Notables: Lamm, Zaldivar y sus pasos por la UNCUYO

La subdirectora de Derechos Humanos de la Corte y el reconocido oftalmólogo compartieron con Unidiversidad las vivencias de sus años de estudio.

Notables: Lamm, Zaldivar y sus pasos por la UNCUYO

Lamm durante el juicio a la multinacional Monsanto, que se realizó en 2016 en los Tribunales Internacionales de La Haya. Foto: Facebook personal.

Sociedad

UNCUYO 80 años

Unidiversidad

Verónica Gordillo

Publicado el 17 DE ABRIL DE 2019

Años felices y de mucha exigencia: en esos dos conceptos coincidieron la subdirectora de Derechos Humanos de la Suprema Corte, Eleonora Lamm, y el oftalmólogo Roberto Zaldivar, al recordar su paso por las aulas de la UNCUYO.

Como parte de la celebración por el 80.º aniversario de la universidad, los profesionales compartieron vivencias y recuerdos de sus años de estudiantes, en las facultades de Derecho y de Ciencias Médicas.

Aunque siguieron carreras distintas y en momentos distintos (ella ingresó en 1999 y él, en 1975), ambos profesionales coincidieron en asegurar que la universidad les brindó una base sólida que les permitió continuar con su formación.

Luego de concluir su carrera, Lamm siguió sus estudios en España, en la Universidad de Barcelona, donde obtuvo el máster en Bioética y Derecho, además del doctorado, y actualmente se desempeña como subdirectora de Derechos Humanos de la Suprema Corte de Justicia. Del mismo modo, luego de finalizar su carrera, Zaldivar continuó su especialización en Estados Unidos, primero con la beca que le otorgó la Sociedad de Investigación y Prevención de la Ceguera de Nueva York, y luego, bajo la tutela de Richard Simmons, de la Fundación de Glaucoma de Nueva Inglaterra. Actualmente es el director científico del instituto que lleva su nombre.

Un hito en la enseñanza: la UNCuyo cumple 80 años de su fundación

Su origen se concretó el 21 de marzo de 1939, a través del Decreto N.º 26971 de la Nación. El 16 de agosto de ese mismo año se iniciaron oficialmente los cursos con la conferencia inaugural de Ricardo Rojas.

 

Compromiso social

Lamm recordó con nitidez ese día feliz de 1999 en que vio su nombre en la lista de los alumnos que habían aprobado el ingreso a Derecho, cuando aún funcionaba en dependencias del Estadio. Para ella fue un momento de cambio, no solo por iniciar una etapa distinta, sino porque eso implicó dejar su Tunuyán natal e instalarse en Mendoza.

Lamm describió su paso por la universidad como maravilloso, como años felices, de mucha exigencia y con jornadas interminables de estudio. Para ella, la facultad siempre será parte de su historia y su identidad.

La profesional recordó la calidez y generosidad de muchos profesores y profesoras. Nombró especialmente a los exministros de la Suprema Corte Alejandro Pérez Hualde y Aída Kemelmajer de Carlucci; incluso, con esta última desarrolló con el tiempo una relación de amistad.

“Creo que, más allá de una enseñanza académica, la facultad te forma en determinados aspecto de la vida y te da la generosidad de transmitir el conocimiento. Por ser egresados de una universidad pública, tenemos el compromiso de entender que nuestro conocimiento no es nuestro, porque en definitiva lo que aprendimos ha sido financiado por la sociedad. Entonces, ese conocimiento no nos pertenece, sino que le pertenece a la sociedad. Tenemos una responsabilidad muy grande de replicarlo, de reproducirlo y de seguir cumpliendo no solo una labor social, sino también pedagógica, para poder reproducir el conocimiento que adquirimos”, fueron sus palabras.

Lamm atesora el recuerdo de esos años de estudio. “La Facultad de Derecho no solo me formó como abogada, sino también como docente, como investigadora, como doctrinaria del derecho. Me enseñó a entenderlo desde una concepción social que va más allá de lo normativo. Aun al día de hoy, veo un bolillero y recuerdo lo que vivíamos. Tengo un cariño enorme por infinidad de profesores, tengo esa época de mi vida atesorada como una época maravillosa, llena de exigencias y de satisfacciones”.

