Salud mental: "Hay que modificar la ley de la mejor manera y con la mayor discusión posible"

El director de Salud Mental y Consumos Problemáticos de Mendoza, Manuel Vilapriño, analizó los cambios propuestos, en especial el referido a las internaciones. Dijo que la demanda de atención sigue en aumento y que se reforzó la red asistencial.

Salud mental: "Hay que modificar la ley de la mejor manera y con la mayor discusión posible"

El director de Salud Mental y Consumos Problemáticos dijo que la ley necesita modificaciones. Foto: Unidiversidad

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Verónica Gordillo

Publicado el 27 DE MAYO DE 2026

El titular de la Dirección de Salud Mental y Consumos Problemáticos de Mendoza, Manuel Vilapriño, dijo que es necesario modificar la Ley de Salud Mental y consideró que el proyecto del Ejecutivo nacional —que ya se trata en el Congreso — incluye los aspectos sustanciales: el mecanismo de las internaciones involuntarias, la situación de los hospitales monovales (con la especialidad psiquiátrica) y el papel del profesional de la psiquiatría, entre otros.

Vilapriño opinó sobre los artículos más destacados incluidos en el proyecto de modificación que el gobierno presentó el 26 de abril y que comenzó a ser analizo en el seno de las comisiones de Salud y Legislación del Congreso. En ese ámbito ya escucharon a 30 personas, que integran desde asociaciones profesionales hasta familias de pacientes y organizaciones que se dedican a la temática.

El médico psiquiatra dijo que la aprobación de la ley fue necesaria y positiva, que brindó derechos, pero que luego de 15 años de implementación es necesario modificar aspectos que lejos de colaborar para incluir en el sistema de atención a personas que lo necesitan, las expulsan. “Desde mi humilde opinión hay que modificar la ley de la mejor manera y con la mayor discusión posible, pero hay que modificarla, no puede seguir funcionando así. Hay que entender la seriedad y la gravedad que tiene esto, porque es real. Si vamos a ser inclusivos, seamos inclusivos en serio, que todos tengan derechos, no que unos puedan internarse cuando es necesario, mientras otros no lo pueden hacer o no pueden recibir una atención especializada”, expresó.

Vilapriño dijo que la modificación de la ley es necesaria, en un contexto de incremento sostenido de casos de salud mental. Foto: Unidiversidad

Crecimiento de casos

El profesional dijo que la modificación de la ley es necesaria en un contexto de crecimiento sostenido de la demanda de atención en todos los niveles. Y enumeró las problemáticas que siguen en aumento: consumos problemáticos de sustancias, la depresión, los trastornos de ansiedad y de la conducta alimentaria, todos aspectos que aumentan el nivel de suicidalidad, que aseguró no implica un suicidio en sí mismo, sino todo lo que tiene relación con la posibilidad de esa problemática.

En medio de ese crecimiento sostenido, Vilapriño destacó un aspecto positivo: por primera vez la salud mental está en agenda: en la social, lo que generó una baja de la estigmatización, y en la pública y política, lo que obliga a poner en marcha líneas de acción y recursos para llevarlas adelante. El psiquiatra destacó el trabajo de Mendoza en ese sentido y enumeró las acciones: duplicó la cantidad de profesionales en el área, creó una red de atención en niveles, que va desde los centros de salud, los lugares para tratamientos (desde centros de adicciones a los infanto-juveniles), la internación (con 14 guardias en hospitales generales a la que suman los monovalentes Sauce y Pereyra) y el seguimiento posterior. Dijo que falta, pero que están reforzando el sistema.

En varios hospitales se abrieron servicios de salud mental, como el del hospital Lencinas que incluye internación. Foto: Unidiversidad

Un nuevo modelo

La Ley Nacional de Salud Mental (26657) se aprobó en noviembre de 2010 y se reglamentó en mayo de 2013, luego de reiterados reclamos de organizaciones civiles de defensa de los derechos de personas que acudían a estos servicios. Marcó un nuevo paradigma de atención, porque buscó dejar atrás la idea del “manicomio” y el estigma que pesaba sobre pacientes.

La norma determinó cambios sustanciales: la sustitución de los hospitales monovalentes tanto públicos como de gestión privada, por un sistema de atención de base comunitaria y cercano a la población, permitió las internaciones voluntarias e involuntarias, pero en este último caso modificó el modo de aprobación, ya que restó poder a las figuras de psiquiatras, juezas y jueces. En el primer caso, determinó que esa decisión requiere una evaluación interdisciplinaria, cuando en el régimen anterior era suficiente con el dictamen de un solo profesional; en el segundo caso, la Justicia ya no puede ordenar una internación ni autorizar el alta, ya que la opinión válida es la del equipo de profesionales. En manos judiciales solo quedó el control de legalidad de la medida.

