El papel del dólar

Variable clave en la economía mendocina.

El papel del dólar

Tener un tipo de cambio bajo complicaría la dinámica económica de Mendoza (Foto: Forbes.com.mx).

Sociedad

Especial perspectivas económicas

Unidiversidad

Unidiversidad / Florencia Martínez del Rio

Publicado el 07 DE ABRIL DE 2017

En la provincia hay sectores muy importantes de la economía que dependen mucho de la variable del dólar ya que se encuentran muy vinculados al mercado externo. Estos sectores enfrentaron fuerzas contradictorias durante 2016: si bien se deberían haber vistos favorecidos por la quita de retenciones y la devaluación, les jugó en contra la inflación y la recesión de Brasil y Argentina. Según IERAL-Fundación Mediterránea, el panorama de tener un bajo tipo de cambio real (TCR) que afecta a Mendoza negativamente, podría complicarse aún más mientras mejor le vaya a la economía de Argentina en los próximos años. 

Las necesidades financieras actuales del país, vinculadas con la dependencia de entradas de capitales y endeudamiento, junto a las políticas que propone el Gobierno nacional en su Presupuesto 2017, pueden afectar de forma negativa el TCR en nuestro país durante los próximos años.

En Mendoza, la implicancia del dólar es muy particular porque en los últimos 25 años, cuando el poder adquisitivo del dólar fue alto, la economía provincial crecía más que el promedio de Argentina y registraba menores indicadores de pobreza, pero la situación fue al revés en los períodos donde el TCR fue bajo.

En los últimos años, el TCR fue bajo por el cepo cambiario. La situación perjudicó a la dinámica de la economía de Mendoza. Al eliminarse a fines de 2015, el poder adquisitivo del dólar oficial mejoró significativamente. Pero luego, el TCR comenzó a caer nuevamente por la dinámica inflacionaria y muchas actividades económicas de Mendoza que habían ganado competitividad con la mejora cambiaria, empezaron a tener problemas otra vez. Este panorama de relativamente bajo TCR que afecta negativamente a a la provicnia, podría complicarse aún más mientras mejor le vaya a la economía de Argentina en los próximos años.

La única forma de convivir de forma exitosa con un TCR bajo es mediante mayores inversiones y mejoras en la productividad, explican los expertos del IERAL, por "las enseñanzas claras que dejan los países de alto crecimiento sostenido". Pero en la Argentina, las caídas del tipo de cambio asociadas a procesos expansivos, en general, no se explican por aumento de productividad sino por otros factores como subas temporales en los precios de exportaciones, ciclos de endeudamiento, entradas de capitales y/o importantes aumentos en el gasto público. Si bien estas situaciones reducen el TCR, pueden resultar no sostenibles en el tiempo como ha sucedido en la Argentina en las últimas décadas.

 

Dinámica sectorial vinculada al dólar en 2016

Entre los sectores más atados al dólar en la provincia, según el IERAL, se encuentra el agrícola, rubro que se destacó por la caída en la cosecha de uvas (fue una de las más bajas de los últimos 50 años). Esto generó importantes consecuencias como fuertes subas en los precios de la uva (incluso a mayor ritmo que la inflación general) y gran impacto en la rentabilidad de la industria vitivinícola porque se elaboró mucho menos vino y mosto, pero sus ventas no cayeron en igual proporción, lo cual redujo notoriamente los stocks vínicos. 

Otro sector es la agroindustria, muy dependiente de Brasil, que tuvo mayor exportación de aceitunas en conserva y un poco menor en ciruelas secas y aceite de oliva. Pero en el resto de la industria, la situación fue más negativa por caídas en empleo y en exportaciones. La devaluación no implicó que el sector mejorara inmediatamente. De hecho, la refinación del petróleo, aunque trabajó cercano a su capacidad máxima presentó una leve caída. 

Otro sector importante para la economía de Mendoza es el turismo y aunque no fue un mal año por gran movimiento de turistas, se detectó que llegaron más argentinos que extranjeros, dato curioso si se tiene en cuenta el menor poder de compra de los argentinos durante el año pasado. En los meses de septiembre y noviembre, período en que el aeropuerto El Plumerillo permaneció cerrado por refacciones, la caída del turismo fue mayor. Esto impactó más en los hoteles de cuatro y cinco estrellas que están vinculados con turistas de mayores ingresos y que viajan vía aérea.

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