Cómo la producción de cannabis medicinal en Mendoza prepara su salto industrial

Aunque todavía no están definidos los protocolos, buscan emplear a 16 personas para cada hectárea y tendrán capacitaciones con perspectiva de género.

Cómo la producción de cannabis medicinal en Mendoza prepara su salto industrial

Foto:amazonaws.com

Sociedad Unidiversidad Cannabis medicinal / por Unidiversidad / Ángeles Balderrama / Publicado el 07 DE MAYO 2021

La industria del Cannabis Medicinal en Mendoza está cada vez más cerca de comenzar a producir. Con ese objetivo, este jueves se presentó la Cámara Empresaria que buscará desarrollar la industria cannabicultora y Santa Rosa será el primer departamento que trabajará en esta propuesta. Si bien los protocolos no están definidos, ya existen algunos lineamientos, como 16 trabajadores por hectárea, capacitaciones de personal con perspectiva de género e inclusión de profesionales de las universidades locales.

“Encontramos que la Ley Nacional 27350 no logró desarrollar la industria y, por diversos motivos, solo hay emprendimientos embrionarios en manos del Estado en Jujuy, Catamarca, San Juan y Misiones. Mendoza, en cambio, se planteó otro desafío: realizar una industria en la que pudieran participar privados, que generara puestos de trabajo y que creara una nueva actividad con fuertes regulaciones, pero abierta al crecimiento económico y a las exportaciones”, expresó Marcelo Japaz, coordinador general del Ministerio de Economía y Energía.

Por eso, los inversores serán privados y el rol del Estado solo abarcará tres aspectos: regulación, generación de un entorno confiable y promoción de sustentabilidad de la actividad. Para asegurar el control efectivo, instituciones como la UNCUYO, el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria (Iscamen), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (Conicet) trabajan para que toda la cadena de elaboración sea clara, transparente y controlada.

Aunque la Unidad de Control de Cannabis aún se encuentra delimitando los protocolos que regularán la actividad, algunos elementos ya están definidos. Así, por cada hectárea de cultivo, se podrá incorporar a 16 personas al empleo formal, frente al 1,4 que genera el sector agroindustrial.

“Estará orientado a dos perfiles humanos. Por un lado, las personas con menor calificación y formación laboral, en quienes la Cámara encuentra una de sus principales acciones: la formación de personal, que garantizará la perspectiva de género. Por otro lado, personas con un alto nivel de conocimiento profesional y tecnológico, formadas por nuestras universidades, que difícilmente encuentran espacio en alguna actividad”, destacó Ricardo Córica, presidente de la Cámara Empresaria de Cannabis Medicinal.

El objetivo que se plantean para la producción de cannabis es controlar toda la cadena de valor, con la finalidad de asegurar un producto de calidad a aquellas personas que necesiten utilizarla para mejorar sus patologías. A la vez, se prevé que Mendoza sea exportadora de primer orden, tanto en materia prima como en productos elaborados. Con esa intención, se conformará el Consejo Consultivo de Cannabis, un organismo que se ocupará del diseño de manuales de procedimientos y buenas prácticas.

Según Córica, la producción de cannabis medicinal supone una gran oportunidad para levantar la economía provincial. “La matriz productiva de la que Mendoza vive desde el siglo XX está agotada. Esta es una gran oportunidad de renovarla, si se hacen las cosas bien. Hay que considerar que el agro representa el 4,5 % del producto bruto provincial y, con la cannabicultura, esa tasa puede llegar a duplicarse en apenas cinco años”.

En tanto, si bien remarcó la importancia de un fuerte control en la actividad, sugirió al mismo tiempo que “no incurran en una actitud paternalista que imponga las características de la variedad a cultivar cuando la norma superior no lo indica”.

“Tampoco si vamos a hacerlo por riego convencional o sistema presurizado, si vamos a cultivar bajo tela o libremente. Les sugerimos también que no establezcan una unidad económica mínima para el cultivo a campo que no vaya a asegurar la calidad de nuestro producto, porque el Estado no produce, no cultiva, no arriesga, pero sí recibe los beneficios a través de los impuestos y de la generación de puestos de trabajo”, agregó.

 

Mendoza y el cannabis medicinal

Para la Cámara de Empresarios, la provincia se encuentra como el Triángulo de la Esmeralda, la mayor productora de cannabis en California. La baja humedad en el clima, la experiencia en el riego controlado, la amplitud lumínica y la ausencia de plagas que atacan este cultivo permitirá conformar un producto de altísima calidad medicinal.

Con estas características, el proceso se dividirá en cuatro etapas: la recepción y el procesamiento inicial de la materia vegetal, la etapa de extracción de la resina, la purificación del extracto y, finalmente, el análisis de calidad. “Llega la materia vegetal, se controla y se muele. Luego, dependiendo de los distintos procesos, pasa a la extracción propiamente dicha, en la que se extraen algunas impurezas, además de los cannabinoides. Sobre los extractos ya purificados, se hacen los análisis de calidad”, explicó Martín Francisco Durán, director del Instituto de Investigación Agrotécnica.

Para la escala industrial que busca la provincia, solo se utilizará de la planta la inflorescencia, es decir, los cogollos del cannabis, que acumulan cannabinoides en mayor proporción. “La planta se puede utilizar entera, pero para esta escala, vamos a utilizar las inflorescencias y no el resto”, concluyó Durán.