Hay más personas vacunadas y bajan los casos, pero ¿por qué no baja la letalidad?

Según el informe epidemiológico semanal de Aclisa Mendoza, la tasa de letalidad volvió a mostrar un incremento en la provincia. Retraso en la carga de datos y demora en el ciclo de la enfermedad podrían explicar este fenómeno.

Hay más personas vacunadas y bajan los casos, pero ¿por qué no baja la letalidad?

Foto: Télam

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Unidiversidad / Fuente: Infobae, eldiarioar.com

Publicado el 23 DE JULIO DE 2021

Pese a que en Argentina la tasa de vacunación alcanza al 62,5 % de la población con al menos una dosis, la letalidad parece no disminuir. Solo durante la jornada del jueves, el Ministerio de Salud de la Nación informó 438 muertes por coronavirus en el país. En tanto, el informe epidemiológico semanal de Aclisa Mendoza, indica que la tasa de letalidad vuelve a mostrar un incremento en la provincia. ¿Por qué no baja la letalidad?

El informe epidemiológico semanal de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Mendoza, remarca que la tasa de letalidad acumulada en Mendoza es de 2,50 % con un incremento este año. “La correspondiente a 2020 es de 2,17 % mientras que la de 2021 es de 2,70 %. Muestra una tendencia al ascenso que se sostiene: era de 2,63 % la semana anterior y de 2,54 % la previa”.

De esta manera, aunque hay menos casos notificados por semana, menor número reproductivo y un nuevo descenso en la positividad, la tasa de letalidad vuelve a mostrar un incremento y es notorio el aumento en la proporción de fallecidos menores de 49 años este año. “El único grupo en el que se aprecia un descenso en la proporción de fallecimientos es el de los niños y adolescentes de entre 10 y 19 años. El resto de las franjas etarias presenta incrementos que varían pero que son más marcados entre los más jóvenes”.

Frente a un contexto en el que aproximadamente un 70 % de mendocinos y mendocinas ya se aplicaron una dosis, cabe preguntarse por qué no disminuye la letalidad. “Respecto a la mortalidad de los vacunados, cabe recordar que ninguna vacuna es 100 % efectiva para disminuir los contagios, las internaciones o las muertes. Esto no significa que no sirvan, sino que no son 100 % efectivas. Por eso siempre siempre es esperable que hayan muertes y contagios en pacientes vacunados”, explicó a Infobae Elisa Estenssoro, jefa de terapia intensiva del Hospital San Martín de La Plata e integrante del comité de expertos que asesora al Gobierno bonaerense.

Sin embargo, el físico e investigador del CONICET, Jorge Aliaga, remarcó tres variables que explicarían por qué las muertes no disminuyen. El primer factor responde a una demora natural propia del ciclo de la enfermedad.

"Desde el momento en que la persona se contagia y muere, pasan alrededor de 20 días. Entre que murió y se cargan los datos al sistema, puede pasar una semana. Cuando los casos aumentan, uno tarda un mes en ver el incremento de fallecidos. Lo mismo pasa cuando los casos bajan. Se trata de una demora natural; una variación que es propia de la evolución de la enfermedad", explicó Aliaga a elDiarioAr.

En tanto, a este factor se debe sumar otro adicional: el retraso en la carga de decesos al Sistema Integrado de Información Sanitaria (SISA). "Cuando hay días de colapso de pacientes, el personal está absolutamente dedicado a asistirlos. Cuando los casos bajan, se pone en orden la carga de datos a nivel país. Hay un poco de desprolijidad en la carga", explicó José María Malvido, jefe de la Unidad de Infectología del Hospital Alberto Balestrini de La Matanza.

El tercer factor que se puede advertir en este momento, tiene que ver con las provincias que están actualizando cargas del 2020: nuevos fallecidos pero con partidas de defunción del año pasado.

Por su parte, para el infectólogo Roberto Debbag, vicepresidente de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica, la respuesta sobre la cantidad de muertes por coronavirus en Argentina, es porque no se vacuna lo suficientemente rápido. “Aún hoy, no se vacuna a la población prioritaria, que son los mayores de 60 años, y a los menores de 60 años con comorbilidad aunque sea con una dosis. El único grupo prioritario al que hemos vacunado a más del 95 % con una sola dosis es solamente a los trabajadores de salud”, dijo Debbag a Infobae.

Causas de muerte de los fallecimientos por COVID-19

La tasa de mortalidad en Mendoza es de 1.931,3 por millón de habitantes, inferior a la de Argentina, que es de 2.275. En este sentido, la mayor proporción de afectados durante este año se da entre los 20 y los 49 años.

“Las causas de muerte que se vieron en el país son similares a las que se vieron en todo el mundo. Un 43 % de los pacientes falleció de hipoxemia refractaria; pese a estar en ventilación mecánica, el oxígeno en sangre que tenían era muy bajo y tenían un muy alto grado de deterioro pulmonar. Aun así, dentro de estos pacientes hubo un tercio que murió de lo que se llama shock séptico, es decir que tuvieron infecciones secundarias por tener la vía aérea invadida y predispuesta a que los gérmenes ingresen en pacientes como estos que ya de base están comprometidos”, explicó Elisa Estenssoro.

Otra causa de muerte importante fue el síndrome de falla multiorgánica, es decir el deterioro progresivo de todas las funciones de los órganos. De los pacientes con COVID-19, un 31 % falleció por shock séptico y un 18 % por síndrome de falla multiorgánica. Un 1 % falleció por otras causas como por ejemplo infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y tromboembolismo pulmonar”, agregó Estenssoro.

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