Vacunas y anticonceptivos: por qué hay confusión y qué se recomienda

Aseguran que el índice de los efectos adversos que podría tener la vacunación en mujeres que toman anticonceptivos es muy bajo. Las dudas sobre la trombosis y las aclaraciones de dos especialistas del Hospital Universitario a Unidiversidad.

Vacunas y anticonceptivos: por qué hay confusión y qué se recomienda

Foto: Pixabay

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Florencia Martinez del Rio

Publicado el 28 DE JUNIO DE 2021

Los efectos adversos que podría tener la vacuna AstraZeneca en mujeres que toman anticonceptivos o están en terapias de reemplazo hormonal hicieron que se instalaran dudas sobre su inoculación. Unidiversidad dialogó con especialistas que aclararon que no hay evidencia científica que justifique la contraindicación del uso de la vacuna para ese grupo poblacional. La confusión viene de la mano de la asociación entre las vacunas y la trombosis, una enfermedad que también puede llegar a aparecer con la toma de este tipo de hormonas.

En las últimas semanas, se supo que la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) había suspendido la vacunación “a causa de un raro fenómeno de plaquetopenia y trombosis en sitios inusuales”. Las vacunas involucradas en estos episodios fueron la del laboratorio AstraZeneca, desarrollada por la Universidad de Oxford, y la de Janssen, conocida como Johnson & Johnson, que no está disponible en Argentina. Ambas tienen algo en común: usan como vector un adenovirus no replicante, es decir que no generará infección ni enfermedad en el organismo en el que se aplica, ya que ha sido modificado genéticamente para que, una vez en el interior del núcleo de la célula, no se pueda replicar.

A fines de febrero de 2021, se registró el primer caso de trombosis por vacuna: fue en una enfermera de Austria, pero hay más de cien casos registrados por la EMA y se ha asociado hasta con el 40 % de letalidad en Europa, según el Servicio de Hematología del Hospital Británico de Buenos Aires. La EMA determinó que la trombosis debe incluirse como un “raro efecto adverso de la vacuna". A principios de abril, en Estados Unidos se reportaron seis casos de trombosis asociados a la vacuna de Janssen, con características semejantes a las descriptas en Europa con la vacuna de Oxford, por lo que suspendieron su aplicación hasta aclarar el riesgo.

En Inglaterra, el organismo de salud estatal especificó que las mujeres menores de 30 años deben tener, al vacunarse, una alternativa a la vacuna de AstraZeneca. Alemania y Canadá solo autorizaron su uso en mayores de 50 años. A su vez, se suspendieron transitoriamente los estudios en niños y niñas que se estaban desarrollando con esta vacuna. 

 

Vacuna y anticonceptivos

Según estadísticas analizadas por el médico especialista en Hematología Flavio Albarracín, la tasa de trombosis se sitúa en uno de cada cien mil pacientes, especialmente en mujeres premenopáusicas y bajo la toma de pastillas anticonceptivas. Esto generó desconfianza y cuestionamientos en torno a la vacuna AstraZeneca, disponible en Argentina, que llevaron a pensar que es preferible evitarla.

“El grupo etario más afectado es el de personas jóvenes, especialmente mujeres. Dentro de esas mujeres, se vio un mayor aumento en pacientes que tomaban anticonceptivos o tenían terapias de reemplazo hormonal, se desconoce bien por qué”, afirmó el médico a Unidiversidad.

La trombosis implica la formación de trombos o coágulos en el sistema circulatorio. Al nuevo cuadro registrado en los países mencionados se lo denomina trombocitopenia trombótica inducida por la vacuna (VITT por sus siglas en inglés), explicó el hematólogo, que señaló que estas trombosis son diferentes a las que se diagnostican habitualmente.

Para entender qué tipo de cuadro es el que en Europa y Estados Unidos se relacionó con las vacunas, el médico del Hospital Universitario explicó: “Es similar a un efecto ligado a las heparinas (fármaco anticoagulante) que, en este caso, es por un componente de la vacuna que dispara un mecanismo inmunológico contra un factor de la plaqueta. Eso lleva a un mecanismo de trombosis y a la disminución de plaquetas”.

Esta nueva enfermedad parece ocurrir por un mecanismo inmune gatillado por el vector viral. Es por esto que el médico hizo hincapié en aclarar que ni haber padecido previamente una trombosis ni una trombofilia se ha visto relacionado con esta trombosis por COVID,-19, ya que tiene que ver más con una reacción inmunológica a un medicamento, en este caso, la vacuna.

