Identifican el modo en el que distintas experiencias alteran una memoria al recordar

Investigadores del Conicet determinaron cómo la memoria, cuando retoma recuerdos, puede ser interferida y modificada por el entorno.

Identifican el modo en el que distintas experiencias alteran una memoria al recordar

Foto ilustrativa

Ciencia Unidiversidad por Unidiversidad / Fuente: Prensa Conicet / Publicado el 18 DE AGOSTO 2020

En una investigación publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), investigadores del Conicet y de Francia determinaron que, durante el proceso en el que se retoman recuerdos, la memoria puede ser interferida por agentes externos. 

El proceso de reconsolidación de la memoria implica recordar algo que está almacenado en el cerebro y reevaluarlo sobre la base de nuevas experiencias o en un entorno que puede ser distinto al que motivó el guardado de esa memoria. “En el entorno pueden estar ocurriendo otros eventos más o menos trascendentes, un poco antes o un poco después de evento principal, que podrían ser aprovechados para mejorar la memoria o interferir para readecuarla”, explicó Diego Moncada, investigador adjunto del Conicet en el Instituto de Biología Celular y Neurociencias (IBCN).

“Lo que ofrece este trabajo es un marco para lograr entender cómo un evento cercano o lejano al aprendizaje de una tarea interactúa para decidir cuál va a ser la suerte de una memoria en particular”, añadió el científico.

Cuando se aprende algo, se dan dos procesos paralelos pero complementarios, y hacen falta los dos: uno es el etiquetado en la red neuronal donde se procesó esa información; el otro es la inducción de la síntesis de las proteínas que van a ser necesarias para producir el cambio en esa red. Esas proteínas son capturadas en esos sitios, y ahí se logra estabilizar la memoria en el tiempo.

Para idear la investigación, partieron de la hipótesis de que, cuando uno aprende algo, si es suficientemente importante como para acordarse por mucho tiempo, van a ocurrir cambios plásticos en lugares específicos que van a servir de sustento para almacenar la información.

Las memorias también pueden ser dañinas; por ejemplo, aquellas asociadas a estrés postraumático, fobias o adicciones. Este conocimiento puede aportar información para aplicarse en terapias que impliquen la reconsolidación, que se acompañen con extinción de este tipo de memoria, para tratar de atenuar los efectos de estos traumas. “Esto da un marco conceptual que permite entender cómo eventos asociados a su reactivación alteran positiva o negativamente las memorias existentes, y podría utilizarse para pensar estrategias terapéuticas no invasivas para atenuar este tipo de memorias", señaló el investigador.

Ciencia Anti Fake: científicos del Conicet ya ganaron 100 batallas contra la desinformación

Durante los primeros días del aislamiento social, preventivo y obligatorio, una investigadora del Conicet especializada en Inmunología, Soledad Gori, tuvo la idea de desmentir todas aquellas falsas noticias que giraban en torno a la COVID-19. De este modo, Gori y un equipo de 15 científicos conformaron el proyecto Ciencia Anti Fake, con el cual ya refutaron alrededor de 100 fake news.

 

Estrategias posibles en el contexto educativo

Hay muchos aprendizajes en el contexto educativo que implican este proceso de reconsolidación. Mientras se va complejizando el conocimiento sobre un tema, lo que se hace es recapitular lo aprendido antes para agregarle lo nuevo. “Estos procesos de reconsolidación tienen además una relevancia biológica, ya que le permiten al organismo actualizar la información. Si hay algo nuevo y es importante, esto lo tengo que guardar”, sostuvo Moncada.

Respecto de las estrategias que podrían adoptarse, el investigador ejemplificó: "Si al repasar o agregar contenidos, cuando se reactiva la memoria, se asocia una actividad novedosa como modulador positivo, tal vez podría servir para mejorarla y facilitar el aprendizaje y la retención de cosas que son difíciles de recordar”.