El oftalmólogo Roberto Zaldivar aseguró que la facultad le brindó una base esencial para continuar con su especialización. Foto: Ariella Pientro.

 

Una base fundamental

Aunque se debatió entre estudiar arquitectura o medicina, Roberto Zaldivar se inclinó por la segunda opción, impulsado por las vivencias que le transmitió su padre, el también oftalmólogo Roger Eleazar Zaldivar, que además fue decano de Ciencias Médicas. Ingresó a la facultad a los 16 años en un momento especial, ya que el ingreso en el 75 fue irrestricto, por lo que compartió las aulas con mil compañeros de edades disímiles, en lugar de los habituales trescientos.

El oftalmólogo recordó esa etapa como muy positiva, especialmente por el ambiente que se respiraba en las aulas, pero muy estresante por el nivel de exigencia. Dijo que no había fines de semana ni feriados porque siempre tenían un parcial o un práctico por delante.

Aun con ese nivel de exigencia, disfrutaba de una de sus materias preferidas, Biofísica, una rareza porque sus compañeros no querían saber nada con esa mezcla de física y matemática. Por el contrario, le costaban las que obligaban a memorizar y repetir, como Farmacología, donde debió aprender una especie de guía telefónica pero con nombres de remedios. Para Zaldivar, la diferencia la hacían los profesores, ya que recordó que aun los que daban las materias más arduas ponían toda su sapiencia y didáctica al servicio de los alumnos.

La Facultad inició los festejos por su 80 aniversario

En el marco del 80 aniversario de la FFyL, el lunes 18 de marzo se realizó el acto de inauguración del ciclo académico 2019. De esta manera, se dio a conocer el programa general de los 80 años de la Facultad.

El oftalmólogo aseguró que la facultad le brindó la base esencial de buen nivel que le permitió continuar con su especialización en Estados Unidos, país del que regresó en 1985. En la provincia replicó el modelo estadounidense, en el sentido de desarrollar centros especializados en distintas regiones y, si bien aseguró que los primeros años fueron difíciles, con el tiempo el instituto se consolidó y, aunque tienen dos clínicas en Buenos Aires, todas las operaciones se realizan en Mendoza.

Zaldivar destacó el modelo argentino de universidad pública y prestigiosa que permite a los ciudadanos estudiar en forma gratuita. De todas formas, desde su punto de vista, sería interesante repensar la posibilidad de que los egresados devuelvan algo a la facultad o a la sociedad, por ejemplo, a través de trabajo social.

 

Discutir con fundamento

El oftalmólogo brindó algunos consejos a los estudiantes universitarios. Les pidió tener pasión, creatividad y no repetir lo que está escrito, sino discutir sobre la base del estudio y la investigación, ser capaces de poner en duda las teorías que se les enseñan.

“Es muy interesante descubrir que muchas cosas que están escritas y se dan como dogmas muchas veces no son tan así, sino que están hechas con cierta parcialidad o intencionalidad. Por eso les digo que sean curiosos, que estudien, que comparen y que comprueben las cosas. Cuando uno estudia en el colegio, cree que lo que lee es la realidad y no se le ocurre pensar que no; por eso es tan importante que sean curiosos, que lo que estudien lo discutan siempre con buenas maneras, que lo  investiguen para ver si realmente es así “, comentó.

Para Zaldivar, es clave que las universidades se actualicen, que brinden un valor agregado a la educación de calidad. Dio dos ejemplos para las carreras de ciencias médicas: dar importancia a los idiomas, ya que muchas de las investigaciones están disponibles en inglés, y colocar en un lugar destacado a las matemáticas, teniendo en cuenta que, a la hora de realizar cualquier desarrollo o programa, se necesita de las matemáticas y del manejo de estadísticas para que se conviertan en una realidad. 

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