País hipertenso

El fantasma del 2001 sobrevoló durante las ocho horas que duró el trunco “debate” por la reforma previsional. El protagonismo de Elisa Carrió y la exitosa presión del kirchnerismo.

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Hubo una fuerte represión en las inmediaciones del Congreso a pesar de que el oficialismo levantó la sesión donde se iba a tratar la reforma previsional (Foto: Maximiliano Luna para Télam)

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Reforma previsional

Unidiversidad

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Publicado el 15 DE DICIEMBRE DE 2017

La idea de un bono de 7 mil pesos para compensar a los jubilados terminó siendo un último recurso por parte del oficialismo en la Cámara de Diputados ante el fracaso de la sesión donde se intentó tratar la reforma previsional.

Hubo un gran protagonismo de Elisa Carrió durante el tumultuoso día dentro del recinto, con una gran carga de violencia allí y una dura represión en los alrededores.

Tres fueron los momentos de la líder de la Coalición Cívica. A las 15:00 pidió levantar la sesión.

 

 

Luego, a las 18:00, ante la represión que ocurría en las calles aledañas al Congreso dijo: “La ministra de Seguridad (Patricia Bullrich) tiene que parar, no hace falta tanto gendarme”. Dos horas después, a las 20:00, con un tuit, advirtió que un decreto de necesidad y urgencia (DNU) violaría la Constitución Nacional.

 

El fantasma del 2001 y la inminencia de un muerto en las calles fue la funesta sensación que sobrevoló durante las ocho horas que duró el trunco “debate”. Las manifestaciones se hicieron notar.

En Mendoza marcharon 3 mil personas. La CGT advirtió que está vigente el paro general si sale la nueva ley jubilatoria.

 

Hay discusiones y disquisiciones que no tienen mucho peso a esta altura pero que fueron importantes cuando se produjeron para entender por qué se cayó la sesión. Hay desacuerdo en si hubo quorum o no para sesionar. Lo cierto es que la presión del kirchnerismo surtió efecto en el ánimo de los diputados peronistas. Por eso se turnaron para sentarse en las bancas y generar un estado de incertidumbre sobre la continuidad del debate.

La versión lanzada desde la Casa Rosada de que se precipitaría la reforma jubilatoria con un DNU puso en vilo otra vez el clima político al final de la jornada.

Ahora se sabe que Mauricio Macri convocó a los gobernadores peronistas (en especial Juan Urtubey y Juan Schiaretti) y a los diputados opositores porque el lunes 18 insistirá en una sesión especial. Ese día buscarán aprobar el proyecto, bajo la amenaza a las provincias peronistas de que no contarán con el financiamiento prometido si eso no ocurre.

“‘Vamos a convocar mañana al mediodía [por hoy] a una mesa de diálogo con los gobernadores del PJ y sus diputados para que ratifiquen su apoyo a la reforma previsional, como ya lo hicieron en el Senado y al suscribir el Consenso Fiscal”, anticiparon anoche encumbradas fuentes legislativas.

Eso sí: en paralelo, el Gobierno instrumentará, a pedido del interbloque Cambiemos y por vía de un decreto o una decisión administrativa, una compensación monetaria por el cambio de la fórmula de actualización de los haberes jubilatorios. Esta modificación -que iba a comenzar a aplicarse en marzo próximo- es el principal motivo de rechazo al proyecto del Gobierno, ya que redunda en un menor aumento en los haberes que perciben jubilados, pensionados y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH)”, puntualiza el diario La Nación.

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