En Argentina, no se ha reportado ningún caso de trombosis asociada a la vacuna ni hay recomendaciones para decidir si una vacuna se limita o no a un grupo de población, afirmó Albarracín. Por ende, el sector médico no está recomendando a sus pacientes una vacuna en lugar de otra, aseguró.

La incidencia verdadera de la trombocitopenia inmune inducida por vacuna de COVID-19 no se conoce en detalle. Los registros de Alemania parecen ser los más confiables y reportan un caso cada cien mil personas vacunadas

“Se han reportado alrededor de 300 casos en 30 millones de dosis, es una incidencia muy baja. Claramente, creo que es desmedida la reacción de la población. Es cierto que hay países que limitaron el uso de la AstraZeneca, pero son lugares que tienen mucha mayor cantidad de vacunas que Argentina", opinó el médico.

En diálogo con Unidiversidad, la ginecóloga del Hospital Universitario Fabiana Sayegh explicó cómo están conformados los anticonceptivos para luego entender la relación con los efectos adversos. En general, estos comprimidos tienen dos componentes: progestágeno, la molécula que inhibe la ovulación, y estrógeno, que se agrega para que no haya sangrados erráticos y que la persona presente el sangrado en los días finales de la caja.

Sayegh señaló que la trombosis en personas que toman anticonceptivos es un efecto adverso muy raro. "Los responsables del aumento de trombosis son los estrógenos sintéticos utilizados en la mayoría de los contraceptivos hormonales, como el etinilestradiol. Hoy en día, existen anticonceptivos con estrógenos naturales que no tienen ese riesgo elevado, y de solo progesterona, sin riesgo alguno”, comentó.

La ginecóloga advirtió que la toma de anticonceptivos no es la causa más frecuente de trombosis, sino la trombofilia. "El tabaco en mayores de 35 años aumenta el riesgo de trombosis, que es una contraindicación absoluta para anticonceptivos con etinilestradiol, aunque sería preferible que dejaran de fumar. También se van sumando los factores de riesgo cardiovascular, como la obesidad, el aumento del colesterol, la hipertensión arterial, todas situaciones en las que evitamos los anticonceptivos combinados", agregó.

Volviendo al coronavirus, Sayegh fue clara: "Si son mujeres sanas, no tienen contraindicación de la aplicación de vacunas". Si están tomando anticonceptivos y se contagian COVID-19 en forma leve, no deben suspender los anticonceptivos. Pero si tienen neumonía, dificultad respiratoria o factores de riesgo, es oportuno rotarlas a solo de progesterona", advirtió.

En relación específicamente a la vacuna de Oxford, la ginecóloga afirmó: "Hubo mucho revuelo por la asociación de la vacuna de AstraZeneca con eventos de trombosis. El riesgo de trombosis y de padecer un cuadro grave es muchísimo más alto por COVID-19 que por la vacuna , por lo que, en mi opinión, tendríamos que vacunarnos la mayor cantidad posible de personas".

Más beneficios que riesgos

La vacuna reduce en más del 82 % la mortalidad y la necesidad de internación en cuidados intensivos por coronavirus. Esto es mucho mayor que los eventos trombóticos reportados. Dado que los beneficios de la vacunación superan con mucho sus riesgos, la Comisión Nacional de Seguridad en Vacunas de Argentina (CoNaSeVa) determinó que se avale el uso de la vacuna de AstraZeneca y se aconseje continuar con la campaña de vacunación

El Servicio de Hematología del Hospital Británico de Buenos Aires manifestó que tal vez en mujeres jóvenes se podría considerar usar otra vacuna que utilice una plataforma diferente como vector viral o que no se haya relacionado con trombosis, pero aún no existe “evidencia clara que justifique este cambio con certeza”.

Al respecto, Albarracín afirmó: “Nosotros tenemos la problemática de tener muy pocas vacunas y el riesgo de trombosis siempre es mayor por COVID-19 que por otra causa. Es muy probable que alguna trombosis terminemos viendo en Argentina, pero por el índice que hemos visto, es muy, muy bajo, y el beneficio de recibir la vacuna siempre es mucho mayor”.

Esta vacuna tiene la particularidad de haber sido desarrollada “al costo”, está inscripta en el programa Covax, creado para garantizar el acceso equitativo de los países a las vacunas, y es más fácil de almacenar que otras. Es por esto que, para algunos sectores, es posible que exista una intencionalidad política en la difusión de los eventos trombóticos asociados a la vacuna de Oxford.

“Queda claro que existen otros intereses económicos, que ven en la venta de la vacuna una oportunidad independiente, y por supuesto, este efecto adverso puede potencialmente ser utilizado por los movimientos denominados antivacunas”, según el Servicio de Hematología del Hospital Británico de Buenos Aires.

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