Misas y rezos con barbijo: así volvieron a celebrarse en Mendoza

Los templos de diferentes credos retornaron en toda la provincia, en medio de la fase de distanciamiento social. Con estrictas medidas sanitarias para poder asistir, muchos devotos volvieron a la "casa" de Dios.

Misas y rezos con barbijo: así volvieron a celebrarse en Mendoza

Foto: Ariela Pientro/ Unidiversidad

Sociedad Unidiversidad por Unidiversidad / Publicado el 15 DE JUNIO 2020

Este fin de semana volvieron las celebraciones religiosas en toda la provincia y rezar volvió a convertirse en un acto más público que íntimo. Es que diferentes credos acordaron con el Gobierno provincial autorizar la práctica de la religión en sus diversos templos. Eso sí, con una serie de normas de bioseguridad, acordes con el contexto de pandemia.

Así, Unidiversidad capturó momentos donde se refleja el cumplimiento de las nuevas reglas: un máximo de 30 personas, con horarios de misa que eviten conglomeración de gente y limpieza permanente entre una celebración religiosa y otra.

Según la nueva flexibilidad, "los lugares de culto pueden permanecer abiertos, independientemente de las celebraciones, para que los feligreses y miembros puedan concurrir para requerir asistencia espiritual, preferentemente con acuerdo previo con el ministro de culto, y realizar oraciones individuales, atendiendo a las disposiciones sanitarias vigentes y tomando los recaudos necesarios de distancia e higiene".

Y continúa: "En ninguno de los casos la cantidad de asistentes al templo o lugar de culto podrá exceder el equivalente al 25 % del factor ocupacional, con una cantidad máxima de 30 personas de manera simultánea". También se fijó que el horario de inicio podrá estar dentro del rango de 8 a 20, no pudiendo extenderse la finalización más allá de las 21.

La nueva ordenanza dispone que los ministros u oficiantes, más las personas que recibirán a los fieles se ocuparán de la limpieza, mantendrán siempre la distancia mínima de separación de 2 metros. En tanto, se dispondrá, en cuanto sea posible, de una puerta para el ingreso y otra puerta diferente para el egreso de las personas, de modo de crear un circuito para evitar entrecruzamientos.

Medidas vigentes desde ahora: 

En la puerta de ingreso, habrá al menos una persona que controlará el número de ingresantes de acuerdo con la capacidad autorizada, y les colocará alcohol en gel o solución de agua con alcohol al 70 % a los ingresantes que vaya autorizando.

Los fieles deberán concurrir y utilizar adecuadamente el cubreboca durante todo el tiempo que resulte posible.

Se deberá respetar la distancia mínima de dos metros entre las personas. El núcleo familiar conviviente podrá hacerlo en conjunto y respetando la separación mínima de 2 metros del resto de las personas asistentes.

Cada templo, mientras permanezca abierto, contará con al menos una persona que se encargue de la limpieza y desinfección del lugar.

En el caso de que en el templo o lugar de culto existan fuentes, no se pondrá agua bendita en ellas.

Se prescindirá de toda manifestación que implique contacto físico, durante las celebraciones y en todo momento.

En el caso de la Iglesia Católica, la Sagrada Eucaristía se dará en la mano.

Se deberán colocar a la entrada y la salida trapos de piso mojados con agua con lavandina, que se renovarán al finalizar cada celebración para desinfectar el calzado de los asistentes.

Una vez cerrado el templo, se procederá a su desinfección con los productos aconsejados por los especialistas.

Se procederá a la ventilación del templo después de cada celebración. A tal fin, las celebraciones deberán tener, al menos, un intervalo de media hora entre la finalización de una y el comienzo de la siguiente.

Se implementarán recomendaciones con diferentes señalizaciones en el suelo y en los bancos para hacer respetar las normas de distanciamiento social y las recomendaciones de higiene.

En las paredes y las puertas se colocarán recomendaciones de higiene y recordatorios de que no está permitido tocar ni manipular objetos, superficies e imágenes.