El voto de los hijos de la crisis del 2001

Cómo piensan quienes van a las urnas y deberán experimentarlo por primera vez en junio. La agenda de los jóvenes y el punto de vista de un sociólogo.

El voto de los hijos de la crisis del 2001

Sociedad Edición U #35 - Pienso, luego voto / por Mariano Rivas / Publicado el 02 DE JUNIO 2019

Entre nuevas sensibilidades y una militancia de más peso, este año votarán más de un millón de jóvenes por primera vez. Desde este medio, fuimos a la Ciudad Universitaria y hablamos con aquellos y aquellas que en 2019 estrenarán el ejercicio de su derecho al voto.

El 9 de junio, Mendoza celebrará sus elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Con un escenario en el que las dos principales fuerzas políticas tendrán internas, y tras un primer ensayo en cuatro departamentos que desdoblaron sus comicios (San Martín, San Rafael, Tunuyán y Lavalle), la ciudadanía mendocina definirá las candidaturas de cara a las elecciones generales. Las nacionales, por su parte, serán el 11 de agosto (PASO) y el 27 de octubre (generales).

Según señala Clarín, hay más de 1 230 000 jóvenes en el país que se sumaron al padrón en 2019. Representan el 3,62 % de la ciudadanía habilitada para emitir su voto.

“No veo a la gente de mi edad consciente de lo que es votar”, dice Adrián, estudiante de Trabajo Social. Para el joven, la responsabilidad de informarse de forma previa a una elección es de cada persona, pero también les compete a los medios de comunicación y al sistema educativo: “Todos fallamos”, dice. En este sentido, admitió que a esta altura no sabe a quién votar.

Otro caso: Camila, que estudia la carrera de Contador Público, opina que hay una tendencia a desestimar la opinión de la juventud. En realidad, opina, la “desorientación” a la hora de votar por una u otra opción en el cuarto oscuro se extiende al grueso de la sociedad, sin importar la edad.

Otra socialización

“Hay una visión equivocada que dice que estos jóvenes no están interesados en temas políticos”, manifiesta Octavio Stacchiola, sociólogo y becario doctoral del Conicet. Estas personas, dice el investigador, han sido socializadas en materias diferentes a las que predominaron en otras épocas: por ejemplo, la sexualidad, que pasó del ambiente privado a la discusión en la esfera pública. Si bien muchas preocupaciones como la inseguridad y la salud se mantienen, se puede decir que las políticas sobre educación y sexualidad han cobrado más relevancia en la juventud que se sumó al padrón en 2019.

En sí, la cuestión de género movilizará votos. Hay casos en los que el hecho de estar a favor o en contra de la legalización del aborto significará el respaldo o el descarte en las elecciones. Así lo dicen ante la pregunta Martín, estudiante de Abogacía, y Agustina, que cursa el primer año de Comunicación Social.

En cuanto al terreno en el que se disputa el voto de los centennials, el espacio de las redes sociales cobró preponderancia, pero es importante, señala Stacchiola, no olvidar el rol de la militancia en la calle. “Vamos hacia un escenario de combinación de ambas modalidades”, anticipa el sociólogo.

 

El año de la debacle

Nacieron alrededor de una de las peores crisis generales de la historia en Argentina. Para Stacchiola, la principal consecuencia en la juventud de la debacle que llegó a su punto culminante en diciembre de 2001 fue que su participación en la arena política y partidaria se incrementó. “Hay una especie de visión retrospectiva en los jóvenes —dice el investigador—. Nacieron con las consecuencias de la crisis”.

Sin embargo, Stacchiola diferencia la participación en política de la verdadera renovación generacional. Esta última tiene que ver no solamente con personas jóvenes, “sino también con prácticas nuevas”, y esto no se cumple en todos los espacios políticos.

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