El Conicet abrió una sala virtual dedicada a las mujeres científicas

El objetivo es que sea un espacio de reflexión. También busca motivar a las nuevas generaciones.

El Conicet abrió una sala virtual dedicada a las mujeres científicas

Una de las imágenes que aparecen en el primer módulo de la sala, denominado "A vuelo de pájaro". Foto: captura de imagen/Conicet

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Unidiversidad / Conicet

Publicado el 09 DE MARZO DE 2021

Un espacio de reflexión: esa es la apuesta del Conicet al abrir la sala virtual educativa “Mujeres en la Ciencia y la Tecnología”, que ya se puede visitar. Con este nuevo espacio, además de incentivar la reflexión, el organismo busca motivar a las nuevas generaciones a que conozcan de cerca y dedicarse, en un futuro, a la investigación científica.

“Una de las maneras más importantes para romper con los sesgos de género en la ciencia es que la gente conozca cuál es el trabajo de las científicas y su aporte a la construcción del conocimiento. La visibilización de lo que las mujeres están haciendo es fundamental: mostrar que nosotras hemos formado parte del conocimiento científico a lo largo de toda la historia, aunque no se nos haya dado un rol preponderante desde la literatura”, explica María Victoria Cano Colazo, becaria doctoral del Instituto de Investigaciones Filosóficas (Sadaf/Conicet).

Desde hace años, la investigadora se dedica a escudriñar los retos en la conciliación entre la vida privada y profesional de las investigadoras del Conicet. Por eso, fue convocada para participar del proceso del armado de esta sala dedicada a las mujeres en la ciencia y la tecnología.

“Comenzamos a pensar esta sala hace un año, cuando todavía no estábamos en aislamiento por el coronavirus. La idea era hacerla presencial, pero con la pandemia, los planes cambiaron y decidimos mudarla a la virtualidad”, cuenta la científica. La iniciativa, en la que convive el registro artístico con lo simbólico y lo educativo, cuenta con seis espacios con diferentes contenidos. En algunas salas se cuenta la historia de las mujeres pioneras conocidas y desconocidas de la ciencia; en otras, se visibilizan los contenidos que realizan las mujeres científicas a lo largo y ancho del país, y también se muestran las motivaciones que las llevaron a dedicarse a carreras científicas, entre otras tantas cuestiones. “Hoy la estamos lanzando, pero la idea es enriquecerla y seguir agregando contenido a lo largo del año”, adelanta Cano Colazo.

“Quisimos mostrar la compatibilidad de la vida privada y la vida pública en las mujeres científicas, los estereotipos que existen, cómo las mujeres trabajan en equipo, en red, conectándose entre sí”, agrega la investigadora. Se refiere, en parte, a la gran cantidad de colectivos de mujeres científicas surgidos en los últimos años, que trabajan de manera paralela y mancomunada con acciones e iniciativas para terminar con la desigualdad de género en la ciencia. Algunos de esos colectivos son la Red Argentina de Género, Ciencia y Tecnología (RAGCyT) –fundada por Ana Franchi, Diana Maffía y Silvia Kochen, de la que Cano Colazo también forma parte–, Mujeres Matemáticas, Mujeres Ingenieras o Las Curie.

El espacio fue desarrollado por la productora del Consejo Conicet Documental, con colaboración de distintas áreas de la Dirección de Relaciones Institucionales y del Observatorio de Violencia Laboral y de Género, por Conicet, y del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.

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El primer módulo de la Sala, llamado “A vuelo de pájaro”, consiste en un registro audiovisual, de cuatro minutos de duración, de muchas mujeres científicas en sus lugares de trabajo cotidiano. Hay mujeres de diferentes latitudes del país, que trabajan en lugares como la selva, el Litoral, las montañas, la Antártida, el océano. Hay mujeres en laboratorios, en charlas y conferencias. “Es un pantallazo en general para mostrar un poco todos los espacios en donde las mujeres científicas trabajamos, cómo lo desarrollamos y las circunstancias en las que no está tan asociado que una mujer esté ahí: en un buque recogiendo muestras, por ejemplo”, explica Cano Colazo.

El segundo módulo está dedicado a una animación que se llama “Amanda”.  “Acá tratamos de contar una breve historia en cuanto a las desigualdades o barreras, obstáculos que se pueden presentar a una niña que quiere seguir una carrera asociada a la matemática o la ingeniería, que son carreras con estereotipo masculino”, señala Cano Colazo. En “Amanda” se muestra cómo padres, madres, maestros, maestras, en ciertos casos, no fomentan estas disciplinas, y eso condiciona las decisiones de niños y niñas, lo que genera sesgos que luego se cristalizan en desigualdad de género. “A través de un trabajo de animación para público de niños, niñas, adolescentes o jóvenes, buscamos que pueda haber una identificación con este personaje y cómo pasa por diferentes situaciones en su vida en relación a la vocación: el entorno familiar, las barreras que pueden aparecer en la facultad o en su primer trabajo”.

El tercer módulo es "Historia” y busca reconstruir la historia de las primeras científicas, divulgadoras, tecnólogas, inventoras, pioneras del ámbito de las mujeres en la ciencia y la tecnología y del conocimiento en general. Incluye 46 perfiles en total: biografías internacionales y nacionales de diferentes países y disciplinas, para “recodar y reconocer a todas las que estuvieron antes para dar cuenta del camino recorrido hasta ahora”, dice la investigadora.

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En el módulo cuatro, llamado “Cartografía”, diferentes científicas representativas de todas las disciplinas, en cada provincia del país, muestran que la ciencia es federal. Aquí las mujeres cuentan, en primera persona, cómo es su trabajo, cuáles son sus motivaciones, qué las inspiró para desarrollarse en su carrera. “Las científicas se grabaron a ellas mismas y enviaron material de archivo”, indica Cano Colazo. “La idea fue que cuenten su día a día, su vida profesional, cómo las afectó la pandemia, cómo reestructuraron su día a día. Ellas contaron lo que les nació”.

Otro módulo se titula “Trascendencia”, y está dedicado íntegramente a mujeres pioneras en sus disciplinas: mujeres que trascendieron en sus campos y “abrieron discusiones sobre la temática de género, habitaron nuevas reflexiones, nuevas puertas para las mujeres, han sido mentoras y referentes, mostrando la desigualdad que existía y denunciándola, pero a veces en sus propias trayectoria, visibilizando qué acciones han hecho para revertir la desigualdad y lo siguen haciendo. Ellas cuentan cómo se mejoran las condiciones para las mujeres que hacen ciencia, para que su desarrollo sea más equitativo e igual”, comenta la investigadora. Algunas de las pioneras que aquí hablan son Dora Barrancos, Gloria Dubner, Silvia Kochen y Alicia Dickenstein, entre otras.

Además de todas estas salas, a lo largo de este año, la propuesta se enriquecerá con un módulo llamado “Deconstrucción”. “En esa sala se hablará de temas como el binarismo de género, por ejemplo. Será un espacio reflexivo, de diálogo, con la idea de habilitar la diversidad más allá de las trayectorias de mujeres cis. Poder hablar de lenguaje inclusivo, conversar, poner en tensión y seguir reflexionando estas cuestiones, que no son temáticas acabadas”, entiende Cano Colazo.

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