Museo Canals Frau: tesoros que viven en el subsuelo de Filosofía y Letras

Ubicado en el campus de la UNCUYO, reúne colecciones arqueológicas de la región de Cuyo y del mundo. Se basa en tres pilares: docencia, investigación y extensión.

Museo Canals Frau: tesoros que viven en el subsuelo de Filosofía y Letras

Foto: Elizabeth Montecinos

Sociedad Unidiversidad por Elizabeth Montecinos Pincheira / Publicado el 25 DE MARZO 2021

En el subsuelo de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCUYO se encuentra el Museo Salvador Canals Frau, una exposición antropológica que reúne colecciones arqueológicas de la región de Cuyo y del mundo. Vasijas, puntas de flechas, máscaras, urnas funerarias e instrumentos de caza son algunos de los elementos que están alojados en este muestrario que desencadena un viaje en el tiempo, que invita a reflexionar sobre nuestros orígenes y a pensar de qué manera hemos construido nuestra identidad a lo largo de la historia. Hablamos con Pablo Cahiza, docente y director del museo.

“Nuestro museo es universitario y por lo tanto se ampara en tres ejes: docencia, investigación y extensión. Eso hace que este sea un espacio en el que tratemos de hacer un enlace entre la comunidad universitaria y otros sectores de la comunidad mendocina y con los investigadores”.

El Museo fue inaugurado el 14 de octubre de 1961 como parte del Instituto de Arqueología y Etnología del Departamento de Historia de la facultad. A finales de 2007, pasó a formar parte del Decanato con el nombre de Museo de la Facultad de Filosofía y Letras Prof. Salvador Canals Frau, momento en que se establece un reglamento que regula y organiza su funcionamiento.

Debido a la pandemia, en el lugar están reacomodando la muestra de colecciones y adecuándolo para que sea un espacio para realización de prácticas en currícula de la carrera de Arqueología. Hasta el inicio del confinamiento, las puertas del museo estaban abiertas para recibir visitas de estudiantes y de público en general.

Rocas con pinturas rupestres. Foto: Elizabeth Montecinos

La propuesta está conformada por unidades temáticas independientes pero vinculadas por una perspectiva antropológica. De esta manera, este museo se destaca, entre otras cosas, por exponer el arte rupestre, la realización de máscaras, tatuajes, “joyas” y arte corporal.

 

La momia del Aconcagua

En enero de 1985, un grupo de andinistas encontró en el Aconcagua a un niño momificado de unos 8 años de edad. Su nacimiento data de 500 años atrás, aproximadamente. Actualmente, restos de su fardo funerario se encuentran en el Canals Frau.

La historia dice que, tras ser escogido entre los más sanos y hermosos, viajó escoltado por un grupo de sacerdotes hasta un cerro sagrado donde fue sacrificado según el ritual de la Capacocha, ceremonia realizada durante el mes de las cosechas, que consistía en hacer ofrendas de gratitud al sol. Con este rito, se buscaba mantener el equilibrio cósmico y ahuyentar todo tipo de catástrofes.

Parte del fardo funerario de la momia hallada en el Aconcagua. Foto: Elizabeth Montecinos

La momia del niño fue hallada en 1985, congelada durante siglos junto al Aconcagua, el pico más alto de América. "El análisis de una muestra de tejido interno ha revelado un linaje genético muy antiguo, de unos 14 000 años, desconocido hasta la fecha", explicó Antonio Salas, de la Universidade de Santiago de Compostela, a "Historia National Geographic".

"El niño y el fardo funerario reunían todas las características del ritual Capacocha. El cuerpo no presentaba zonas necrosadas [muerte de células o tejidos], indicando que el niño fue llevado con vida a ese lugar. También pudo haber sido narcotizado o embriagado, y puede que luego le dieran un golpe que le comprimió las vértebras y le causó la muerte", indicó Salas.