Estos son los síntomas más frecuentes de pacientes internados por COVID-19

Problemas cognitivos, psicológicos y de fatiga son los principales efectos del coronavirus que presentan las personas que tuvieron que ser hospitalizadas por esta enfermedad.

Estos son los síntomas más frecuentes de pacientes internados por COVID-19

Foto: Pixabay

Sociedad Unidiversidad Rebrote COVID / por Unidiversidad / Fuente: Infobae / Publicado el 28 DE ABRIL 2021

Los efectos del coronavirus son muy variables: desde personas asintomáticas hasta pacientes que desarrollan un síndrome de dificultad respiratoria aguda grave, con posible afectación de casi todos los órganos y sistemas. A su vez, las secuelas de la enfermedad y de varias semanas de internación también son variadas: fatiga, problemas cognitivos y disnea. También se observaron síntomas de ansiedad, depresión y postraumáticos.

Así lo aseguró un estudio elaborado por la Universidad Paris-Saclay sobre los secuelas más comunes en el mediano plazo de contraer COVID-19, una preocupación creciente, pero que, por lo reciente que es la enfermedad, tiene pocas evaluaciones integrales. Además, la mayoría de las investigaciones se realizaron a partir de pacientes que decidieron participar activamente en el seguimiento, lo que limita el campo de estudio.

El objetivo de esta nueva investigación a cargo de profesionales de la Universidad Paris-Saclay fue evaluar sistemáticamente, cuatro meses después del alta, el estado clínico de sobrevivientes del COVID-19 que requirieron internación. Los síntomas respiratorios, cognitivos y funcionales se evaluaron por teléfono con un cuestionario de detección cognitiva y una lista de verificación de síntomas.

La inflamación que caracteriza las formas graves de la enfermedad sugiere que las consecuencias serias pueden afectar a varios órganos, indicó el estudio.

Durante la visita de atención ambulatoria, los y las pacientes se sometieron a pruebas de función pulmonar, tomografía computarizada de pulmón, estudios psicométricos y cognitivos (incluida una encuesta de salud de formulario corto de 36 elementos y un inventario de fatiga multidimensional de 20 elementos) y, en el caso de haber pasado por terapia intensiva o manifestar síntomas en curso, ecocardiografía.

Durante la entrevista telefónica, el 51 % de las y los pacientes declaró padecer, al menos, un síntoma que no tenía antes del COVID-19: fatiga (el 31 %), síntomas cognitivos (el 21 %) y disnea de nueva aparición (el 16 %).

En un rango donde el 1 significa mejor y el 5 es peor, a mediana del puntaje del inventario de fatiga multidimensional dio 4,5 para motivación reducida y 3,7 para fatiga mental. A su vez, se encontraron anomalías en la tomografía computarizada de los pulmones en el 63 % de los y las pacientes, principalmente opacidades sutiles, y se observaron lesiones fibróticas en el 19 %, que afectaron a menos del 25 % del parénquima (es decir, el tejido esencial del órgano) en todos, menos en un paciente.

También se observaron lesiones fibróticas en el 39 % de las personas con síndrome de dificultad respiratoria aguda. Entre expacientes de terapias intensivas, se observaron síntomas de ansiedad, depresión y postraumáticos en el 23 %, 18 % y 7 %, respectivamente.

De las personas evaluadas cuatro meses después de la hospitalización por COVID-19, el 51 % informó al menos un síntoma que no existía antes de la enfermedad. Entre los y las pacientes que regresaron para una evaluación adicional, la tomografía computarizada reveló con frecuencia anomalías pulmonares persistentes, así como lesiones fibróticas pulmonares en una minoría de pacientes. La disfunción cardíaca persistente y la insuficiencia renal fueron infrecuentes. Casi todos los y las pacientes tuvieron serología anti-SARS-CoV-2 positiva.

Los resultados de la tomografía computarizada de pulmón, realizada a los y las pacientes sintomáticas y de terapias intensivas, fueron anormales en la mayoría de los casos, pero las lesiones más frecuentes fueron opacidades sutiles en vidrio esmerilado, lo que confirma hallazgos previos.

Las lesiones fibróticas, sospechadas por la inflamación inicial severa, estuvieron presentes en solo el 19 % de las y los pacientes con tomografías computarizadas.

Aunque las secuelas pulmonares graves fueron poco frecuentes, se notificó disnea de nueva aparición en el 16 % de los casos. Si se confirma en otros estudios y se determina que es persistente, esto podría ser clínicamente importante, dada la gran cantidad de pacientes gravemente enfermos con COVID-19 en todo el mundo.

Además, pese a que las secuelas parenquimatosas fueron el hallazgo más común, la disfunción respiratoria se confirmó mediante la prueba de provocación de hiperventilación en el 12 % de los pacientes, hallazgo que, hasta donde se sabe, no se ha descrito previamente. Es muy probable que la respiración disfuncional no sea específica de COVID-19. No obstante, podría ser la secuela de la disociación entre la disnea y la gravedad de la hipoxemia descrita en pacientes con coronavirus en fase aguda.

En el estudio francés, los problemas cognitivos, reportados por evaluación telefónica y confirmados en la consulta externa, fueron frecuentes: el 21 % de los y las pacientes refirió al menos un síntoma cognitivo y el deterioro cognitivo se confirmó en el 38 %.

Se desconocen los mecanismos subyacentes, pero estos síntomas podrían ser la secuela de la lesión del sistema nervioso central por el SARS-CoV-2, como ocurre con otras infecciones virales.

Se encontraron síntomas de ansiedad en el 31 % de los y las pacientes y síntomas de depresión en el 21 % de los casos. La prevalencia de síntomas psicológicos en pacientes de la terapia intensiva, evaluados sistemáticamente en la consulta externa, fue significativa.