Gómez, el centurión

El titular de la Aduana negó que la dictadura haya ejecutado un plan sistemático de exterminio. Repudio en los medios y en las redes.

Gómez, el centurión

Captura de pantalla del programa "Debo decir", que conduce Luis Novaresio por América TV.

Nacional Unidiversidad Gómez Centurión / por Jorge Fernández Rojas / Publicado el 30 DE ENERO 2017

Después de que el domingo 29 amaneciera con la noticia de la decisión de no declarar la movilidad de los feriados del 24 de marzo (Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia) y del 2 de abril (Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas), sobre el final de ese día al Gobierno nacional le creció un enano. Fue el titular de la Aduana, José Gómez Centurión, excombatiente de Malvinas y excarapintada, que cuenta con el aval político de Elisa Carrió.

El funcionario, que había sido removido de ese cargo tras una denuncia de corrupción, ahora logró notoriedad por su mirada de lo ocurrido durante la dictadura y los desaparecidos por el régimen terrorista que asoló al país en la década del 70.

Fue en el programa Debo decir, de Luis Novaresio en América. Allí estuvieron ChiChe Duhalde y los periodistas Ari Paluch y Romina Manguel. El cruce de las miradas de la reciente historia argentina puso frente a frente a la periodista con el funcionario restituido en la Aduana.

Para Gómez Centurión, no hubo un plan sistemático de exterminio de la dictadura.

Para él, no es lo mismo “8000 verdades que 22 mil mentiras”, volviendo a dudar de la cifra de 30 mil desaparecidos. Según Gómez Centurión, Leopoldo Galtieri es un personaje irrelevante en esta historia.

 

 

La reacción contra los dichos de Gómez, el Centurión a cargo de la Aduana, se viene decantando por las redes y los medios. Ricardo Gil Lavedra, el abogado radical reconocido como uno de los magistrados que condenó a la Junta Militar que impuso la dictadura, sentenció por Twitter: “El secuestro, la tortura y el asesinato no son cuestiones “metodológicas”, Sr. Gómez Centurión, son crímenes injustificables”.

 

 

Mientras, en Mendoza, Luz Faingold, la directora de Derechos Humanos, se expresó en el mismo sentido.