Una resistencia por vencer: la prescripción del cannabis en el ámbito médico

Mientras avanzan las investigaciones, muchos médicos y médicas siguen demonizando a una planta con mucho potencial. Algunas casas de estudios ya incorporan cátedras para capacitar a sus profesionales.

Una resistencia por vencer: la prescripción del cannabis en el ámbito médico

Foto ilustrativa: Freepik

Sociedad Unidiversidad Cannabis medicinal / por Mariano Rivas / Publicado el 11 DE JUNIO 2021

En noviembre de 2020, la reglamentación de la Ley de Uso Medicinal de la Planta de Cannabis y sus derivados dejó satisfechos a quienes luchaban por la despenalización del autocultivo. Más allá de esa conquista, una de las cuentas pendientes es la cuestión de la capacitación de las y los profesionales de salud.

En el área de la salud, existe aún una gran falta de información sobre las plantas medicinales en general y sobre el cannabis en particular. Además, sobre este último recae una gran estigmatización”. La cita corresponde a Natalia Prado, médica y becaria del Conicet, que respondió a la consulta de este medio sobre cómo ve, desde adentro, a la comunidad médica en relación con la planta de cannabis, ya aceptada para usos medicinales.

Así como el cannabis medicinal se abre camino a fuerza de militancia de la sociedad civil, de a poco las leyes empiezan a plasmar ese cambio. Pero ¿es así en el plano de la profesión médica? “El cannabis tiene un potencial terapéutico tan amplio que creo que va a causar un cambio de paradigma con respecto al manejo de varias enfermedades crónicas, y ese tipo de cambios tan masivos no son en general muy bien aceptados por las comunidades médico-científicas, que tienden a ser más bien conservadoras con respecto a sus prácticas”, opinó la médica.

Para la investigadora, detrás de este tabú en la medicina está la situación legal de la planta de cannabis: “La prohibición complica el proceso de adquisición de los insumos para la investigación, y esto desmotiva a las y los investigadores a generar evidencia en el tema”.

Entonces, añadió Prado, la falta de evidencia trae una falta de enseñanza en las instituciones de formación, lo que a su vez termina redundando en el desconocimiento. “La falta de conocimiento trae consigo miedo y estigmatización”, concluyó.

Foto: Freepik

“Hay un cambio”

La Secretaría de Investigación, Internacionales y Posgrado (SIIP) de la UNCUYO está llevando adelante una serie de encuentros denominados “Cannabis, del tabú a la realidad socioproductiva”, en los que se hace un abordaje del cannabis desde varios puntos de vista. En el tercer encuentro, participó como expositor el neurocirujano Fabián Cremaschi, que planteó que la creencia de que todos los médicos están en contra del uso del cannabis es un mito.

“Tenemos gente muy irracionalmente partidaria, que no acepta ninguna crítica de las evidencias que existen; están los negados absolutos, y afortunadamente tenemos el 80 % que trata de ser lo más objetivo posible, leer una literatura y la otra”, sostuvo el especialista.

Cremaschi opinó que “hay un cambio” en el ámbito médico clínico y que se deben seguir los avances de los estudios que se van haciendo sobre las aplicaciones médicas de la planta, teniendo en cuenta que siempre en sus conclusiones estos recomiendan continuar las investigaciones. “No caer en el extremo fanático ni del que no quiere saber nada. Eso no es bueno para los pacientes”, concluyó el neurocirujano.

Más pesimista fue la mirada de Gustavo Granella, militante del cannabis y presidente de la Clínica del Cannabis, que dijo a Unidiversidad que muchos médicos están involucrados con los laboratorios y sostuvo que “los usuarios del sistema de salud necesitan empatía y eso no se capacita. Es algo básico: atender un usuario de un sistema de salud como si fuera un humano, no un número que me deja un dividendo”.

 

Las universidades que llevan la posta

La cambiante realidad en torno a la regulación del uso de la planta crea la necesidad de implementar capacitaciones en las y los profesionales de la salud. Las universidades nacionales de La Plata (UNLP), Córdoba (UNC) y del Sur (UNS) ya han incorporado materias optativas en la currícula de algunas de las carreras relacionadas con la salud. Las de Rosario (UNR) y de Quilmes (UNQ) brindan diplomaturas de posgrado sobre cannabis.

Sería importantísimo poder reproducir las experiencias de las universidades que han incorporado la temática del cannabis medicinal también en la UNCUYO —sostuvo Prado—. Este tipo de cambio de paradigma va a llevar un tiempo importante en trasladarse desde la ciencia a la formación académica y de la formación a la práctica; también creo que hay que insistir para poder vencer las resistencias, tanto internas, inherentes a la formación, como también externas a las universidades como en los consultorios, en los hospitales, en las postas sanitarias”.