Influencers y científicos: una alianza clave para superar la infodemia

La desinformación es una situación cotidiana a través de las redes sociales, y muchas de ellas crecieron con los influencers. Transformar recetas mágicas en información de calidad es el objetivo de los divulgadores científicos.

Influencers y científicos: una alianza clave para superar la infodemia

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Sociedad Unidiversidad Salida progresiva / por Unidiversidad / Ángeles Balderrama / Publicado el 05 DE FEBRERO 2021

Desde el inicio de la pandemia fuimos testigos de la proliferación de recetas mágicas y sanadoras, que alejadas de las recomendaciones de la comunidad científica, se jactaban de repeler, proteger y eliminar el coronavirus del cuerpo. Algunas de estas propuestas fueron vehiculizadas por personajes públicos y otras directamente eran producto del mar de desinformación que aumentaba con el correr de las semanas. En este sentido, los influencers tuvieron un rol central: frente a millones de seguidores que utilizaban las redes sociales durante los meses de aislamiento, informaron sobre la Covid 19. ¿Pero qué pasa con aquellos que desinformaron? Para Agustín Luján, médico y divulgador científico mendocino, se trata de una situación compleja.

“Durante la pandemia obtuvimos desinformación por parte de muchas aristas, no solo de los influencers o de los grandes medios de comunicación, sino también de personas que son parte de la ciencia y del ambiente médico. Me cuesta entender cuando algunas personas intentan desinformar generando fake news para que otro pierda la confianza y el valor de la información de calidad. Si bien hay muchos influencers que tomaron este camino como modo de obtener fama, muchos otros chequearon la información y ayudaron, que es lo que se necesita en estos casos”, explicó Luján a Unidiversidad.

Así como se afirmó que es falso el riesgo de contagio por cantar y aplaudir en el balcón propio, también es falso que el dióxido de cloro previene el coronavirus. Al mismo tiempo, aunque es bueno tener amor propio y brindar amor a los demás, no es sinónimo de protección contra la enfermedad.

“Lo mejor que se puede hacer con los influencers es utilizar el potencial que tienen para llegar a muchísimas personas y generar un vínculo tan estrecho. Muchos toman la palabra de ellos como algo superior a otras voces, por eso, lo mejor sería trabajar en colaboración con ellos para que la información que brinden sea chequeada. A veces a los médicos y científicos nos cuesta hacer divulgación de calidad y que llegue bien a las personas. Sería bueno que podamos encontrarnos en un punto medio junto a ellos, que tienen mucha facilidad para llegar al público pero desconocen sobre algunos temas”, remarcó Luján.

Sin embargo, durante la pandemia no fue todo desinformación. A través de las redes sociales como Instagram o Facebook se crearon proyectos que buscan explicar y desacreditar las noticias falsas, tal es el caso de Ciencia Anti Fake News, una página realizada por científicos que se dedica a “cazar noticias falsas” que se viralizan.

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Grieta y vacunación

Bajo la crisis sanitaria, económica y social, la desinformación avanzó a pasos agigantados. En este sentido, la posición política personal y el fuerte rechazo al sector contrario generó mayor división.

“En esta pandemia notamos que lo que se ha priorizado en las noticias es el pensamiento político y se transformó la situación sanitaria en una situación más geopolítica que médico-científica. Es como un tire y afloje, quienes están de cada lado piensan que tienen la razón y el otro se equivoca. El problema de esta situación es que la mayoría estamos aprendiendo con el avance de la pandemia, tal vez lo que ayer se creía como válido hoy ya no funciona. Aprendemos diariamente sobre virus y no nos queda otra que prestar atención a quienes más conocen sobre el tema, entendiendo que pueden equivocarse porque estamos frente a lo desconocido”, remarcó Luján.

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En tanto, en relación al proceso de vacunación, el profesional de la salud destacó: “Es impactante escuchar a familiares, personajes públicos, médicos y colegas que afirman que no van a vacunarse porque la vacuna es de origen ruso”.

“No hay ningún tipo de sustento científico o médico para aseverar eso. Preocupa porque nos damos cuenta que el mensaje político le ganó al científico. Estamos mirando el origen de la vacuna y la eficacia y nunca nos hemos preguntado el origen de las otras veinte vacunas aproximadamente que tiene el calendario de vacunación. Son campañas de desinformación terribles y lo peor que puede pasar es que, ahora que tenemos las vacunas disponibles, opten por no vacunarse y terminemos conviviendo con una pandemia por muchos más años”.

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Por este motivo, para el médico y científico, la divulgación de la ciencia en tiempos de coronavirus y redes sociales debe generar una red de actores que trabajen para eliminar la desinformación.

“Un punto importante para la divulgación es que no solo existan personas del ámbito científico, que manejan información de calidad, sino también que se pueda disponer de personas que entiendan de comunicación y redes sociales, como puede ser un influencer o un comunicador social. Esto permitiría dar un mensaje de alta calidad pero que llegue a la mayor cantidad de personas posibles, ya que los divulgadores nos acotamos muchísimo al público que nos escucha porque hablamos con un tecnicismo que no todos entienden”, concluyó Agustín Luján, médico y divulgador científico mendocino.