La doula, una compañía que empodera a la mujer

Por Sergio Pasqualini, médico ginecólogo especialista en reproducción. Director de Halitus Instituto Médico.

La doula, una compañía que empodera a la mujer

Foto: Infobae

Sociedad Columnas por Sergio Pascualini para Télam / Publicado el 01 DE OCTUBRE 2019

En el último tiempo, aparece en el entorno profesional de la familia que busca un hijo o la mujer embarazada, un nuevo agente: la doula. ¿Cómo trabajan en conjunto con el equipo de obstetricia? ¿Encontraron beneficios a partir de su llegada? ¿Qué rol ocupa?.

Existen algunas controversias en torno a su rol y algunos profesionales no la suman a su trabajo porque argumentan que no son médicas. Sin embargo, es importante entender el abordaje de los pacientes como multidisciplinario, y así como se utlizan terapias complementarias para atravesar la búsqueda de un hijo o el embarazo, la experiencia nos convence del beneficio que la compañía de la doula da a las pacientes, a las familias y al bebé.
 

Si bien la palabra doula significaba esclava o sirviente, hoy ese término lejos está de algo negativo. Se rescató y se lo llevó a un escenario donde se relaciona a un acompañamiento del embarazo, la lactancia y los cuidados del recién nacido.
 

Desde una mirada menos académica, son mujeres madres que se forman para estar al servicio de otras mujeres durante la búsqueda del embarazo, el embarazo, el nacimiento, la lactancia, el puerperio y el primer año de vida. Su rol es el de escuchar los deseos de la mujer, acompañarla para poder cumplirlos, empoderarla y ayudarla a consensuar sus sueños maternales con su equipo médico.

En el mundo, muchos países tienen profesionalizado ese rol y forma parte de los equipos médicos. En Estados Unidos existe una red extensa de doulas y su remuneración está contemplada en la mayoría de los seguros médicos. En el Reino Unido, son aceptadas dentro servicios de maternidad, algunos los emplean y otros tienen voluntarias. En Polonia, están reconocidas y reguladas desde 2015.

Tener una doula tiene como beneficio un acompañamiento constante, apoyo, un vínculo mujer - mujer (o familia u hombre – se suman nuevos modelos familiares). Siempre para fortalecer la capacidad de maternar, de elegir, de dar amor, y llevar a la mujer al camino soñado para el nacimiento. Redunda en embarazadas que llegan a parir más empoderadas, con menos miedos, más plenas, e incluso capaces de entender las condiciones de su parto, en caso que no sea como ellas lo desearon por alguna cuestión médica. Las ayudamos a entenderlo y abrazar esa nueva manera de recibir a su bebé.
 

La doula complementa el equipo médico y en ningún momento intercede en su trabajo, ni intenta ocupar ningún rol que no es el suyo. En todos los casos, es el equipo el que la autoriza y valida, si la futura mamá lo pide. Tiene que existir una sinergia constante y un pleno entendimiento de que la doula es trasparente (no se ve). Su único trabajo en la parte médica es agarrar la mano fuerte de la mujer y decirle, ¡vos podes!
 

Las doulas no son médicas, no reemplazan al equipo, ni al obstetra, ni a la partera. Su rol es el de acompañar, y cuando eso está claro los beneficios son para todos los involucrados.

Parir con una doula es hacerlo respetando los deseos de la mujer y de la familia, es acordar con el equipo médico todo lo que sea posible en relación a lo que sueña la embarazada. Parir con una doula es el cálido abrazo en la soledad luego del nacimiento y es, también, saber que eso va a pasar.

 

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