Mendoza turística: las deudas para ser una ciudad inclusiva

En promedio, el 15 % de la población mundial vive con discapacidad. Hay avances para hacer la Ciudad y los locales gastronómicos más accesibles, pero falta mucho para una inclusión total. Hablamos con personas que viven estas dificultades a diario.

Mendoza turística: las deudas para ser una ciudad inclusiva

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Sociedad

Discapacidad

Unidiversidad

Natalia Quintero (pasante)

Publicado el 20 DE MAYO DE 2022

Mendoza es un destino turístico por excelencia, su producción vitivinícola la hace una de las 11 capitales mundiales del vino y tiene un flujo de turistas relevante. En la pasada Semana Santa, según datos del Ministerio de Cultura y Turismo de la provincia, hubo una ocupación hotelera mayor al 90 % y recibió más de 60.000 visitantes.

Sin embargo, según datos del Banco Mundial, el 15 % de la población vive con discapacidad, y, en este contexto, cabe preguntarse qué tan inclusiva es Mendoza cuando de oferta turística se trata. Según las directrices de accesibilidad en servicios turísticos del Ministerio de Turismo de la Nación, se debe tener en cuenta que existen distintos ejes al momento de pensar en una integración social absoluta, y cada eje significa la necesidad de nuevas estrategias y adopción de medidas.

Para su correcta implementación, se toma como base el diseño universal que permite una mayor inclusión a través de siete ítems: igualdad de uso, flexibilidad, uso simple y funcional, información comprensible, seguridad, bajo esfuerzo físico, espacio y tamaño.

Entonces, buscamos respuestas para saber cómo se encuentra el rubro gastronómico de la Ciudad de Mendoza en cada uno de estos ejes.

 

Accesibilidad arquitectónica

Generar accesos, entornos, sanitarios, espacios comunes y estacionamientos que permitan una libre movilidad e independencia es uno de los factores que más resaltan a simple vista al visitar un local gastronómico. 

Para Natalia Acevedo, una mendocina que tras un accidente quedó en silla de ruedas, uno de los elementos que mayor inclusión representan son los sanitarios y las rampas. “Ir al baño es una necesidad básica. Me pasó en algunos lugares que no tenían baño, sé que los lugares nuevos lo están considerando más y colocando rampas, pero se debe trabajar más en este sentido”, dijo a Unidiversidad.

Esto la lleva a preguntarse si hay un motivo económico u otro problema de trasfondo que no permite una completa adaptabilidad. Desde su perspectiva, lo ideal sería generar una ley que, de alguna manera, “obligue” a que se construya pensado en la inclusión y no se deje de lado a las personas con discapacidades. 

 

Comunicación, iluminación y señalización

Emmanuel Bertolla, profesor terapeuta en deficiencias visuales, desarrolló hace 16 años el programa inclusivo sobre deficiencia visual (Pidevi), que busca brindar herramientas para derribar las barreras a las que se enfrentan. Considera que en Mendoza no hay un avance significativo en este ítem. Afirmó: "Te dicen: 'Tenemos la carta braille' o 'Tenemos un baño para discapacitados', pero la inclusión va mucho más allá de eso. La inclusión va en poder brindar un mejor servicio y contar con más herramientas”.

Bertolla resaltó que, a pesar de que existe la Ley provincial 8750, que exige que todos los locales gastronómicos cuenten con al menos una carta en sistema braille y que debe ser igual a la de escritura convencional, no es posible encontrarla en todos los establecimientos. Otro aspecto a tener en cuenta es el menú en formato QR. Si bien es un cambio que se ha dado por las circunstancias de la pandemia a nivel mundial, no nació como una medida adoptada en pos de un turismo accesible.

Algunos locales se escudan en el acceso vía QR para no implementar la carta braille, pero no todos los dispositivos abren directamente la carta, no todas las personas cuentan con un dispositivo móvil, no todos los formatos son compatibles para el sistema de lectura de pantalla. De esta manera, se genera “una discapacidad en el acceso a la información”. 

Evelin Barrionuevo padece hipoacusia neurosensorial. Según su experiencia, los restaurantes de la ciudad no se encuentran preparados para recibir a personas con discapacidad auditiva. No es posible encontrar intérpretes de lengua de señas ni un menú gráfico que también serviría como una herramienta en la discapacidad intelectual. Además, igual que con el QR, la pandemia y el uso del barbijo han significado la aparición de nuevas barreras, ya que imposibilita la lectura de labios. 

 

Más seguridad

Las situaciones de emergencia siempre pueden aparecer. Ante estos casos, es necesario tener una capacitación previa del personal para saber cómo abordar la situación, no solo para saber cómo actuar con personas con discapacidad. En este punto, también entran en juego factores como la señalización, la iluminación y la accesibilidad arquitectónica para lograr un abordaje idóneo. 

No solo se debe pensar en una emergencia, sino en que los espacios sean seguros y las construcciones estén bien pensadas. Natalia explicó que el simple hecho de que una rampa no tenga la inclinación correcta significa un riesgo, ya que corre peligro de caerse. “En 2017 me caí de una rampa y me rompí la nariz porque estaba muy empinada, la rueda se enganchó y me caí de cabeza”, contó.

 

Más capacitación

Este eje se encuentra directamente relacionado con la barrera actitudinal, que termina representando una de las mayores dificultades. Al no existir una correcta capacitación de las personas que se encuentran trabajando en la atención del turista con discapacidad, surgen problemas como el rechazo, discriminación y la sobreprotección.  

Evelin afirmó: “No veo muy adaptados a los lugares, sobre todo porque la gente que trabaja en ellos no es muy empática cuando se encuentran con alguien que padece algún tipo de discapacidad”.

En tanto, la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines de Mendoza (AEHGA), aseguró a este medio que tiene un compromiso con el turismo accesible. En marzo de 2022, realizó la capacitación sobre abordaje a personas con discapacidad en hoteles y restaurantes. Sin embargo, no existe una constancia en esta capacitación y son pocas las empresas que se muestran interesadas en que su personal entienda sobre el abordaje de clientes con discapacidades. 

Emmanuel y Evelin notan la poca importancia que se da a este ítem. Creen que un factor clave para un turismo realmente accesible es tener herramientas para que las personas puedan atender de manera equitativa a todas las personas sin importar la existencia de una discapacidad. 

 

Pautas para un turismo accesible

 

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