"Cruelty Free", la discusión que resurge para destapar el testeo de productos en animales

El tema se reinstaló por el corto animado "Save Ralph", que cuenta la historia de un conejo víctima de pruebas de laboratorios cosméticos. La voz de activistas, emprendedoras y emprendedores de cosmética natural para reflexionar sobre lo que consumimos.

"Cruelty Free", la discusión que resurge para destapar el testeo de productos en animales

Foto:wokii.com

Sociedad Especiales Maltrato animal / por Elizabeth Montecinos Pincheira / Publicado el 27 DE ABRIL 2021

Luego de que el crudo cortometraje Save Ralph diera la vuelta al mundo y visibilizara la realidad detrás de los productos cosméticos que testean en animales, el debate sobre elementos cruelty free se introdujo con más fuerza en la agenda del cuidado y el respeto por estos seres vivos. Este audiovisual de cuatro minutos es un falso documental que narra la vida de Ralph, un conejo optimista que asegura haber nacido para servirles a los humanos como prueba experimental. ¿Por qué es importante que esta realidad se mantenga siempre visible? Unidiversidad habló con activistas y personas que emprenden en pos de la cosmética natural y los consumos libres de crueldad animal.

Hace unos años, no se cuestionaba tanto como ahora el uso y consumo que hacemos de los animales. El cambio cultural y generacional ha significado una mutación del pensamiento humano y una alteración en sus prácticas cotidianas. Ejemplos claros de esto son el vegetarianismo y el veganismo, que, aunque no son lo mismo, van de la mano hacia una nueva conciencia ambiental.

Bárbara Giancarelli tiene 25 años y es estudiante del profesorado de inglés en el Instituto Cultural de Mendoza. Ella es vegana, pero comenzó siendo vegetariana. Actualmente, no consume productos de origen animal en ninguna actividad de su vida: ni alimentos, ni cosmética, ni transporte ni vestimenta.

“Frente al #SaveRalph, un montón de personas tomaron en consideración cuántas marcas todavía testean en animales y el sufrimiento, la tortura, el esclavismo y la muerte que implica para muchos de ellos. Esto ayuda muchísimo a investigar cuáles son las marcas que no prueban en animales, porque ahí estamos haciendo un aporte grandísimo. Hay que buscar alternativas que marquen la diferencia, con productos realmente buenos, mucho más sustentables, mucho más ecológicos, y, principalmente, amigables para con los animales”, agregó.

Como activista, la joven sostiene que, si la mayoría de las personas optaran por el veganismo, se generaría un cambio radical en la sociedad, ya que estaríamos ejecutando un aporte significativo hacia los animales y su bienestar, así como para el planeta y nuestra salud.

Como consecuencia de este audiovisual, es mucha la gente que se ha cuestionado sus consumos y prácticas, sobre todo en materiales de cosmética o estéticos. Es por esto que Bárbara recomendó a toda persona que, a partir del cortometraje, haya decidido tirar su maquillaje testeado en animales que no lo haga, ya que va a generar basura en vano. “Estos elementos ya han sido testeados, de nada sirve generar más residuos”, expresó.

 

Emprendimientos que aportan

Sofía Straniero y su compañero Sebastián Orsich crearon el emprendimiento Flora Cosmética Natural a fines de 2017. La iniciativa apunta a replantearse los hábitos cotidianos, la forma de consumo y el cuidado personal para abarcar un estilo de vida más natural. Buscan destacar el respeto por el medio ambiente a través de una mirada más amigable y sustentable.

“En la investigación de la cosmética industrial, se llevan a cabo dolorosos experimentos en cientos de miles de animales, como conejos, ratas y ratones. Estas pruebas provocan la irritación de la piel o de los ojos, alergias y toxicidad, lo que nos hace replantear la cantidad desmesurada de productos  químicos que se utilizan en los productos cosméticos convencionales. Nuestra intención es ir hacia lo simple, hacia la tierra, conectar con la sabiduría de las plantas medicinales y de los saberes ancestrales”, expresó Sofía.

Sofía Straniero junto con su compañero Sebastián Orsich. Foto: cortesía de Sofía Straniero

Ambos jóvenes trabajan en Mendoza y elaboran ungüentos, elementos de higiene personal, cremas y velas, entre otros. Para la fabricación, utilizan materias primas naturales de origen vegetal, como plantas, aceites prensados en frío, mantecas, aceites esenciales puros, arcillas minerales y pigmentos naturales.

Sofía recomienda optar por productos libre de químicos y comenzar a implementar nuevos hábitos para ayudar al ambiente y a los animales: separar residuos en orgánicos e inorgánicos, utilizar bolsas de tela ecológicas al momento de hacer las compras, usar menos plástico y más vidrio, consumir alimentos menos procesados, comprar marcas de productos de limpieza, higiene y cuidado personal que sean ecológicos, sustentables, que no hayan sido testeados en animales, y elegir productos de emprendedores locales para aportar a una economía circular y rentable.

Por otro lado, Nadia comenzó hace dos años con Once, un proyecto de cosmética natural y consciente junto a una amiga. Actualmente, lo emprende junto a su pareja y a su hermana.

