El 68 % de los niños y niñas presentó distintos grados de tristeza en cuarentena

Es uno de los tantos resultados que arrojó un estudio realizado por la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) a más de 4500 niños, niñas y adolescentes de todo el país.

 El 68 % de los niños y niñas presentó distintos grados de tristeza en cuarentena

Foto: Diario Río Negro

Sociedad Unidiversidad Niñez / por Unidiversidad / Fuente: Télam / Publicado el 24 DE NOVIEMBRE 2020

Nueve de cada diez niños argentinos extrañaron a alguien durante esta cuarentena; casi 8 de cada 10 (77%) se mostraron "enojados" y el 68 % presentó distintos grados de tristeza, según un estudio de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) que relevó las percepciones de más de 4500 niños, niñas y adolescentes (NNYA) de todo el país. El informe, presentado por la SAP en el marco de la Semana de los Derechos del Niño (20 al 27 de noviembre), mostró además que siete de cada 10 NNYA de 6 a 18 años expresaron sentimientos negativos, como desánimo y aburrimiento, y 6 de cada 10 reconocieron tener miedo, ya sea por ellos mismos (el 24 %) o por terceros (el 21 %).

"La pandemia, la cuarentena y el abordaje de la COVID-19 privilegiaron una mirada biologicista y centrada en el virus, que prácticamente anuló toda otra mirada más holística y comprensiva de la complejidad del ser humano", afirmó Jorge Cabana, expresidente de la Sociedad Argentina de Pediatría y uno de los autores de la investigación.

"Desde esa perspectiva, los NNYA son, sin dudas, los más afectados en sus derechos. En particular, ha sido vulnerado su derecho a 'expresar su opinión libremente', sin que se tuvieran debidamente en cuenta sus opiniones en función de la edad y madurez del niño", sostuvo el secretario del Comité de Pediatría Social de la SAP y coautor del trabajo, Claudio Pedra. Realizado a nivel nacional a través de sus filiales y la Región Metropolitana, el estudio se propuso "relevar el impacto de la cuarentena en sus sentimientos, emociones y deseos".

Irritabilidad, enojo y frustración: cómo contener a niños, niñas y adolescentes en esta pandemia

Tras casi seis meses de confinamiento a causa de lapandemia por COVID-19, el agotamiento mental comienza a manifestarse. No solo los adultos padecen el estrés provocado por no poder desarrollar una vida "normal", sino también los niños, niñas y adolescentes.

El trabajo 'Percepciones y Sentimientos de Niños Argentinos frente a la Cuarentena COVID-19" consistió en un estudio cualitativo con encuesta anónima abierta, previo consentimiento informado paterno y asentimiento en el caso de los niños y adolescentes de 6 a 18 años.

"En general, los niños mostraron un alto grado de conocimiento acerca de las razones de la cuarentena y sienten que sus derechos se han visto mucho más limitados que los de los adultos. Confrontado con la realidad, puede afirmarse que esto responde claramente a lo ocurrido", destacó el presidente de la Sociedad Argentina de Pediatría, Omar Tabacco.

Los adolescentes fueron particularmente críticos en sus respuestas respecto del comportamiento de los adultos, en particular con el incumplimiento de las medidas de restricción. "Las clases online, si bien han pretendido brindar cierto aire de normalidad, rutina y continuidad a la educación, no han sido bien recibidas –en general– por los chicos", afirmó Cabana.

"Sienten que hay una alta demanda en una situación extraordinaria y que los tiene abrumados, perciben que la enseñanza pierde calidad y contenidos, que es socialmente injusta y ha absorbido un 'instrumento' de diversión y esparcimiento –la conectividad online a distintos dispositivos– y los transformó en parte de sus 'obligaciones'", agregó. A pesar de ser "nativos digitales", chicos y chicas "extrañan el contacto personal con sus pares" que la mediación tecnológica no reemplaza.

Con juegos virtuales y actividades en familia, los jardines enfrentan la pandemia

Debido al aislamiento por la pandemia de coronavirus, los jardines maternales y de infantes afrontan la difícil tarea de mantener el vínculo entre docentes y los niños y niñas. Para esto, recurren a comunicaciones virtuales, actividades lúdicas para compartir en familia y el envío de cuadernillos o programas de radio para acercar las propuestas a las zonas rurales en distintas provincias.

Los abuelos y las abuelas aparecen como figuras de suma importancia para NNYA de todas las edades: representan cobijo, mimos y sabores. También pudo apreciarse que las familias y los equipos docentes han intentado garantizar la "normalidad" y contención: algunos y algunas han desarrollado herramientas con el juego o personajes de ficción para poder abordar la cuarentena.

A la pregunta "¿Hay alguna cosa que te guste hacer durante la cuarentena?", seis de cada 10 mencionaron diferentes formas de juegos y actividades lúdicas –incluyendo las de pantalla (el 42 %)–, actividades pasivas sin relación con otros (TV y series) y actividades que significan algún intercambio o relación con otros (videojuegos y redes).

De las cosas que hacían antes de la cuarentena, el 60 % extraña actividades al aire libre, esparcimiento en general y deportes, sobre todo en las franjas de 10 a 14 y de 6 a 9 años, mientras que los más pequeños lamentan la modificación en las relaciones afectivas (amigos y familia) y la rutina escolar.

En el grupo de 15 a 18 años, el 30 % extraña las actividades sociales, como juntarse con amigos o ir al club; el 21 % extraña simplemente "todo".
Entre quienes sienten que la cuarentena les provoca "enojo", el principal motivo lo constituyen las tareas escolares (el 45 %), pero también las medidas derivadas de la cuarentena, especialmente para el grupo de 6 a 9 años (el 21 %).

Respecto de las tres primeras cosas que quieren hacer una vez que termine la pandemia, sobresalieron los encuentros con los afectos (el 79 %), recreación (el 65 %), la vuelta a la rutina (el 32 %) y actividad física (el 28 %).

La OMS y Unicef advirtieron que las escuelas deben estar abiertas

En Europa la segunda ola de coronavirus impacta de manera dramática, pero las escuelas permanecen abiertas. "No solo como misión educativa, sino porque, además, se han demostrado las dramáticas consecuencias sociales que se producen cuando lo chicos no van a la escuela", justificó la canciller alemana, Angela Merkel.