En 2020, 38 personas modificaron legalmente su identidad de género en Mendoza

El proceso es sencillo y solamente se precisa rectificar la partida de nacimiento en el Registro Civil. El caso de quienes optan por no especificar ningún sexo.

En 2020, 38 personas modificaron legalmente su identidad de género en Mendoza

Foto ilustrativa

Sociedad Unidiversidad Sexo, género y diversidad / por Mariano Rivas / Publicado el 06 DE NOVIEMBRE 2020

El Registro Civil de Mendoza tramitó en 2020 un total de 38 cambios de género en el DNI. El trámite es sencillo y no se interrumpió por la pandemia de COVID-19. 

Desde 2012, una ley nacional deja constancia de que las personas tienen derecho a ser tratadas de acuerdo al género con el que se autoperciben. Este a veces no coincide con lo que marca el DNI en la casilla “sexo”. Muchas de ellas deciden dar un paso extra y solicitar el cambio legal, para de esa forma ver plasmado en su DNI el nombre y el género que sienten como propios. 

De acuerdo a los datos brindados por la coordinadora de Diversidad Sexual de la provincia, Fernanda Urquiza, en 2017 se registraron 11 cambios de género; en 2018, 34; y en 2019, 66. A falta de dos meses de terminar el año y con las complicaciones de la pandemia, el derecho a la identidad se siguió garantizando, por lo que se cuentan ya 38 trámites de ese tipo

En las aulas deberá respetarse la identidad autopercibida del alumnado

La Dirección General de Escuelas (DGE) puso en vigencia, a través de la Resolución 362, el nuevo protocolo para la modificación de identidad en virtud de las leyes nacionales 26150 de Educación Sexual Integral, la Ley 26743 de Identidad de Género y la Ley 26618 de Matrimonio Igualitario, para garantizar el derecho a la educación, asegurar las condiciones de igualdad y respetar las diferencias.

 

Plasmar el género en el documento: cómo es el proceso

La Ley 26743 de Identidad de Género establece que no se necesita ningún trámite judicial o administrativo especial para modificar el género. Así lo enfatizó Julieta Mazzoni, asesora letrada del Registro Civil.

La persona puede presentarse “en cualquier oficina de registro civil del país, con su partida de nacimiento actualizada y su documento vigente, y pedir el cambio de género”, especificó.

Entonces, lo primero es rectificar la partida de nacimiento. Esto compete a los registros civiles provinciales. Una vez inmovilizada y corregida, se llena un formulario y se comprueba que no haya habido ningún cambio de género anterior, ya que la Ley 26743 establece que para una segunda modificación se necesita autorización judicial. “Es lo único que se constata”, afirmó Mazzoni.

Una vez labrada la partida de nacimiento corregida, el trámite del DNI pasa a depender del Registro Nacional de las Personas (Renaper), que expenderá la tarjeta con el cambio de género hecho. Según señalaron ambas funcionarias a este medio, todo el proceso suele demorarse entre 20 y 30 días.

Aún hay mujeres y varones que creen que las diferencias de género "son pequeñas"

Un informe presentado este miércoles reveló que la mayoría de las y los jóvenes acuerdan con que el aborto legal es un derecho, piensan que las desigualdades de género "son pequeñas" en el país, y consideran que la educación y la prevención son las estrategias para frenar las violencias contra las mujeres.

 

Derecho al trato digno

Urquiza subrayó que el hecho de plasmar el nombre y el género en la tarjeta de DNI es un paso que no todas las personas eligen dar. “Hay personas que hacen el cambio de identidad y otras que no. Hay personas que se autoperciben masculinas o femeninas y no hace falta que tengan el cambio de identidad hecho. El respeto debe ser considerado de la misma manera porque así lo dice el Artículo 12 de la Ley de Identidad de Género”, manifestó la coordinadora de Diversidad Sexual de la provincia.

Si bien asumió que los datos “son relevantes desde el punto de vista estadístico”, Urquiza señaló: “Yo creo que ya tenemos que empezar a hablar de una inclusión, de que (las personas trans) formamos parte también del resto de la población, y vamos a hacer un trámite como cualquier otro”. 

Sobre el punto anterior, el Artículo 12 de la citada norma dice en su primer párrafo: “Deberá respetarse la identidad de género adoptada por las personas, en especial por niñas, niños y adolescentes, que utilicen un nombre de pila distinto al consignado en su documento nacional de identidad. A su solo requerimiento, el nombre de pila adoptado deberá ser utilizado para la citación, registro, legajo, llamado y cualquier otra gestión o servicio, tanto en los ámbitos públicos como privados”.

 

Más allá de lo binario

Dentro de los cientos de trámites de cambio de género concretados en la provincia desde 2012, hay 14 que se destacan porque quienes lo iniciaron eligieron no consignar sexo alguno en la casilla correspondiente. El primero fue a fines de 2018 y constituyó una novedad, incluso en términos nacionales. 

Pese a eso, todavía no se logra que la Nación permita que los DNI tarjeta no marquen el sexo. “Las personas que no tienen consignado sexo en su partida no tienen el documento que plasme la igualdad. Tienen un documento que viene errado. Creo que esto está por resolverse en el Renaper”, aseguró Mazzoni.

No, no es lo mismo sexo que género

"En general nadie sabe bien de qué hablamos cunado hablamos de sexo y de género", dijo Julia López, editora de género en Unidiversidad, quien pasó por el piso de Atardecid@s para analizar las producciones culturales que nos rodean y las imposiciones simbólicas a las que estamos permanentemente supeditados.