“Elaboro productos cosméticos con ingredientes naturales, tanto materias primas como tensioactivos, emulsionantes que provienen de fuentes naturales y también extractos elaborados con plantas de nuestra propia huerta, aceites vegetales y aceites esenciales, entre otros. Además, para envasarlos, utilizo frascos de vidrio que son reciclables y retornables. Todos los productos están libres de plástico y un gran porcentaje de los productos son sólidos, por lo tanto, evitamos el packaging”, detalló.

Uno de los productos que fabrica Nadia en Once. Foto cortesía de Nadia

Nadia hizo hincapié en la importancia de reflexionar sobre las consecuencias de la manera tradicional de consumo que nos han inculcado: el usar y desechar. Planteó, en cambio, practicar la “ley de las 4 R”: rechazar lo que no es necesario; reducir productos contaminantes; reciclar vidrio, plásticos, cartones y plásticos; y reutilizar para darle mayor uso y vida útil a las cosas.

 

¡Liberen a los peces!

A fines de febrero, Josefina López, una joven estudiante de la UNCUYO, expuso en sus redes sociales el maltrato que se les estaba dando a unos peces en una reconocida heladería céntrica. Es que los animales estaban en una pecera estrecha que les impedía movilizarse correctamente. Por este motivo, Josefina subió una fotografía a su Instagram visibilizando la situación, y fue tal la relevancia que su publicación tuvo que recibió muchos mensajes brindándole apoyo.

La foto que Josefina subió a las redes denunciando el estado de los peces. Foto cortesía de Josefina López

“Al subir la foto, quería saber si la gente pensaba igual que yo. Fueron tantos los mensajes que recibí que me convencí de que éramos muchas las personas a las que nos generaba malestar esta situación, así que pensé: '¿Por qué no hacer algo?'”, confesó la joven, que luego de ver la magnitud que cobró su reclamo, decidió confeccionar una carta y juntar firmas para lograr la liberación de las especies.

Fue así como la fotografía se viralizó rápidamente, hasta que llegó al dueño del local y a un grupo de acuaristas, que se encargaron de retirar a los peces de esa pecera y los trasladaron a una más grande hasta tanto el comercio pueda confeccionar una acorde a su tamaño. “Lo que el acuarista me dijo fue que, si liberábamos a estos peces acá en Mendoza, se iban a morir, ya que este no es su hábitat. Así que una manera de darles una mejor calidad de vida era ponerlos en una pecera donde se pudieran mover y nadar”, contó.

La heladería publicó un comunicado en su cuenta de Instagram. Foto: @dantesoppelsa

 

Cómo reconocer un producto cruelty free

Para identificar claramente un producto como cruelty free, debemos buscar en su envase los sellos identificativos que nos indican que estos no han sido testados en animales. Existen principalmente tres logos que nos indican que un producto es libre de crueldad animal.

La repercusión en la Argentina

También en el país se impuso el hashtag #SaveRalph en las redes. Por eso, múltiples influencers del ámbito del maquillaje y la cosmética hicieron aclaraciones.

“No tenía planeado hacer post, pero fue increíble la cantidad de mensajes que me llegaron pidiendo recomendaciones de marcas 'cruelty free'”, argumentó Daniela López, una productora de contenidos digitales que realiza reseñas de cuidado de piel y maquillaje bajo el nombre de "Dadatina" y tiene 450 mil seguidores en Instagram y Twitter.

 

Marcas que no testean en animales, publicado en la cuenta de Instagram de Daniela López. Foto @soydadatina


La legislación en nuestro país

En Argentina, ninguna ley obstaculiza que se realicen ensayos con animales. Sancionada en 1954, la Ley Nacional N.º 14346 prohíbe actos que impliquen malos tratos o crueldad en animales. A la hora de detallarlos, habla de vivisección, mutilación y experimentación "más allá de lo indispensable", pero este último punto deja librada a la discrecionalidad la realización de pruebas de laboratorio.

En 2013 entró en vigencia la prohibición total de experimentación animal con fines cosméticos en la Unión Europea. Croacia, Israel, Nueva Zelanda y Noruega se sumaron a la iniciativa y el Congreso de San Pablo, Brasil, sancionó la Ley N.° 15316, que prohíbe el testeo de cosméticos en animales.

En 2015, ingresó al Congreso de la Nación un proyecto de ley de la senadora cordobesa María Magdalena Odarda (del Frente Progresista) que propone prohibir y penalizar el testeo en animales con fines cosméticos. Dos años más tarde, la asociación animalista ALFA promovió una petición en la plataforma Change en el mismo sentido.

Entre los argumentos para pedir la prohibición, ALFA detalla que los procedimientos buscan probar la irritación dérmica, la sensibilización dérmica, la irritación ocular y la fototoxicidad. Argumenta que "los animales no humanos tienen capacidad de sentir." y que "difieren considerablemente de los humanos en cuanto a su anatomía, fisiología y metabolismo, por lo que no existe garantía de que puedan extrapolarse con éxito los resultados obtenidos".

En la actualidad, la petición obtuvo más de 450 mil adhesiones. Muchas de ellas llegaron después de la difusión del video de Ralph.