Juan Manuel de la Llata García, la voz de la alerta sísmica

Dos palabras suyas bastan para arrebatarles la tranquilidad a millones de personas en la Ciudad de México. Fue escuchado durante los pasados sismos del 7 y 19 de septiembre y volvió a hacer su aparición los días 16 y 19 de febrero.

Juan Manuel de la Llata García, la voz de la alerta sísmica

Foto: diario online La Prensa.

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Unidiversidad / New York Times

Publicado el 21 DE FEBRERO DE 2018

La voz de Manuel de la Llata García, quien fue actor de doblaje y locutor, retumba en los oídos de los habitantes de la Ciudad de México cada vez que está por ocurrir un sismo. La frase “alerta sísmica” se repite cuatro veces, con un zumbido perturbador de fondo.

De la Llata García se abrió paso con su voz en el mundo de la actuación en 1965, a la edad de 21 años. En 1993 el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES) creó el sonido de la alerta, cuando de la Llata tenía 25 años de carrera.

Su voz también quedó inmortalizada en los doblajes al español de Clark Kent (en Superman: The Movie, 1978), de Han Solo (en Star Wars), de Cornelio (en El planeta de los simios), y del jefe de Los Ángeles de Charlie, entre otros; este último es uno de los programas televisivos que más prestigio le dieron. También fue pionero en el cine animado: participó en el primer largometraje hecho en México, cuyo guion fue escrito por Rosario Castellanos: Los tres Reyes Magos.

En los ochenta, de la Llata García cambió el doblaje por la locución de comerciales, una actividad mucho más redituable. Su voz tenía la versatilidad para anunciar desde el champú hasta las criptas en la Basílica de Guadalupe.

 

Su participación en la alerta sísmica                                                                

Meses después del terremoto de 1985 en México, un grupo de especialistas, junto a las autoridades, formaron la asociación civil Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (Cires), con el objetivo de crear la infraestructura necesaria para detectar sismos. Una vez anticipada la amenaza, decidieron que se enviaría una alerta a la capital. El entonces llamado Distrito Federal aún no tenía altavoces en las calles, por lo que se propuso que todas las radiodifusoras emitieran la alerta.

Manuel de la Llata era en esa época el locutor institucional de la Asociación de Radio del Valle de México (ARVM) y se le pidió que participara en la alerta. García, uno de los pocos colegas que conocía su participación en la alerta sísmica, expresó: “No hubo casting, se buscaba un sonido que no fuera de catálogo, que fuera original y difícilmente reproducible”.

De la Llata nunca se jactó de sus trabajos. Era un hombre muy reservado, casi ninguno de sus colegas conocía sus inicios y ninguno supo por qué abandonó todo a finales de los noventa, después de tres décadas de carrera.

 

Su muerte

El 14 de junio de 2016 sufrió una embolia cerebral y murió a los 72 años. En su acta de defunción figura el domicilio donde pasó sus últimos diecisiete años de vida: el “Rancho del Carmen”, ubicado en un municipio de Querétaro en México. La casa se distingue a lo lejos por una cúpula con una cruz. Sobre las paredes de ladrillo resaltan las imágenes religiosas: Santa Rosa, San Antonio de Padua y una Virgen de Guadalupe de dos metros de alto, ya que él era un hombre muy religioso.

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