Hallan restos de la prehistórica “ave del terror” en Mar del Plata

Las piezas fueron encontradas por un equipo de Paleontología del Museo de Ciencias Naturales de Mar del Plata. Junto a esos restos se hallaron también los huesos de un cóndor y un águila de gran porte, algo inédito en la zona. Los detalles.

Hallan restos de la prehistórica "ave del terror" en Mar del Plata

Imagen ilustrativa

Sociedad

Unidiversidad

Unidiversidad

Publicado el 30 DE AGOSTO DE 2017

Un hallazgo inédito ocurrió en Chapadmalal, en los acantilados ubicados entre Mar del Plata y Miramar. Un equipo de investigadores del área de Paleontología del Museo de Ciencias Naturales de Mar del Plata, Lorenzo Scaglia, encontró restos óseos de un águila y un cóndor prehistóricos, y un ejemplar del ave del terror más grande que se desplazó por este territorio en el período conocido como chapadmalense, denominación que se dio porque es la zona que mejor ha permitido reconstruir aquellos tiempos en todo Sudamérica.

Los restos fósiles de los tres ejemplares se encontraban dispersos en un radio de menos de un kilómetro, en la zona de Barranca de los Lobos. Se trata un sector conocido por su gran riqueza paleontológica, que ya proveyó a los paleontólogos costeros de esqueletos e innumerables huesos de las especies que anduvieron por la región millones de años atrás.

“Es un año por demás grato en hallazgos para el área de Paleontología del Museo Municipal de Ciencias Naturales”, explicó Matías Taglioretti, uno de los integrantes del equipo de investigación que hizo el hallazgo.

Si bien el “ave del terror” es el ejemplar más grande entre los tres descubiertos, lo que más llama la atención son los restos del águila y el cóndor. De la de mayor tamaño ya tenían evidencias, pero las otras dos aves dispararon el interés porque son un aporte inédito en la zona. “Nos dan más información de cómo eran los cielos en la Mar del Plata prehistórica”, dijo Taglioretti.

Estos tres fósiles corresponden a la formación geológica Chapadmalal, que tuvo lugar durante la edad chapadmalense (5,5 a 3 millones de años atrás). En esa época, el paisaje de la zona era muy diferente a lo que se ve en la actualidad. “La fisonomía era similar a la del Palmar de Entre Ríos, con suaves lomadas acribilladas por madrigueras de roedores y armadillos”, explicó el paleontólogo.

“Encontrar restos de aves en el registro fósil resulta muy difícil, ya que poseen huesos muy frágiles por estar constituidos por paredes finas y extensas cavidades aéreas internas que, al ser expuestos a las inclemencias ambientales, son rápidamente destruidos”, indicó el especialista.

Los restos permanecieron ocultos bajo tierra durante millones de años, hasta que la erosión marina los expuso, en un sector de playas con acantilados a varios metros de altura. Taglioretti estima que esas aves de gran porte encontraban ámbito para anidar en los paradores elevados de las sierras de Tandilia, y que para el vuelo se favorecían de los vientos constantes, posibles entonces porque la Cordillera de los Andes aún no había logrado su actual conformación.

El nombre científico del ave del terror es Mesembriornis milneedwardsi. Se trata del fororraco de mayor porte que haya vivido en la prehistoria de Mar del Plata y que alcanzaba 1,8 metros de altura. Se trataba del mayor predador de ese entonces, y era un animal corredor, no volador.

chapadmalal mar del plata terror