Poco después de la implementación, comenzaron los pedidos para modificarla, siendo una de las voces más fuertes la de Marina Charpentier, mamá del cantante Chano, quien llevó su reclamo al Senado. Pidió el cambio del mecanismo para concretar una internación involuntaria en el caso de una persona que tiene una crisis por adicción. En este sentido, recordó que en 2016 su hijo sufrió una recaída y recibió un disparo cuando la fuerza pública acudió a su casa para intentar trasladarlo a una clínica.

A la voz de la mujer se sumaron otras en el mismo sentido, pero también en el contrario: es decir que la letra de la ley no produce inconvenientes, sino otros aspectos como la falta de financiamiento y de adecuación de instituciones que durante años trabajaron con viejos paradigmas.

El psiquiatra se mostró a favor de modificar el artículo referido a las internaciones involuntarias. Foto: Unidiversidad

El proyecto oficial

El gobierno de Javier Milei incluyó la modificación de la norma en la llamada Ley Bases, pero finalmente la retiró y presentó el proyecto por separado los últimos días de abril. El mismo propone modificar artículos de las leyes de Salud Mental (26.657) del Sistema Nacional de Prevención de la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes (26.827), así como tres artículos del Código Civil y Comercial de la Nación.

Los cambios sustanciales que plantea la iniciativa están centrados en: el mecanismo de las internaciones voluntarias e involuntarias (a las que sigue considerando como un recurso terapéutico excepcional), el rol de los hospitales monovalentes, el papel de los profesionales de la psiquiatría, entre otros. A continuación, Vilapriño brindó a Unidiversidad su opinión sobre esas modificaciones propuestas. Se mostró a favor de los aspectos sustanciales, aunque subrayó la necesidad de cuidar la redacción de los artículos.

Los cambios más importantes

1- Internaciones involuntarias. La ley actual contempla esa posibilidad cuando exista “riesgo cierto e inminente” para la persona o para terceros, concepto que en el proyecto se reemplaza por “situación de riesgo grave de daño para la vida o la integridad física de la persona o de terceros”, que considera clarificador y que evitará situaciones de duda o inacción al momento de la evaluación. 

Vilapriño consideró adecuado modificar este aspecto, porque aseguró que hoy la ley excluye más que incluye a las personas que necesitan una internación. “La ley no dice que no se puede internar en forma involuntaria, sino que habla de riesgo cierto e inminente y eso significa que la persona en el momento que la estás evaluando te diga: 'Me quiero matar, o voy a matar a otra persona' y eso ocurre excepcionalmente en la práctica clínica, lo que existe es riesgo potencial, si no lo hace ahora, lo va a hacer dentro de un día, dos, tres y no vas a tener la oportunidad de evaluarlo, porque no tiene red de contención o por lo que fuese. Entonces, en esos casos se requiere internación que responde a una serie de criterios. Sí hay que plantear una redacción adecuada del artículo para que tampoco se abra la puerta a internar lo que sea involuntariamente, porque antes también pasaba eso, esto hay que decirlo, hay que contar las dos realidades. Por eso digo que la ley tiene cosas muy buenas, era necesaria, realmente otorgó derechos a gente que no los tenía, pero nos estamos quedando cortos, hay que hacer modificaciones”.

2- Equipos de salud y rol de psiquiatras. El proyecto determina que para concretar la internación involuntaria debe existir un dictamen del equipo interdisciplinario, que debe incluir a un profesional de la psiquiatría. Y contempla el caso excepcional en el que solo haya un o una psiquiatra al momento de la evaluación clínica para determinar la internación, aunque la misma debe ser revalidada por el equipo en un plazo de 24 horas.

Vilapriño se mostró a favor de la modificación, aunque dijo que es necesario debatir la redacción del artículo. “Hay que discutirlo bien por varias razones, primero para ver si en todos los lugares hay psiquiatras, va a depender de la jurisdicción. Nosotros tenemos el sistema alerta, entonces lo tenemos cubierto, porque el psiquiatra del sistema interviene en lo que es la historia clínica única, pero no siempre es así. Es verdad que con la ley anterior el psiquiatra fue por lo menos aislado por estas antinomias de las que hablábamos, me parece que se excedió en el sentido de quitarle posibilidades en relación a la asistencia que puede brindar y eso no va tanto en contra del psiquiatra sino en contra de la persona, porque cuando vos corrés al especialista o hacés que no haya tantos especialistas en el sistema, los perjudicados son los pacientes. Tampoco creo que esto sea a favor de los psiquiatras, porque el resto del equipo tiene que evaluar la decisión y si dice que está mal, se puede ver el problema. Creo que lo que se intenta es que haya una mirada especializada, entonces en una internación involuntaria tiene que existir la mirada de un psiquiatra. Para mí es necesario que sea un psiquiatra y un psicólogo clínico bien formados”.

