dijo. Y recalcó: “Surge la posibilidad porque él tenía la idea de una nueva Constitución para incorporar al pueblo trabajador al Estado, a sus beneficios, a las riquezas. El gobierno de Salvador Allende, en su cuarto año, que nunca existió, iba a proponer esa Constitución”.

“Las únicas banderas que surgieron durante la primera semana de los estallidos sociales en Chile no fueron de partidos políticos sino que fueron banderas con la cara de Salvador Allende, porque la gente entiende que se trata de retomar ese camino que él dejó pendiente, que es el de la justicia social. La única bandera ahora es la del rostro de Salvador Allende”, señaló Baradit.

 

Una figura que no deja de brillar para los que buscan la igualdad

Salvador Allende encarnó el sueño de la "vía chilena al socialismo", un proyecto político que intentó implementar una transición hacia un sistema socialista dentro del marco democrático y la Constitución. Fue una experiencia que abrazaron millones, pero concluyó trágicamente tres años y medio después, con el golpe de Estado encabezado por el dictador Augusto Pinochet.

Tras obtener su título de médico cirujano, Allende se dedicó a la medicina social y, antes de cumplir los 30 años, fue electo diputado por Valparaíso y Quillota. Bajo el gobierno del presidente chileno Pedro Aguirre Cerda (1938 y 1944), Allende fue ministro de Salud y un año después, en 1945, fue electo senador y llegó a presidir la Cámara Alta del Congreso.

Allende intentó llegar a la Moneda en cuatro oportunidades: en las elecciones celebradas en 1952, 1958, 1964 y 1970, cuando ganó. El triunfo de la UP pareció transformar el sueño de la "vía chilena al socialismo" en una realidad concreta y una utopía alcanzable, un hecho constituyó una bisagra en la historia del país y marcó para siempre a la sociedad chilena.

Para los votantes de Allende, ese 4 de noviembre fue el día más alegre de la historia de la nación. Sin embargo, la fecha marcó el inicio de una furiosa reacción conservadora y persecución política que no solo acabó con el mandato popular poco más de tres años después, sino también allanó el camino a la dictadura que dañó profundamente a varias generaciones, hasta el día de hoy.

Su proyecto era –decía el propio "Chicho"– marxista e impregnado de un hondo sentido humanista, con el materialismo dialéctico como su fundamento filosófico, y constituyó un camino novedoso y único en ese momento en el mundo. Buscó la construcción de una sociedad donde se expresaran la máxima libertad y el respeto del individuo, y en lo económico, a través de una producción planificada, fabricar bienes de uso que debían ser distribuidos de acuerdo a la cantidad de trabajo realizado y aportado por cada hombre. Por esos años, la cultura chilena floreció en referentes políticos y artísticos, como el cantautor Víctor Jara (asesinado por la dictadura el 16 de septiembre de 1973) o el poeta Nobel de Literatura 1971, Pablo Neruda.

Esta experiencia, que despertó la esperanza de una parte de la sociedad chilena, era también rechazada por amplios sectores. Las élites económicas y la Embajada de EE. UU. ya evaluaban alternativas para evitar su ascenso al poder y la construcción de eventuales alianzas políticas y militares que permitieran derrocarlo, como ocurrió el 11 de septiembre de 1973.

 

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Audio

  • Jorge Baradit.

    Escritor chileno.