Viviendas, soberanía alimentaria, ESI y prostitución, temas centrales de la agenda feminista

Luego de conseguir el aborto legal, seguro y gratuito, referentes del feminismo nacional y provincial dialogaron sobre los nuevos desafíos a los que se enfrenta la agenda de contenidos.

Viviendas, soberanía alimentaria, ESI y prostitución, temas centrales de la agenda feminista

Foto: guiauniversitaria.mx

Identidad y Género Unidiversidad Sexo, género y diversidad / por Unidiversidad / Ángeles Balderrama / Publicado el 22 DE MARZO 2021

A tres meses de conseguir el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, y en el marco del mes de las mujeres, el Instituto de Estudios de Género y Mujeres (IDEGEM) realizó un conversatorio para construir la agenda feminista. Verónica Gago, investigadora de CONICET, editora y militante feminista; Nora Llaver, educadora y militante feminista, y Julieta Antunez Rios, enfermera feminista, secretaria política y sindical de la Liga LGTBIQ+ de las provincias, participaron del encuentro. Política de viviendas, soberanía alimentaria, ESI y vulneración de derechos de las personas trans travestis, los temas centrales del 2021.

“Después de las movilizaciones, las marchas y el paro queda la sensación de cómo compartir las vivencias. La primera cuestión creo que sería la violencia machista y cómo dejar de poner el eje en la victimización. Después está la situación de la súper explotación del trabajo doméstico, la dificultad en la que se encontraron muchas cuando se cortó el IFE y la implosión de los hogares porque trabajamos más y estamos más endeudadas”, remarcó Verónica Gago.

Al mismo tiempo, la situación de las viviendas resulta un punto clave en la agenda feminista. “Se vence a fin de mes el decreto que prohíbe los desalojos y se vienen una serie de amenazas por parte de las inmobiliarias y dueños, pero también intimaciones judiciales. La mayor cantidad de mensajes vienen por parte de mujeres lesbianas, travestis y trans, especialmente con menores a cargo. Algunas compañeras nos decían que tomaban dos o tres trabajos para pagar el alquiler”, dijo Gago.

Durante las movilizaciones y paro del 8 de marzo, más de 25 mil mujeres reclamaron el cese de la violencia de género. Además, el sistema judicial feminista también es considerado una deuda pendiente. El caso de Úrsula Bahillo replicó en todo el país, el pedido urgente para modificar el rol judicial y la responsabilidad del Estado frente a los femicidios. Para Nora Llaver, “estamos en una situación gravísima”.

Sin embargo, a la situación de violencia patriarcal se suma el conflicto de la soberanía alimentaria y la poca respuesta del sistema educativo frente a la situación de pandemia. “No puede ser que en Argentina mueran mujeres, niños, niñas porque no hay dinero para comprar alimento. A eso hay que agregar la cuestión de la reforma agraria, el despojo de las tierras con los incendios y lo que sucede en la Patagonia. Hay un avasallamiento de pueblos y comunidades indígenas”, comentó Llaver.

“Así como vimos durante la pandemia un abandono total de las mujeres y disidencias en relación a la situación económica y las sobrecargas, también hubo una deserción del sistema educativo. No podemos seguir enorgulleciéndonos, porque los chicos y chicas de las barriadas en realidad no han tenido escuela. Hay escuela para pobres y para ricos, y aún la escuela pública reproduce las desigualdades. La escuela estuvo ausente, no solamente porque no llegó con la conectividad, sino también porque no se las ingenió para llegar en otras condiciones. No hubo Educación Sexual, ni siquiera un curso para acercar a los y las jóvenes en situación de violencia”, afirmó Nora Llaver.

 

Vulneración de derechos de las personas trans y travestis

Desde la perspectiva de Julieta Antunez Rios, otro de los ejes centrales en los que es necesario trabajar desde los feminismos es en la vulneración de derechos hacia las personas trans travestis. Vacunación, educación y falta de oportunidades. “Nosotros hemos acompañado el avance de las mujeres, pero sí es cierto que hay una brecha aún más grande entre varones- mujeres y personas trans travestis”.

“Nos hemos visto desprovistas de todos los derechos humanos básicos que goza un ciudadano argentino, y creo que no hay posibilidad de hablar de feminismo si no están las compañeras trans y travestis dentro de esos feminismos. El 87 % de las personas travestis trans no tienen un secundario completo. Las más golpeadas por los alquileres son las mujeres trans- travestis. Todavía no han sido vacunadas y hasta el momento nadie se preguntó dónde vive una travesti. En pleno 2021 no tenemos acceso a la educación, salud o vivienda”, remarcó Antunez Rios.

De la misma manera, Antunez Rios indicó que otra de las dificultades se encuentra en el acceso al trabajo formal. “Necesitamos que las travestis tengamos pie de igualdad en el trabajo formal, necesitamos que la prostitución ya no sea el único medio de subsistencia porque para nosotros no es un trabajo, es lo único que la invisibilización del Estado y la indolencia de la sociedad nos deja para poder comer”.

“No hay voluntad política, no importa el color político. Nosotras estamos obligadas a prostituirnos para vivir y esperamos que las mujeres nos acompañen en esta lucha”, concluyó Julieta Antunez Rios.