El Sauce es uno de los hospitales monovalentes que se buscó refuncionalizar luego de la aprobación de la ley actual. Foto: Unidiversidad

3- Hospitales monovalentes. La ley actual plantea su sustitución, mientras el proyecto los ubica como parte de la red de atención y de internación.

 Vilapriño está de acuerdo con esta modificación. “Lo que pasó a nivel país fue que como la ley dice que los especializados se tenían que cerrar, nunca se invirtió, o no se invirtió lo suficiente, entonces, lo que hay que hacer es revertir esa realidad, mejorar las condiciones de los especializados y ponerlos en valor, que es lo que venimos trabajando fuertemente. En Mendoza estamos intentando revitalizar a los especializados y refuncionalizarlos en varios aspectos dentro de lo que hemos armado que es la red integral de salud mental, donde están incorporados todos los hospitales generales, con 14 guardias en salud mental y los monovalentes. La concepción fundamental es que sea inclusiva, es decir que cualquier persona que tenga criterio de internación pueda ser abordada en la red de internación de la provincia con diferentes criterios, que estamos protocolizando”.

4- Abordaje de adicciones. El proyecto plantea incorporar todas las estrategias válidas en relación a las adicciones, que deben ser abordadas como parte integrante de las políticas de salud mental.

Vilapriño consideró que ese aspecto se incluyó en función de las comunidades terapéuticas, que son residencias de larga estadía. “Creo que tiene lógica porque las comunidades terapéuticas son un paso más de tratamiento para pacientes con problemáticas adictivas donde la internación y lo ambulatorio no han podido ser suficientes, porque no tienen red de contención o porque la problemática es tan grave que requiere de un tratamiento más intensivo. Por eso, son lugares donde los pacientes conviven como si fuera una casa, reciben tratamiento, pero no funcionan como una internación habitual, no hay enfermero, hay operadores terapéuticos, hacen su vida diaria, se ocupan de su propia comida, de la limpieza, trabajan con talleres, es una rehabilitación desde otro lugar. Funciona en otras partes del mundo y en Argentina cuando se hace adecuadamente, lo que tienen que tener son los controles y el seguimiento riguroso de cualquier institución de salud”.

Vilapriño dijo que la cantidad de consultas por problemáticas de salud mental continúa en aumento. Foto: Unidiversidad

5- Respondabilidad de la familia. El proyecto determina la responsabilidad de la familia o quien represente legalmente a un paciente en el deber de cuidado y contención, en especial cuando la persona concluya su internación.

Vilapriño se mostró de acuerdo con este aspecto, pero destacó la necesidad de analizar la redacción del mismo. “Creo que hay que leer la letra fina desde la mirada más jurídica, para que no se me escape algo, pero el concepto clínico está perfecto, que hablemos de familia es fundamental. Uno de los grandes problemas que tenemos, por ejemplo, en adicciones es que existen en la familia, por lo tanto, es muy importante no solamente hacer la orientación, sino hacer trabajo terapéutico con la familia. En ese contexto está bien que la incorpore, la familia tiene que ser parte y tiene responsabilidad en la contención de las personas que sufren este tipo de problemática. Yo no hablo de lo económico, estoy hablando del compromiso desde lo social, lo afectivo y lo emocional. Es verdad que muchas veces la problemática es tan grave que no hay red alrededor, pero está bien incluirlo por lo menos como mensaje, que la familia es fundamental, que no puede mirar de costado. Por eso estamos trabajando el tema de las viviendas asistidas, armando una la red, porque tenés una cantidad importante de pacientes internados en los hospitales, no porque al hospital le encante tener paciente internado crónicamente, sino porque la red familiar y de contención no existe. Entonces tenemos que estar pensando permanentemente dónde reubicarlo. Entonces, que se incorpore el concepto de familia, en sus diferentes formas, es esencial”.

 

+Si no sabés dónde pedir ayuda para vos u otra persona por una problemática de salud mental, llamá al 148, opción 0. Es una línea gratuita del Gobierno de Mendoza, funciona las 24 horas, los 365 días del año.  Podés consultar aquí todos los servicios de asistencia. 

 

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